viernes, 15 de septiembre de 2017

Contribución de Marina de Brasil en operaciones humanitarias

(Revista Diálogo) - Los esfuerzos de la Infantería de Marina de Brasil en las operaciones de paz de la Organización de las Naciones Unidas.

Por Capitán (FN) Raphael do Couto Pereira y Teniente Coronel (FN) Carlos Eduardo Gonçalves da Silva, Cuerpo de Infantería de Marina de Brasil
El NDCC Almirante Sabóia de la Marina de Brasil brindó apoyo a las tropas militares en Haití durante el terremoto de 2010. (Foto: Capitán del Cuerpo de Infantes de Marina de Brasil Raphael do Couto Pereira).

En las acciones directamente relacionadas con la ayuda humanitaria se requiere la actuación de tropas militares, especialmente cuando la presencia de agencias dedicadas a este tipo de actividad no existe o es insuficiente, o cuando el acceso a las poblaciones más afectadas se vuelve extremadamente difícil. En los últimos años ha sido notoria la participación de tropas brasileñas ya desplegadas en operaciones de paz, para actuar en operaciones humanitarias.

El empleo de militares en este contexto exige una gran flexibilidad, pues tendrán que desempeñar tareas adicionales que, en muchos casos, no formaban parte de la misión en un principio. La preparación de las tropas involucradas es indispensable para el cumplimiento de esta multiplicidad de tareas. En este sentido, la Marina de Brasil (MB) contribuyó mucho con el empleo de su Cuerpo de Infantes de Marina (CFN, por sus siglas en portugués), una tropa anfibia, expedicionaria por naturaleza, totalmente profesional y, por ende, con un alto grado de compromiso.

Las Agrupaciones Operativas de Infantes de Marina (GptOpFuzNav, por sus siglas en portugués) se pueden emplear en distintos escenarios, inclusive los de asistencia humanitaria. Representan un modelo organizativo versátil, que combina de manera modular medios de combate, de apoyo al combate y de apoyo de servicios en combate, ya sean terrestres o aéreos, al integrarlos a lo que se denomina el “conjugado anfibio”, genéricamente entendido como el conjunto de medios navales, aeronavales y de infantes de marina listos para cumplir misiones relacionadas a la proyección del poder en tierra. Sus integrantes se someten a un extenuante proceso de preparación y selección en todas las etapas de la carrera, por medio de cursos y concursos internos, cuyo objetivo es preservar en la institución los mejores recursos humanos.

Contexto jurídico

La minuta de la Política Nacional de Defensa de Brasil, enviada para su análisis al Congreso Nacional en noviembre de 2016, destaca los impactos del cambio climático en el planeta, que podrán acarrear graves consecuencias ambientales, sociales, económicas y políticas que podrían exigir una mayor capacidad estatal de acción. En este contexto, la demanda de ayuda humanitaria y de operaciones de paz tiende a acentuarse de manera tal, que Brasil se verá obligado a incrementar su participación en este tipo de misiones.

Al mismo tiempo, la minuta de la Estrategia Nacional de Defensa resalta que, adicionalmente a las atribuciones constitucionales, las tres fuerzas armadas brasileñas deberán ser capaces de actuar de forma individual o en conjunto en operaciones internacionales, ya sean de carácter expedicionario, operaciones de paz o de ayuda humanitaria, para atender los compromisos asumidos por el país o para salvaguardar los intereses brasileños en el exterior, y de esa manera contribuir con los objetivos de la política exterior que ejerce Brasil.

Acorde a estos dos documentos, la Doctrina Básica de la Marina de Brasil (DBM) establece los principios, conceptos y, de modo amplio, los métodos de empleo en combate, o en otras actuaciones no relacionadas a la actividad final, con el propósito de orientar la organización, la preparación y el empleo del poder naval brasileño.

La DBM se actualizó recientemente y en ella previó una nueva modalidad de operación anfibia denominada proyección anfibia, en la que se usan las capacidades intrínsecas del conjugado anfibio, para introducir en el área de interés procedente del mar medios para cumplir diversas tareas, relacionadas entre otras contingencias con la prevención de conflictos y la distensión de crisis. Asimismo, es apropiada para la conducción de actividades tales como la operación de evacuación de no combatientes, una respuesta a desastres ambientales y una operación humanitaria, de acuerdo con la DBM de 2014.

Una característica notable de las operaciones humanitarias consiste en su limitación en el tiempo y en el área de actuación, pero el esfuerzo logístico que se requiere para llevarlas a cabo se convierte en lo prioritario sobre las demás actividades de combate. Es decir, la planificación y la ejecución de los planes tienen que priorizar los medios que van a reducir los problemas que esté enfrentando la población que sufre los efectos de la tragedia. Por ende, las operaciones humanitarias equivalen a una gran operación logística. Los hospitales de campaña, los buques hospitales y la evacuación aeromédica (EVAM) son algunos ejemplos de cómo la Fuerza Naval, con el uso de la medicina operativa, puede contribuir a salvar vidas.

Haití

Todo el marco doctrinario que orienta las actividades y operaciones de la MB relacionadas al tema en cuestión, fue puesto a prueba en una de las mayores catástrofes naturales que se han observado en el continente americano: el terremoto de 2010 en Haití. En esa ocasión la MB desempeñó un papel exigente y decisivo en la realización de la operación humanitaria que se llevó a cabo después de la catástrofe, en la que se hicieron evidentes las características del Poder Naval: movilidad, permanencia, flexibilidad y versatilidad.

Como respuesta inmediata el Ministerio de Defensa de Brasil determinó que la MB designara uno de sus medios, con grandes capacidades de carga y además anfibia, para promover el reabastecimiento del Batallón de Brasil de Fuerza de Paz, y del Hospital de Campaña de la Fuerza Aérea de Brasil (FAB) en Haití, lo que incluía la correspondiente ayuda humanitaria.
La Unidad Anfibia del Cuerpo de Infantes de Marina de Brasil prestó apoyo a Haití durante el terremoto de 2010. (Foto: Comando de la División Anfibia del Cuerpo de Infantes de Marina de Brasil)

Por lo tanto, se puso a disposición en un principio el Buque de Desembarque de Vehículos de Combate (NDCC por sus siglas en portugués) “Almirante Sabóia”, que ya había sido designado para participar en la Operación HAITÍ-VIII, programada para el transporte sistemático del reabastecimiento para la tropa, lo que estaba previsto a partir de mayo y hasta principios de febrero. En dos viajes el NDCC Almirante Sabóia y el NDCC Garcia D’Ávila transportaron aproximadamente 1.088 toneladas de carga para la tropa (vehículos, generadores, alimentos, etc.) y 1.022 toneladas de carga para ayuda humanitaria (colchones, material de higiene, víveres, etc.).

Establecer líneas de comunicación en el mar durante la operación humanitaria fue un desafío sin precedentes. Adicionalmente, las precarias condiciones portuarias de Puerto Príncipe inmediatamente después del terremoto señalaban la necesidad de desembarque de materiales en las playas haitianas. Eso hizo evidente que hacían falta buques con capacidad anfibia, lo que ningún buque mercante podía ofrecer. Asimismo, la existencia de los medios preparados fue un factor fundamental para hacer frente a la situación de emergencia que se presentaba. Si la MB no hubiera podido disponer del Almirante Sabóia y del Garcia D’Ávila, en condiciones de empleo inmediato, difícilmente la respuesta se habría dado de forma tan inmediata, eficiente y eficaz.

Otro aporte importante de la MB para la operación humanitaria en cuestión fue el empleo conjunto de una misión humanitaria que contó con helicópteros de la MB para EVAM, y de una misión médica mixta de militares de la MB y de empleados civiles del Ministerio de Salud de Brasil, a bordo del buque para múltiples aplicaciones logísticas Cavour, de la Marina italiana. En esa ocasión, un equipo de 63 militares de la MB compuesto por seis médicos, una enfermera y nueve técnicos de enfermería, se embarcaron en el buque italiano el 28 de enero de 2010 en el puerto de Fortaleza. Además, se presentaron 11 civiles voluntarios del Ministerio de Salud para la ejecución de los trabajos.

Otro caso del empleo exitoso de las operaciones humanitarias vinculadas a operaciones de paz fueron las acciones de preparación y respuesta al huracán Matthew en Haití, en 2016. El GptOpFuzNav, valiéndose de su estructura modular y su capacidad expedicionaria, formó destacamentos con efectivos y medios redimensionados con la tarea de, en un principio, realizar el reconocimiento de ciudades en el sur de Haití, ya que se predecía más destrucción en esa zona del país; y escoltar elementos de la Compañía de Ingeniería del Ejército de Brasil, que con sus equipos pesados podrían quitar las vías y ayudar en los rescates. Los infantes de marina condujeron acciones de reconocimiento en las ciudades en las que los equipos de ayuda humanitaria y de defensa y protección civil de la Organización de las Naciones Unidas querían posicionarse con anticipación para esperar que pasara el huracán. Además, sus destacamentos contribuyeron decisivamente para darle continuidad al flujo logístico humanitario entre algunas de las ciudades más afectadas.

Los Infantes de Marina en las operaciones humanitarias

Además de su flexibilidad, se espera que las tropas que se emplean en tareas adicionales al mandato de la misión reúnan un conjunto de capacidades que permitan el cumplimiento de la misión en su plenitud. En las tropas del CFN de la MB se potencian esas capacidades.

Como componente intrínseco del poder naval brasileño, el CFN, está formado exclusivamente por militares profesionales, admitidos mediante concurso público: desde el soldado más inexperto hasta su comandante general; y es el principal vector de la MB para la consecución de una de las tareas del poder naval: la proyección de poder en tierra. Por lo tanto, sus soldados marineros están adaptados tanto para la vida a bordo de los buques, como para las operaciones en tierra. Además, los medios de los infantes de marina son específicos para el embarque en buques y su posterior desembarque en tierra, obedeciendo a una doctrina consolidada, con tropas y medios preparados y en permanente situación de utilización.

La capacidad expedicionaria del CFN es otra característica importante, que contribuye mucho a la posibilidad de atender, en el tiempo más corto posible, a las poblaciones afectadas en el transcurso de una operación humanitaria, y posibilita el uso oportuno de la fuerza autosostenible para cumplir una misión por un tiempo limitado y bajo condiciones austeras. Además, la necesidad de contar con una doctrina excelente, con una organización y medios listos para el embarque, así como el oportuno desplazamiento en buques de la MB hacia los escenarios de interés, impuso a la tropa anfibia un perfil operacional ágil, liviano y eficaz. Es precisamente este perfil el que permite que se pueda desplegar a los infantes de marina de manera rápida en distintos ambientes, lejos de sus bases y en diversas capacidades operativas.

Las tropas de infantes de marina se emplean siempre por medio de GptOpFuzNav. Además de proporcionar flexibilidad y versatilidad al comando, ese modelo organizacional combina las capacidades y competencias de los medios de combate, de apoyo al combate y de apoyo de servicios al combate de manera complementaria e integrada.

Al valerse del mar, la fuerza naval puede posicionar el GptOpFuzNav en el lugar adecuado y con una gran movilidad por el uso de embarcaciones de desembarque, vehículos anfibios y aeronaves, entre otros, que se puedan proyectar en tierra. Este factor se relaciona directamente con la movilidad estratégica, lo que le da la posibilidad de usar en conjunto distintos modos de transporte marítimos y aéreos.

Una nueva realidad

Las operaciones de paz, que en un pasado reciente se restringían a la beligerancia entre partidos antagónicos, empezaron a desplegarse en ambientes complejos. A la vez, el combate, que antes se veía en los campos de combate, pasó a realizarse en centros urbanos. También es latente la tendencia de un incremento en la incidencia de desastres naturales originados por las acciones del hombre, del deterioro ambiental y de los cambios climáticos, lo que acarrea una complejidad de efectos acumulativos y que causan un impacto a una mayor cantidad de personas y bienes.

Todos estos factores resaltan que las operaciones humanitarias en el contexto de las operaciones de paz es una realidad y puede llegar a ser más frecuente. Las fuerzas militares están desempeñando un importante papel en la prestación de apoyo y ayuda durante esas operaciones, gracias a su estructura organizacional y a su capacidad logística de medios y funciones que pueden ingresar y optimizarse rápidamente.

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