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martes, 14 de mayo de 2019

Usan los desechos de la producción del vino para hacer un jarabe


 Por FABIÁN DEBESA (Clarin.com) - Es un desarrollo que hicieron investigadores de la Facultad de Exactas de la Universidad Nacional de La Plata. Los detalles.



La doctora Micaela Ureta, en el laboratorio, con el jarabe. (Facultad de Ciencias Exactas, Universidad Nacional de La Plata)

La idea es no desperdiciar nada en el proceso de producción del vino. Hasta el último resto puede ser utilizado y a todo se le puede sacar jugo. Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) lograron desarrollar y comenzaron el proceso de patentamiento de un jarabe de mosto de uva, rico en fructo-oligosacáridos (FOS), que puede ser utilizado para mejorar la calidad nutricional de distintos alimentos.

El desarrollo científico permite sumar valor agregado a los restos de la elaboración de vinos. Esto "beneficia en forma directa a las pequeñas y medianas empresas del sector vitivinícola", según evaluaron los responsables del trabajo.

En los laboratorios del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA- UNLP – CONICET – CIC), Micaela Ureta y Nelson Romano encontraron una fórmula que permite transformar el jugo de uva que queda luego de fabricar vino en un jarabe capaz de enriquecer otros productos alimenticios. "La síntesis de FOS proporciona fibras que ayudan al funcionamiento de la flora intestinal y tiene un importante valor edulcorante. Esto hace que se disminuya el uso de azúcares en la producción de alimentos", explicó Ureta.

La directora del CIDCA, Andrea Gomez Zavaglia, aclaró que en el instituto tienen experiencia en producción de FOS a partir de la sacarosa, que es el proceso más común y sencillo. "Pero aceptamos el desafío de hacerlo con el mosto de uva a partir de una inquietud de la empresa mendocina Nimbus S.A. (productora de bebidas y productos naturales), que buscaba agregarle valor al mosto sobrante de la producción de vino, que incluye el jugo de uva, la piel, la pulpa y las semillas".

Esa empresa comparte con el CIDCA de la UNLP la iniciativa de patentamiento. Es un proceso extenso que requiere varios pasos antes de conceder una licencia de uso. Pero las autoridades y los empresarios iniciaron ese camino. "Y estamos avanzando", se entusiasman en la facultad de Ciencias Exactas, donde funciona el CIDCA.

Para preservar el valor de los vinos, las empresas tienen un límite de producción, por lo que parte del mosto se vende como endulzante. Pero al transformarlo en jarabe enriquecido en FOS, el producto puede comercializarse mejor y sería aprovechado para producción de alimentos de mejor calidad nutricional, como bebidas o lácteos.

En la universidad consideran que "esta investigación y el desarrollo del jarabe de mosto se puede transformar en una poderosa herramienta para fortalecer a las pymes productoras de las zonas donde hay viñedos, porque les proporciona alternativas productivas que no podrían realizar de otra manera".

Ureta consideró que "es clave que las pequeñas industrias del vino puedan tener un aporte desde la investigación del Estado, y sumar tecnología. Por ahora sólo las grandes empresas pueden hacer este tipo de desarrollos”.

Para las empresas familiares y las PYMES de la industria vitivinícola se abriría un portón de oportunidades. En lugar de comercializar un mosto sin elaboración, comercializarían un mosto enriquecido en FOS, con mayor valor agregado para venderlo en nuevos mercados y con mayores ingresos.

En este punto de la idea se incorpora la empresa privada que comparte la investigación y el proceso de patentamiento. Nimbus SA ofrece servicios para "transformar la industria de elaboración y fraccionamiento de bebidas y alimentos naturales, por medio de la incorporación de nuevas tecnologías".

La compañía elabora y fracciona diferentes bebidas y productos naturales: vinos, jugos naturales y una exclusiva línea de leches y cremas vegetales (de almendras, de avena, de soja, de quínoa, de amaranto, de arroz, en versiones básicas y chocolatadas endulzadas con mosto de uva). Con este desarrollo alimenticio la empresa incorporaría un nuevo producto para su oferta en el sector vitivinícola.

lunes, 6 de mayo de 2019

Ya funciona en la Antártida un detector de rayos cósmicos fabricado en el país

El detector de rayos cósmicos está instalado en la base MarambioPor Gabriel Rocca / Nexciencia - La Nación
El detector de rayos cósmicos está instalado en la base Marambio Fuente: Archivo - Crédito: Casa Rosada

Pueden venir de muy lejos en el tiempo y el espacio o de lugares más cercanos como la Vía Láctea y el propio Sol. Se los llama rayos cósmicos y se trata, en general, de partículas subatómicas energéticas como protones, neutrones, electrones y fotones entre otras. Algunos tienen una energía cien millones de veces mayor que la que se puede utilizar para cargar una partícula subatómica con los más potentes acelerados construidos en el mundo, como el LHC (Large Hadron Collider). De éstos, muy pocos alcanzan la superficie del planeta. Pero de baja energía llegan muchísimos, nos atraviesan todo el tiempo. A tal punto que, en diez cm², que es la superficie de una mano, nos traspasa uno por segundo.

En el año 2008 se puso en marcha en Malargüe, Mendoza, en el marco del proyecto internacional Pierre Auger, el observatorio de rayos cósmicos más grande del mundo, cuyo centro de atención son las partículas de ultra alta energía. Como un desprendimiento de esta iniciativa surgió el proyecto LAGO (Latin American Giant Observatory) que reúne alrededor de 26 instituciones científicas de nueve países latinoamericanos (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú y Venezuela) con tres objetivos científicos principales: estudiar eventos gamma de alta energía en sitios de gran altitud, comprender fenómenos del clima espacial a través del monitoreo a escala continental, y descifrar el impacto de la radiación cósmica sobre fenómenos atmosféricos.

Por qué en la Antártida

Con ese fin, se ha venido armando una extensa red de detectores de rayos cósmicos desde México hasta la Argentina. Y, este verano, se instaló el primer detector de rayos cósmicos en una base argentina en la Antártida. ¿Por qué es importante la presencia de un artefacto de este tipo en el continente blanco? "La decisión está vinculada con el comportamiento de las partículas cósmicas con carga eléctrica. 
Cuando estas partículas llegan a la Tierra, el campo geomagnético las desvía de manera tal que se produce un flujo mayor hacia las regiones cercanas a los polos magnéticos (que están muy cerca de los polos geográficos) y uno menor hacia las regiones ecuatoriales. Entonces, la información recolectada por un detector de rayos cósmicos ubicado en la Antártida será mucho mayor y de mejor calidad que la un detector ubicado, por ejemplo, en Buenos Aires. Primero porque al aumentar el flujo aumenta la estadística. Y segundo, porque partículas de muy baja energía, como las solares, sólo pueden ser medidas en las regiones cercanas a los polos magnéticos", detalla Sergio Dasso, investigador del CONICET en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE UBA-CONICET).

El detector fue desarrollado por investigadores del IAFE y estuvo funcionando en Buenos Aires antes de ser trasladado a la Antártida. "Para poder hacerlo, primero tuvimos que entender toda la electrónica de estos equipos que están realmente en la frontera de la adquisición de señales de la electrónica. Porque el detector funciona midiendo la luz que generan estas partículas cuando pasan por el recipiente de agua que contiene el artefacto. Esta energía de la luz, que colecta el fotomultiplicador, se traduce a un pulso electrónico que dura, apenas, decenas de nanosegundos. Y tenemos que caracterizarlo, saber qué amplitud tiene y graficar ese pulso, con lo cual tenemos que hacer mediciones cada diez o quince nanosegundos ", explica Dasso, también profesor de los departamentos de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos, y de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Este detector LAGO está basado en el diseño de los detectores de Auger pero cuenta con una tecnología ligeramente adaptada para llevarlo a la Antártida. "En este detector la electrónica del fotoduplicador no está sumergido en el agua sino que está por encima. Quedó parecido al sombreritus de Súper Hijitus y, por eso, lo bautizamos Neurus", cuenta Dasso mientras sonríe.

El detector se encuentra en pleno funcionamiento y seguirá trabajando y enviando datos, de manera automatizada, durante todo el invierno El detector se encuentra en pleno funcionamiento y seguirá trabajando y enviando datos, de manera automatizada, durante todo el invierno El detector se encuentra en pleno funcionamiento y seguirá trabajando y enviando datos, de manera automatizada, durante todo el invierno Crédito: NexCiencia

Si bien existen otros detectores de rayos cósmicos instalados en bases de otros países en la Antártida, el dispositivo argentino posee características diferenciales e innovadoras que lo colocan un paso adelante del resto. "Nuestro detector no solamente puede contar y caracterizar cuántas partículas por unidad de superficie y por unidad de tiempo están llegando a la superficie de la Tierra sino que también puede discriminar bandas de energía de interés para space weather. Y eso es algo que los otros detectores no pueden hacer y nos va a permitir avanzar en los conocimientos que hoy tenemos sobre este tema", asegura con orgullo.

La información recolectada por el detector es almacenada localmente en discos rígidos de gran capacidad pero, al mismo tiempo, es enviada al continente. De esta manera, sólo minutos después de generados los datos, éstos ya se encuentran disponibles en un servidor en el laboratorio de Dasso. Una vez que se haya comprobado la calidad de la información que ya se está recibiendo, será puesta a disposición, libremente, para que pueda ser utilizada por toda la comunidad.

Tormentas del espacio

El principal interés de Dasso y su equipo no pasa por la captura o identificación de algún tipo de partícula singular sino en la variabilidad del flujo de rayos cósmicos que llegan a la Tierra. Esta información es de gran importancia para una disciplina conocida como meteorología del espacio o space weather, que estudia la influencia de algunas condiciones exógenas de la Tierra, como la radiación solar y el viento solar, sobre la atmósfera terrestre.

Sergio Dasso, Omar Areso, Matías Pereira y Adriana Gulisano posan junto a "Neurus" el detector de rayos cósmicosSergio Dasso, Omar Areso, Matías Pereira y Adriana Gulisano posan junto a "Neurus" el detector de rayos cósmicos Crédito: Nex- Ciencia

Cuando se producen eventos de este tipo en la alta atmósfera, por ejemplo, tormentas geomagnéticas o ionosféricas, originidas en la interacción de la actividad solar y las partículas energéticas con carga con electrica que llegan desde el espacio, se pueden generar graves problemas en las comunicaciones y en la propia salud de los seres humanos en el espacio, como los astronautas que trabajan en las estaciones espaciales.

"Cuando hay episodios severos de space weather los niveles de radiación en el espacio exterior aumentan significativamente y estas partículas pueden generar daños en los satélites. Desde disparar comandos fantasma hasta penetrar y destruir partes muy sensibles de su electrónica. Esto no es una predicción, ya ha ocurrido y está documentado que hubo satélites que quedaron fueran de servicio", relata Dasso. Otros problemas ocurren bastante más cerca de la superficie terrestre. "Eventos de este tipo en la ionosfera pueden producir pérdidas de comunicaciones en la banda HF de radio que utilizan los aviones comerciales y, eventualmente, dejarlos incomunicados con la torre de control. Se trata de una situación de riesgo porque ni el avión ni la torre de control saben qué es lo que esta pasando. Esto ha ocurrido y también está documentado".

Ante este panorama, tal como lo hace la meteorología tradicional, la meteorología del espacio aspira a que, a partir de una exhaustiva caracterización del estado del sistema y del conocimiento de la variabilidad del flujo de rayos cósmicos, entre otros datos, se puedan realizar pronósticos de eventos de space weather.

"En Argentina tenemos los satélites ARSAT que están en una posición muy sensible, casi afuera de la protección magnética de la Tierra. Si se produce un evento de space weather, la magnetósfera se comprime porque la presión del viento solar crece mucho, el satélite puede quedar desprotegido completamente frente a las altas radiaciones del viento solar. Si ese evento se pudiera anticipar, uno puede tomar la decisión de apagar toda la electrónica para volver a prenderla una vez que haya vuelto la calma. Eso puede preservar la vida del satélite y ahorrar varios millones de dólares", se entusiasma Dasso.

Ciencia en el fin del mundo

Más allá de las ventajas científicas que ofrece su ubicación, transportar e instalar en la Antártida un equipo que pesa más de una tonelada y ocupa unos 2 m² es una tarea sumamente complicada. Máxime, cuando, en este caso, los investigadores tenían que montar un laboratorio entero desde cero.

Con ese objetivo, el equipo encabezado por Dasso partió a principios de enero. Previamente, había enviado, en dos tandas, todo el equipamiento requerido. "Ir a la Antártida es como el primer paso para ir al espacio, porque uno tiene que ir preparado y sabiendo que en el lugar no hay nada. Si te olvidás algo no hay una ferretería para ir a comprarlo -reflexiona Dasso-. Además, no es que uno va cuando quiere, no se venden pasajes a la Antártida, hay que armar toda una logística que depende de terceros, del apoyo logístico de instituciones que definen si se viaja o no en base a múltiples intereses o circunstancias".

Al llegar se encontraron con una habitación de 20 m², con una estufa, dos mesas y cuatro sillas, que contaba sólo con electricidad. Tuvieron que adaptar el sistema de calefacción, instalar el sistema de telemetría, las antenas de internet, readaptar la instalación eléctrica y demás. Un elemento que hay que tener muy en cuenta a la hora de planificar trabajos en la Antártida es, por supuesto, el clima. "Nuestro laboratorio está a 300 metros de la base, conectado con una pasarela. Aun así, los días de mucho frío y mucho viento se complicaba salir de la base y llegar hasta allí. Había vientos de 80 km por hora. A mí, en un momento ,me sacudió y me tuve que agarrar de la baranda. Por supuesto tenía guantes porque, con -20?C de sensación térmica, si llegaba a tocar la baranda con la piel se me hubiera congelado la mano y se me hubiera pegado de la baranda, como cuando agarrás un hielo del freezer. Hay que tener cuidados extremos para salir. En días así no te queda otra alternativa que trabajar adentro. Cada paso se hace muy complicado ", relata.

Más allá de las dificultades, Dasso, que por primera vez visitaba el continente blanco, cuenta que quedó impactado por la belleza del entorno. "El mar de Weddell con los glaciares flotando me conmovió. Cuando llegué, hubo dos o tres días con mucha niebla y mucha nieve. Al cuarto o quinto día cuando se limpió el cielo y pude ver ese mar, con esos témpanos, quedé enamorado. Parecía un dibujo, una pintura", recuerda.

En concreto, el detector se encuentra en pleno funcionamiento y seguirá trabajando y enviando datos, de manera totalmente automatizada, durante todo el invierno. Ante cualquier inconveniente, el Instituto Antártico Argentino dispone de dos "invernantes" de apoyo para proyectos científicos capacitados para realizar los primeros auxilios al equipo frente a cualquier contingencia. Mientras Dasso y su equipo analizan la información que va llegando, ya se encuentran planificando todos los detalles para el próximo cruce, que se producirá cuando vuelva el verano.

lunes, 29 de abril de 2019

Plataforma continental: cómo se redibujaron los límites para su ampliación

Por Nora Bär - La Nación - Un equipo de ocenógrafos, geodestas, especialistas en hidrografía y geólogos, entre otros, realizó los estudios que permitieron sumar 1.800.000 km2 de fondo y subsuelo marinos Fuente: LA NACION
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Desde que, a fines de marzo de 2017, un comité científico de las Naciones Unidas aprobó el reclamo argentino de ampliación de su plataforma submarina de acuerdo con el régimen creado por la Convención de la ONU sobre Derecho del Mar (Convemar, uno de los tratados multilaterales más importantes de la historia, que fue firmado por 168 Estados), el país extendió sus fronteras submarinas alrededor de un 35%.

El nuevo límite agregó casi 1.800.000 km2, que se sumaron a los 4.200.000 existentes, lo que llevó el área de exploración y explotación exclusivas del fondo y el subsuelo marinos a más de 6.000.000 km2.

"Se sumó casi una Argentina más -destaca el ingeniero Marcelo Paterlini, profesor de la Escuela de Ciencias del Mar y coordinador del equipo de geólogos, geodestas, geofísicos, hidrógrafos, sismólogos, cartógrafos, oceanógrafos y analistas de sistemas de información geográfica que durante una década realizaron los estudios que permitieron fundamentar la presentación, que luego fue analizada y discutida durante ocho años hasta su aprobación-. Hubo más de 30 encuentros de la delegación argentina con la subcomisión de las Naciones Unidas que hizo la auditoría para analizar si se ajustaba a derecho. Este nuevo trazado limita con las aguas oceánicas que son patrimonio de la humanidad, de todos los habitantes de este planeta".

A lo largo del siglo XX, los Estados ribereños habían propuesto extender el mar territorial, con el fin de proteger los recursos pesqueros y mineros, y aplicar medidas de control y fiscalización para evitar la contaminación. En los años ochenta, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar decidió avanzar en ese sentido y, entre otros organismos, se creó la comisión de análisis de la plataforma, integrada por 21 expertos (entre los que se encuentra Paterlini), provenientes de distintas regiones para darle imparcialidad, que serían los encargados de evaluar las presentaciones.

En 1997, se formó en el país la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (Copla), que reunió a un amplio grupo de expertos y con la que colaboraron especialistas de numerosos organismos públicos y universidades.

"Durante más de seis años recopilamos los datos -explica la doctora en Geodesia y Geofísica María Alejandra Arecco, docente de la Facultad de Ingeniería de la UBA-. La información fue muchísima, proveniente de buques que medían las profundidades submarinas, registros geológicos y sísmicos, análisis sobre las corrientes marinas, análisis matemáticos sobre el fondo marino para determinar el pie del talud, la gravedad, el magnetismo... Si el océano fuera una persona, uno podría decir que le hicimos la 'historia clínica' completa".

Kilómetros de datos

Para acometer la tarea, fueron esenciales los buques oceanográficos, provistos de gran variedad de instrumentos. Y no se dudó en pedir la colaboración de barcos científicos de otros países que surcaban nuestras aguas y podían proporcionar información batimétrica (sobre profundidades). Algunos estudios, como los sísmicos, fueron adquiridos a institutos de investigación extranjeros.

Como el criterio clave para determinar el nuevo límite fue el "pie del talud" (es decir, el punto en que la velocidad de variación de la pendiente que enlaza la plataforma continental con la llanura abisal es máxima y cuya determinación se obtiene a partir de ecuaciones matemáticas), fue necesario realizar campañas sísmicas para determinar el "espesor sedimentario".

"Así como en una casa se acumula más polvo en los rincones -explica Arecco-, lo mismo ocurre con los sedimentos en el fondo de los océanos. Al pie del talud se acumuló un gran espesor sedimentario, pero alejándose hacia el este, ese espesor va disminuyendo. El límite se colocó donde el espesor es más delgado".

Para hacerse una idea de la cantidad de información que hubo que procesar, baste con mencionar que fueron 106.000 km de datos de profundidad marina, 28.000 de gravimetría, 31.600 km de magnetometría, y de reflexión sísmica 29.000 km. En total, la Copla demandó 12 campañas oceanográficas.

Los geodestas fueron los encargados de determinar distancias teniendo en cuenta la curvatura terrestre y proporcionar mediciones con la precisión que exigía la Convemar.

"Nuestra presentación fue una de las más detalladas y exhaustivas, muy precisa en las mediciones y sumamente rigurosa en todo el procesamiento", destaca Arecco.

La plataforma continental es el lecho y subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá del mar territorial hasta el nuevo límite definido por el país y aceptado por la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Nacionales Unidas. No todos los países pueden extenderla, porque no todas las costas la poseen.

"Nosotros tenemos una de las más extensas del mundo", afirma Arecco.

Con el nuevo límite, quedan reservadas para la Argentina la exploración y la explotación de todos los recursos vivos y no vivos que están apoyados en el fondo marino o que se encuentran en el subsuelo de toda esa área. Y aunque está permitido lo que se conoce como "tránsito inocente", los buques que deseen hacer investigación en la zona deberán pedir autorización.

El país hizo una presentación completa: desde el Río de la Plata hasta el Mar de Weddell, en la Antártida, pero dentro de ese perímetro hay dos zonas que quedan en suspenso. "Los países que firmaron el Tratado Antártico pusieron una objeción, y el Reino Unido presentó otra relativa a la zona aledaña a las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur -explica Arecco-. Ante esa situación, está previsto que la Convemar no dirima controversias en zonas donde los países se estén disputando territorio. Dejó pendiente el análisis hasta que los países se pongan de acuerdo".

Tras la aprobación, ahora resta difundir esta nueva frontera en mapas, cartas náuticas y libros de geografía. "Tenemos que trabajar mucho en las escuelas, para que se conozcan los nuevos límites", concluye Paterlini.

miércoles, 16 de enero de 2019

¿Quién fue Friedrich Bergius?

Por Pablo Jorge Gualtieri - Parabrisas - Conocé la historia de este científico alemán que vivió en la Argentina, considerado el padre de los llamados combustibles sintéticos para todo tipo de motores térmicos.

En el cementerio Alemán de Buenos Aires reposan los restos del doctor Friedrich Bergius, nacido el 11 de octubre de 1884 en la ciudad germana de Breslau, que hoy pertenece a Polonia, y que falleció en la capital de la República Argentina el 30 de marzo de 1949.

En 1931 fue distinguido con el premio Nobel de Química junto al doctor Carl Bosch “por sus contribuciones a la creación y desarrollo de los métodos químicos a alta presión”.

Bergius es el padre de los llamados combustibles sintéticos para todo tipo de motores térmicos. En 1913, Bergius inscribía en Berlín su patente de “hidrogenación” del carbón para obtener hidrocarburos de tipo petrolífero, es decir combustibles líquidos sintéticos.

En la actualidad, Audi es una las empresas que más está investigando con dichos carburantes y tiene en fase de ensayos motores que funcionan con “e-bencina”, es decir nafta sintética ecológica a partir de la biomasa (ya no se utiliza carbón). También produce en grandes cantidades gasoil sintético. Hacia el 2025 espera poner a punto carburantes sintéticos a base de reacciones químicos entre el dióxido de carbono y el hidrógeno, que no generan contaminantes.

En 1927 Bergius comenzó a producir carburantes líquidos sintéticos a gran escala. Teniendo en cuenta que al inicio de la segunda guerra mundial Alemania no disponía de petróleo, pero sí de mucho carbón, sus experiencias resultaban vitales para su país.

Para el final de la guerra, el 90 por ciento de los combustibles utilizados por Alemania eran de origen sintético, para que se quemaran en los motores de los aviones, barcos, y automotores de carretera, es decir toda la maquinaria bélica. En el caso de la nafta, sumamente pura, se pudo comprobar que era muy superior a la convencional en lo referente a sus propiedades antidetonantes, por lo que se podía aumentar la relación de compresión y aumentar el rendimiento térmico de las máquinas.
Un ejemplo son los motores de los VW todoterreno, los camiones, las motocicletas NSU y, por supuesto, los propulsores de los tanques y de las naves aéreas. Bergius era asimismo un especialista en motores térmicos, a nafta y Diesel.

En las cercanías de los yacimientos de lignito se levantaron numerosos “establecimientos de hidrogenación” con una capacidad anual de 3 a 4 millones de toneladas de nafta, logrando la autosuficiencia energética casi hasta el final del conflicto bélico.

Lo trágico en la vida de este descubridor es que sus ideas, a pesar de ser correctas, se demostraron demasiado tarde y cuando se hallaban en poder de otros. Terminada la guerra, Bergius vivió en varios países y en 1947 viajó a la Argentina.

El gobierno de Juan Domingo Perón recibió a muchos científicos alemanes y Bergius participó en la elaboración del primer plan quinquenal para el ministerio de la industria, donde se mostraba a la hidrogenación de carbón como un pilar fundamental para el abastecimiento energético del país.

Contribuyó de manera muy importante al desarrollo de la industria química de síntesis y creó el citado procedimiento para producir combustibles por hidrogenación del carbón a elevadas presiones y temperaturas.

Friedrich Bergius quería obtener, lo mismo que “nafta del carbón”, también “alimentos de madera”, es decir transformar la celulosa en dextrosa por medio de ácido clorhídrico concentrado. Bergius aportó siempre sus recursos a la realización de sus ideas.

lunes, 7 de enero de 2019

Argentina reveló algunos de los misterios que esconde la estación espacial de China en Neuquén

Por Martín Dinatale - mdinatale@infobae.com - Infobae.com
La CONAE contestó un pedido de informes requerido por Infobae donde detalla las actividades que se llevan adelante en la base de Bajada del Agrio y los proyectos en marcha
La estación espacial de China situada en Neuquén, que es manejada por una agencia que depende del Ejército Popular del presidente Xi Jinping, empezó a dejar de ser un misterio.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que dirige Raúl Kulichevsky, contestó a un pedido de informes presentado por Infobae sobre varios puntos del ambicioso proyecto que Beijing tiene en la Argentina con fines presuntamente pacíficos.

Por un lado, la Argentina colaboró desde abril del año pasado en el proyecto Chang-E 4 que investigó el lado oculto de la Luna y se acaba de conocer hace unas semanas a nivel mundial. Los científicos argentinos pueden ingresar allí solo una vez al día ya que el manejo de la estación de Bajada del Agrio está a cargo de funcionarios chinos.

Por otra parte, hay dos objetivos concretos que persigue hoy esta base de avistaje lunar de 200 hectáreas: observación radioastronómica y controles de telemetría, telecomando y control de misiones interplanetarias al espacio profundo.

El 13 de diciembre pasado, las autoridades de la CONAE recibieron la visita de la delegación china presidida por el Consejero Superior de la agencia China Launch and Tracking Control General (CLTC), Huang Quisheng, junto a representantes de Xi'an Satellite Control Center (XSCC), Beijing Aerospace Command Center (BACC) y Beijing Institute of Tracking and Telecommunication Technology (BITTT). Todas estas son las agencias espaciales que están a cargo de la base de Neuquén y que dependen directamente de los altos mandos del Ejército Popular de China.

Los visitantes chinos expresaron el agradecimiento a las autoridades de la CONAE por el apoyo brindado a la estación de Neuquén para lograr con éxito la misión Chang-E 4, lanzada al espacio el día 8 de diciembre del 2018 desde la plataforma de lanzamiento en Xichang, en China, con el objetivo de explorar el lado oculto de la Luna. El módulo Chang-E 4 ya orbita el satélite terrestre, paso previo al primer alunizaje en el lado oculto de la Luna.

Los agradecimientos de China hacia la Argentina no son para menos: la agencia CLTC operará en Neuquén durante 50 años con exención impositiva en un espacio de 200 hectáreas donde hoy los únicos que manejan esa estación son funcionarios chinos y la CONAE solo puede obtener datos de la gigante antena durante 1,40 hora por día. Todo esto, gracias a una ley aprobada durante el mandato de Cristina Kirchner a la que después Mauricio Macri le agregó una adenda para especificar el uso pacífico de la estación espacial.

 Hay una gran diferencia entre la estación espacial de Malargüe y la de Neuquén: la de la UE depende de una agencia civil; la de Bajada del Agrio recibe órdenes del Ejército Popular de China
En la reunión que hubo en diciembre entre autoridades de la CONAE y la agencia espacial china se evaluaron los futuros pasos para ampliar la cooperación entre ambas instituciones. Esto es: extender el plazo para que la Argentina pueda sacar más provecho que apenas 1 hora 40 minutos diarios. Pero según trascendió hasta ahora no se llegó a ningún acuerdo sobre este sensible punto.

A partir de un pedido de informes que requirió Infobae a las autoridades de la CONAE se pudo saber que en la estación de Neuquén se está brindando "soporte de telemetría, seguimiento y control de las misiones del Programa Chino para Exploración de la Luna y programas de investigación científica del espacio lejano".

Desde que empezó a operar en abril del año pasado, esta estación espacial en la localidad de Bajada del Agrio se convirtió en una de las tres estaciones en el mundo (junto a otras dos que están en China) dedicadas exclusivamente a dar soporte terrestre a la misión Chang-E 4.

"Para la Argentina, brindar apoyo a la instalación de la estación de Neuquén conlleva el beneficio de su uso por parte de nuestra comunidad científica para proyectos nacionales y/o en cooperación internacional, y ha abierto camino para nuevos proyectos espaciales a los que se sumará la Argentina", revelaron a Infobae las autoridades de la CONAE.

Este beneficio se orienta, en principio, en dos direcciones: el uso para observación radioastronómica y para telemetría, telecomando y control de misiones interplanetarias al espacio profundo. Ya se comenzaron a realizar observaciones radioastronómicas por parte de investigadores argentinos, con el objeto de acercar esta tecnología de punta a la comunidad científica local y crear capacidades nacionales para su aplicación.

La CONAE explicó que, al igual que en el caso de la antena Deep Space 3 de la Agencia Espacial Europea en Malargüe, Mendoza, se trata de una tecnología que permite que las observaciones sean realizadas en forma remota. Sin embargo, Infobae pudo saber por información de la diplomacia de la Unión Europea y de Estados Unidos que hay una gran diferencia entre la estación espacial de Malargüe y la de Neuquén: la de la UE depende de una agencia civil mientras que la de Bajada del Agrio recibe órdenes directas del Ejército Popular de China.

En este contexto, no son pocos los investigadores y diplomáticos extranjeros que han cuestionado el eventual uso dual que podría darle China a esta base de Neuquén. Concretamente, se especula con la eventual intercepción de satélites de Estados Unidos o de la UE por parte de China.
De hecho, Infobae adelantó en forma exclusiva en octubre pasado que durante la reunión anual de la Comisión Permanente para el Desarme de la ONU se dio un cruce entre China y Estados Unidos, promovido inusitadamente por Argentina. Según consta en las actas de esa conferencia, a las que accedió este medio, y que se titulan bajo el rótulo "Prevención de una carrera de armamentos en el espacio exterior", la delegación argentina que encabeza el embajador Carlos Foradori planteó la necesidad de acordar un programa de prevención y limitación a las estaciones espaciales por su eventual potencial para interceptar satélites.

Los delegados de Estados Unidos y el Reino Unido sostuvieron como "amenazas" el "atasco, cegamiento, colisión como arma" de los satélites interceptados desde bases espaciales. También hubo expertos de esos países que allí mencionaron el uso de la "guerra electrónica", al evaluar que los satélites pueden verse afectados en su funcionamiento por el uso de rayos láser para dañar los sensores ópticos y la posibilidad de que se usen objetos espaciales de servicio por satélite para mover o dañar objetos espaciales.

Sin embargo, tras el arduo debate en Ginebra, China y Rusia se opusieron tajantemente a la propuesta argentina de ejercer mayores controles a las estaciones de avistaje lunar en el mundo y no se pudo concretar la idea. Existe una preocupación que fue planteada por referentes de la oposición y por algunos círculos militares de la Argentina respecto a las actividades que lleva adelante China sin control alguno de la Argentina.

El manejo de la base espacial

En este sentido, en el informe que pidió Infobae a las autoridades de la CONAE se detalló que "si bien por el momento no hay personal de CONAE instalado permanentemente en la estación de Neuquén, personal de esta Comisión concurre (allí) periódicamente". También se detalló que para el ingreso al país, el personal chino participante debe obtener el visado correspondiente, el cual gestiona la CONAE ante las autoridades migratorias nacionales.

Por otra parte, la CONAE es la entidad certificante ante la AFIP para la adquisición e importación de bienes y servicios por parte de CLTC, el organismo encargado de la red de estaciones terrenas de China, que opera la estación de Neuquén.

Desde la Comisión de Actividades Espaciales de la Argentina se encargaron de resaltar que la cooperación de CONAE con CLTC "se realiza exclusivamente con fines pacíficos de acuerdo con el Tratado de Naciones Unidas sobre los Principios que deben Regir las Actividades de los Estados en la Exploración y Utilización del Espacio Ultraterrestre, incluso la Luna y otros Cuerpos Celestes (1967), del cual tanto Argentina como China son parte".

La embajada de China en Buenos Aires no respondió los pedidos de informe que requirió también Infobae para esta nota.

lunes, 8 de octubre de 2018

Saocom: el nuevo satélite argentino que permitirá anticipar inundaciones y sequías ya está en órbita

(Infobae.com) - Después de 12 minutos a bordo del cohete de Space X, el Satélite Argentino de Observación con Microondas 1A se posicionó correctamente en órbita terreste a 600 kilómetros de altura. Fue desarrollado y fabricado por la CONAE junto con más de 70 empresas y organismos públicos y privados
A bordo del poderoso cohete Falcon 9 Block 5, de la empresa SpaceX, el satélite Saocom, la nueva joya espacial argentina que permitirá anticipar inundaciones y sequías, entre otros múltiples usos, fue lanzado anoche a las 23.21  desde la Base Vandenberg, en Santa Bárbara, California, Estados Unidos. 

El Satélite Argentino de Observación con Microondas SAOCOM 1A fue desarrollado y fabricado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con empresas y organismos como INVAP, VENG y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con participación de numerosas empresas de tecnología e instituciones del sistema científico-tecnológico del país y en colaboración con la Agencia Espacial Italiana (ASI).

Los satélites SAOCOM (el 1B será lanzado el año próximo) fueron especialmente diseñados para aportar datos únicos para el aumento de la productividad y la competitividad; generar mapas de humedad del suelo diariamente, con resolución espacial y área de cobertura disponibles por primera vez en Argentina y en el mundo.
El cohete en primer plano en su recorrido hacia la órbita donde colocará al satélite
Con tres toneladas de peso y una antena radar de 10 metros de largo el nuevo satélite de observación SAOCOM 1A de la CONAE construido con organismos y empresas nacionales, producirá principalmente imágenes para el agro y gestión de emergencias hídricas y vigilancia en el mar argentino.

Con los satélites de observación SAOCOM1-A y 1-B (actualmente en construcción), Argentina completará el Sistema Ítalo-Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE), formado por convenio entre la CONAE y la Agencia Espacial Italiana (ASI), que ya posee 4 satélites en órbita.

Los 6 satélites (2 Saocom y 4 italianos) se encontrarán ubicados en órbitas polares a la misma altura, en distintos planos orbitales, de tal manera que el conjunto funcione como un instrumento con un enorme ancho de visión sobre la tierra. Esto permitirá un monitoreo en tiempo casi real, ya que se obtendrá actualización de la información cada 12 horas, especialmente necesario para el monitoreo y seguimiento de la evolución de catástrofes.

La misión SAOCOM llevará al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra mediante radar de apertura sintética (SAR) en banda L, un instrumento activo especialmente diseñado para detectar la humedad del suelo.

Estos aparatos pueden proveer información en forma independiente de las condiciones meteorológicas y la hora del día, porque las microondas de su antena radar atraviesan las nubes y pueden "ver" aunque esté nublado y obtener imágenes tanto de día como de noche.

Los objetivos principales de la misión SAOCOM 1 corresponden a las capacidades del instrumento SAR, y son:
- Proveer información de Radar de Apertura Sintética (SAR – Syntetic Aperture Radar) banda L polarimétrica independientemente de las condiciones meteorológicas y de la hora del día, de distintas zonas de la tierra, en tiempo real y en modo almacenado, con una resolución espacial entre 10 y 100 metros y con diferentes ángulos de observación.
- Obtener productos específicos derivados de la información SAR, en particular mapas de humedad de suelo, lo que representa una gran ayuda para la agricultura, la hidrología y para el área de salud, debido a su comprobado impacto socio-económico.
- Satisfacer las aplicaciones consideradas en los Sectores de Información Espacial del Plan Espacial Nacional Argentino.

Aplicaciones en agricultura

Dos de las tres aplicaciones centrales están dirigidas a agricultura (proyecto conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria-INTA) y el tercero a hidrología (proyecto conjunto con el Instituto Nacional del Agua-INA), con los siguientes objetivos generales:
- Brindar soporte a los productores agrícolas en el proceso de toma de decisión en relación a siembra, fertilización y riego, en cultivos tales como soja, maíz, trigo y girasol, por ejemplo para la optimización en el uso de fertilizantes,
- Brindar soporte a los productores agrícolas en relación al uso de agroquímicos (fumigación) para el control de enfermedades en cultivos, en particular para la fusariosis de la espiga de trigo,
- Mejorar la gestión de riesgos y emergencias hidrológicas, potenciando la capacidad de modelación hidrológica y de pronóstico, de manera de minimizar las pérdidas económicas debidas a inundaciones.
- También podrán identificar zonas en riesgo de inundación y dar alertas tempranas; detectar suelos muy secos con riesgo de incendios; producir mapas de riesgo de enfermedades de cultivos y evaluar escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización; obtener mapas de desplazamiento de glaciares; elaborar mapas de desplazamiento del terreno y mapas de pendientes y alturas; prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas; entre otras aplicaciones.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Científicos encontraron una nueva manera de convertir luz solar en energía

Experimento de electrodos que muestra la célula iluminada con luz solar simulada
(Clarin.com) - Expertos de la Universidad de Cambridge lograron dividir el agua en hidrógeno y oxígeno cuando alteraron el sistema de fotosíntesis en plantas.



Científicos de la Universidad inglesa de Cambridge exploraron una nueva manera de convertir la luz solar en energía al alterar el sistema de fotosíntesis en plantas, según un estudio que publica este lunes por la revista "Nature Energy".

Expertos del colegio St.John, de Cambridge, consiguieron con éxito dividir el agua en hidrógeno y oxígeno cuando alteraron la fotosíntesis, el proceso que utilizan las plantas para convertir luz solar en energía y la reacción más importante, porque es la fuente de todo el oxígeno que hay en el planeta.

El hidrógeno que se produce cuando el agua es dividida podría potencialmente ser una fuente ilimitada de energía renovable, señala el artículo de la publicación británica.

Los académicos de Cambridge recurrieron a la luz natural para convertir el agua en hidrógeno y oxígeno, y, para ello, usaron una mezcla de componentes biológicos y tecnología artificial.

"La fotosíntesis natural no es eficiente porque ha evolucionado meramente para sobrevivir, por lo que produce la energía mínima indispensable -alrededor de entre un 1 y 2 % de lo que se podría potencialmente convertir y almacenar-", señaló Katarzyna Soko, estudiante de doctorado del colegio St. John's de Cambridge.

El estudio agrega que la fotosíntesis artificial se llegó a a utilizar pero no tuvo éxito para crear una energía renovable porque depende del uso de catalizadores, que suelen ser caros y tóxicos, por lo que  no tendría un uso a nivel industrial. La investigación forma parte de un nuevo campo de investigación sobre la fotosíntesis semiartificial cuyo objetivo es superar las limitaciones de una fotosíntesis totalmente artificial.

Fuente: EFE

viernes, 31 de agosto de 2018

El oceanográfico ARA “Austral” entró a dique para la instalación de dos sondas

(Gaceta Marinera) - Permitirán ampliar las capacidades científicas del buque, que depende del CONICET y es operado por la Armada Argentina.
Resultado de imagen para buque oceanográfico ARA “Austral”
Puerto Belgrano – El buque oceanográfico ARA “Austral” entró al dique de carena Nº 2 del Arsenal Naval Puerto Belgrano (ARPB) para la instalación de dos sondas que potenciarán sus capacidades científicas. Se trata de una sonda científica y una biológica que se sumarán a la sonda de última generación ya instalada el año pasado.

El “Austral” es un buque del CONICET tripulado por hombres y mujeres de la Armada y que cada año embarca a científicos de diferentes proyectos de ese centro y de universidades nacionales. La tripulación del “Austral” está integrada por 25 marinos, entre ellos hidrógrafos y oceanógrafos del Servicio de Hidrografía Naval (SIHN), más una dotación complementaria de recambio de otros 25, ya que el buque desarrolla navegaciones de largos períodos.

“El Arsenal Naval Puerto Belgrano tiene el único dique en capacidad de recibir a un buque de este calado y tonelaje —explicó el capitán de Navío Gabriel Galeazzi, Comandante de la Agrupación de Buques Hidrográficos y director de la Unidad de Apoyo a las Investigaciones Hidrográficas y Oceanogáficas del CONICET—. Los trabajos de esta envergadura se hacen en este arsenal a través de un convenio entre el Estado Mayor General de la Armada y el CONICET, que establece el apoyo a toda la flota científica”.

El Capitán Galeazzi contó que los operarios del ARPB le harán al “Austral” además una inspección de la línea de ejes y trabajos menores en cubierta.

Es la segunda vez que el “Austral” ingresa al ARPB; la vez anterior fue para la instalación de una sonda de última tecnología mundial de origen holandés, similar a una que se colocó en el hidrográfico “Puerto Deseado”, buque que realizó el estudio del talud marítimo y que permitió que la Organización de Naciones Unidades aprobara en 2016 la extensión del límite exterior de la plataforma continental argentina.

El ARA “Austral” es uno de los buques que integran la Agrupación de Buques Hidrográficos con asiento en la Base Naval Mar del Plata.

domingo, 1 de julio de 2018

Argentina se suma a la misión china que explorará la Luna

 Por Cecilia Farré (Perfil.com) - El director de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales detalló la participación local. Y repasó los proyectos satelitales de la Conae.  
Base patagonica. Ubicada en Bajada del Agrio, Neuquén, la estación recibirá los datos enviados desde el satélite QueQuiao, con información del módulo lunar chino. FOTO: GTA CONAE 

Desde la estación ubicada en la localidad neuquina de Bajada del Agrio que cuenta con una antena de 35 metros de diámetro capaz de recibir señales a más de 300 mil kilómetros de distancia de la Tierra, Argentina participa en la misión china para estudiar el lado oculto de la Luna. “La antena es china, Argentina brindó el espacio físico, la logística y el abastecimiento para la construcción de la base espacial. 

Eso se traduce en la posibilidad de acceder a un 10% del uso de la antena para investigaciones nacionales del espacio profundo”, describió el nuevo director de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), Raúl Kulichevsky. “Ese tiempo es muy valioso ya que es un instrumento muy poco común”, agregó. Este intercambio surge de un acuerdo entre  la empresa estatal China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC), dedicada al seguimiento y control de las misiones de ese país, y la Conae argentina. 

La estación argentina junto con otras serán las encargadas de recibir la información del satélite QueQiao que fue lanzado a fines de mayo para superar uno de los principales problemas de la misión china: asegurar la comunicación del módulo lunar Chang’e-4 desde el lado oculto de La Luna. Para ello, QueQuiao se ubicará en el segundo punto de Lagrange, lugar donde se podrá observar al mismo tiempo al satélite desde la Tierra y desde el lado aún poco conocido de la Luna para asegurar la retransmisión continua. 

 Así el satélite, a unos 455 mil kilómetros de la Tierra,  actuará como un puente para permitir un buen alunizaje de la nave Chang’e-4, del vehículo de exploración espacial y el monitoreo de la misión a través de la comunicación con los controladores terrestres. El lanzamiento del módulo lunar será a fines de 2018.  

Además de la colaboración con otras agencias espaciales, la Conae está llevando adelante misiones nacionales como el próximo lanzamiento –en el último trimestre del año– del satélite argentino de observación con microondas Saocom 1A para monitorear la humedad de suelo. 

Satélites. “Nunca habíamos hecho un satélite con un instrumento de radar. Hay pocos en el mundo y el Saocom está en la frontera del arte por el tipo de información que va lograr adquirir”, destacó Kulichevsky. Este instrumento tendrá aplicaciones en agricultura y en alerta, prevención y mitigación de desastres. Y en el 2019 se le sumará el Saocom 1 B. Para  el estudio del mar y de las costas, la calidad del agua, la gestión de los recursos pesqueros y el control de la pesca ilegal, Conae está trabajando en el diseño y fabricación del satélite de observación Sabia-Mar que llevará distintas cámaras. 

El proyecto original incluye la formación de una constelación de dos satélites, uno argentino y otro brasileño. “Cuando las condiciones estén dadas en Brasil ellos harán el segundo satélite, planificamos que el nuestro estará listo para el año 2020 o 2021”, adelantó el ingeniero aeronáutico. 

 Otro de los grandes desafíos de Conae es el proyecto Tronador II para poder contar con un lanzador satelital. Kulichevsky explicó que “estamos desarrollando nuevos procesos de fabricación porque cuando se habla de construir el fuselaje de un vehículo lanzador con una estructura de 2,5 metros de diámetro que tiene que ser muy liviana y a su vez muy resistente se requiere de nuevas tecnologías de producción”. El proyecto está en la etapa de desarrollo de la estructura y de los motores.  

“Apuntamos a poder tener un primer vehículo que pueda lanzar el primer satélite para el año 2021”, estimó el director de Conae. Además, entre los objetivos pendientes figura la formación de una agencia espacial regional. “Es un deseo que tenemos en Conae porque creemos que puede ser beneficioso para todos. 

Hay algunos proyectos que a veces son muy difíciles de encarar con el presupuesto de una sola agencia”, explicó Kulichevsky. Entre esos proyectos se encuentra tener un satélite meteorológico para Latinoamérica. Los lanzamientos que vienen En el último trimestre de 2018 la Conae tiene planeado lanzar el Saocom 1A, con un radar capaz de monitorear la humedad de suelo. Tendrá aplicaciones en agricultura y en alerta, prevención y mitigación de desastres. 

También se encuentra en fase de fabricación el satélite de observación Sabia-Mar, cuyo objetivo será para el estudio del mar  argentino y sus costas. Si no hay atrasos, su lanzamiento se estima  que será entre los años 2020 o 2021. Otro de los proyectos “estrella” de la Comisión de Actividades Espaciales es terminar de desarrollar el primer vehículo del proyecto Tronador II. Sería un lanzador nacional, capaz de poner un satélite en órbita baja, en el año 2021. 

 Para darle  continuidad Después de 24 años frente a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) Conrado Varotto, una figura emblemática en este campo, se jubiló y quedó en su lugar el ingeniero aeronáutico Raúl Kulichevsky quien hace más de 10 años que está en la agencia luego de trabajar para la Comisión Nacional de Energía Atómica. Kulichevsky aseguró la continuidad de los proyectos ya que no han tenido recortes drásticos en el presupuesto. “Sufrimos algún tipo de restricción como lo sufre el resto de la sociedad”, puntualizó y aseguró que “hay un esfuerzo importante por mantener la actividad espacial”. 

El nuevo director agregó que mantienen el plantel de gente y la actividad de los proyectos aunque en algunos casos con un poco de demora. Respecto de Varotto, informó que seguirá como un asesor ad honorem “ya que es fundamental por su capacidad de generar ideas nuevas”. 
(Fuente www.perfil.com).

martes, 15 de mayo de 2018

Una sonda de la NASA descubrió agua líquida en la luna Europa de Júpiter

(Clarin.com) - Detectaron géiseres que alimentan la posibilidad de vida terrestre en el sistema solar.
Júpiter y sus lunas. Una imagen fotografiada en 1979 por la sonda espacial Voyager 1.
Júpiter y sus lunas. Una imagen fotografiada en 1979 por la sonda espacial Voyager 1.

Un nuevo análisis de las mediciones realizadas por la nave espacial Galileo de la NASA hace más de 20 años en la capa helada de Europa, una de las lunas de Júpiter, ha revelado que podría tener los ingredientes suficientes para sustentar vida en otra parte del Sistema Solar, por fuera de la Tierra. 

Los hallazgos, difundidos este lunes, son la evidencia más concreta -hasta el momento- de chorros compatibles con géiseres, que emergen de la superficie helada de Europa. Se trata de una investigación publicada por la revista Nature Astronomy, luego de la revisión de los registros obtenidos por la nave Galileo, que en 1995 se convirtió en la primera nave espacial en entrar a la órbita de un planeta gigante de gas.

Europa, una de las lunas de Júpiter, es un "fuerte candidato" para encontrar vida allí.La posible presencia de agua en Europa es una creencia científica difundida hace tiempo: los astrónomos suponen que esa luna está cubierta por un océano salado con una superficie que duplica la de los océanos terrestres. Ese presunto océano tiene su superficie congelada y los investigadores creen que, debajo, hay agua líquida y cálida, lo que hace que la NASA considere a Europa como "un fuerte candidato" para la existencia de vida allí.

Europa, una de las lunas de Júpiter, es un "fuerte candidato" para encontrar vida allí.

En los últimos años, el telescopio espacial Hubble ha detectado evidencias de columnas de vapor en Europa, pero desde lejos. La sonda Galileo se acercó mucho más durante sus once sobrevuelos.

"En un pasaje particular sobre Europa, la nave espacial llegó a acercarse mucho, estuvo a 150 kilómetros sobre la superficie, y fue en ese pasaje que vimos distintivos que nunca habíamos entendido", dijo en el canal de la NASA Margaret Kivelson, profesora emérita de física espacial de la Universidad de California. Esa región estaba en un área en la que el Hubble había detectado repetidas evidencias de columnas de vapor.

Otro investigador presentó recientemente hallazgos de la colección de observaciones del Hubble, y "eso llevó a darnos cuenta de que teníamos que volver atrás y mirar los datos de Galileo", dijo Xianzhe Jia, profesor asociado de la Universidad de Michigan.

Para el nuevo estudio, los expertos midieron variaciones en el campo magnético y las ondas de plasma de la luna, apoyándose en el sobrevuelo cercano de Galileo, y descubrieron que eran "consistentes" con que la nave espacial atravesó una columna de vapor de agua.

"Estos resultados proporcionan una fuerte evidencia independiente de la presencia de géiseres en Europa", escribieron los investigadores en Nature. El equipo reconstruyó el recorrido de la nave espacial para identificar la ubicación de la columna de vapor en la superficie de la luna. "Estos hallazgos ayudarán a planear futuras misiones a Europa, previstas para que alcancen Júpiter entre finales de la década de 2020 y principios de la década de 2030", dijo Nature.

Al momento, continúa habiendo muchas preguntas sobre lo que contienen estas columnas y si podrían involucrar alguna forma de vida.

Elizabeth Turtle, científica investigadora del Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins en Maryland, Estados Unidos, dijo que el subsuelo oceánico "es probablemente la parte más habitable de Europa porque es más cálida y está protegida de la radiación ambiental por la capa de hielo". Y si las columnas de vapor brotan como géiseres, "puede haber formas de que ese material del océano emerja a través de la capa de hielo, lo que permitiría que podríamos ser capaces de tomar muestras de él", agregó. "Parece haber ahora muchas líneas de evidencia como para desestimar las plumas en Europa", dijo Robert Pappalardo, científico del proyecto Europa Clipper de la NASA, una misión que tiene previsto acercarse a esa luna hacia 2022 para tomar muestras de partículas de polvo y de lo que brota en las columnas de vapor.

"Si existen plumas, y podemos tomar muestras directamente de lo que viene del interior de Europa, entonces podremos saber más fácilmente si tiene los ingredientes para la vida", sostiene un comunicad de la NASA.

Galileo se lanzó en 1989 para examinar el quinto planeta más cercano al Sol. Antes de finalizar su misión en 2003, la nave reportó los primeros datos que sugirieron la existencia de un océano de agua líquida debajo de la superficie de Europa.

martes, 31 de octubre de 2017

Con base en Ushuaia, la NASA hará exploraciones científicas en la Antártida

Con base en Ushuaia, la NASA hará exploraciones científicas en la AntártidaPor Geraldine Mitelman (Clarin.com) - Es parte del programa IceBridge, que busca estudiar y comprender el comportamiento de los glaciares en la zona.

Los vuelos de la misión en la Antártida se realizarán con una aeronave modelo P-3, como la que se ve en la foto. CREDITO: NASA

Una misión de científicos de la NASA llegó a Ushuaia para realizar una serie de vuelos consecutivos a la Antártida, que se llevarán a cabo a partir de la próxima semana y que servirán para relevar el espesor de las masas de hielo y otros parámetros relacionados con el cambio climático.

Los expertos llegaron a la provincia de Tierra del Fuego el 25 de octubre y por primera vez la Argentina será base del programa IceBridge, que busca estudiar y comprender el comportamiento de glaciares y capas de hielo de esa zona. La misión utilizará una aeronave modelo P-3 que sobrevolará la Antártida occidental, la región del continente que cambia con mayor rapidez.

Estudiarán el hielo de los mares de Bellingshausen y Weddell y los glaciares de la Península Antártica, como así también a lo largo de las costas English y Bryan. Los científicos prevén realizar al menos seis vuelos y hasta once, dependiendo de las condiciones climáticas.

Por primera vez en los nueve años en que se viene realizando IceBridge en el hemisferio sur, la misión lanzará dos series de vuelos consecutivos especializados sobre la Antártida desde dos continentes: América del Sur y Antártida, con dos aviones y equipos de instrumentos. “Esta es una iniciativa emocionante y ambiciosa para IceBridge ya que las campañas duales nos permitirán continuar con los relevamientos de importantes áreas cercanas a la Península Antártica y ampliar significativamente nuestra cobertura de la vasta extensión de la Antártida Oriental”, dijo Nathan Kurtz, científico del proyecto IceBridge e investigador del hielo marino del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt, Maryland.
La administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de los Estados Unidos (NASA) llegó en las últimas horas a Ushuaia para emprender una serie de vuelos sobre la Antártida. CREDITO: NASA.

Aunque la misión IceBridge ha estado activa desde 2009, esta es la primera vez que se volará desde Argentina. “Al volar desde Ushuaia en vez de Punta Arenas, estamos ahorrando una hora de vuelo de viaje hacia y desde la Antártida, porque estamos tratando de maximizar el tiempo de relevamiento de nuevos datos mientras sobrevolamos la Antártida y aéreas circundantes, y esa hora es muy importante”, explicó Kurtz.

En el caso de los vuelos con el P-3, la misión lleva su equipo completo de instrumentos, cuyo componente principal es un altímetro láser topográfico que mide la elevación de la superficie de hielo. IceBridge volará con dos versiones de este instrumento: uno equipado solamente con un láser verde y, por primera vez, una versión de dos colores que emite pulsos láser infrarrojo y verde.
Con base en Ushuaia, la NASA hará exploraciones científicas en la Antártida
Científicos de la NASA relevarán el espesor de las masas de hielo y otros parámetros relacionados con el cambio climático. Foto: Archivo NASA
Con base en Ushuaia, la NASA hará exploraciones científicas en la Antártida
Los datos relevados por el instrumento láser de dos colores serán utilizados para relacionar las mediciones realizadas por IceBridge con las de una próxima misión satelital de la NASA: Hielo, Nube y Elevación de la Tierra – Satélite-2 o ICESat-2, cuyo lanzamiento se prevé para fines de 2018.

viernes, 20 de octubre de 2017

Descubrieron una cueva gigante en la Luna

(Clarin.com) - La halló una sonda de observación japonesa. Cómo es y para qué podría servir en futuras misiones espaciales. La Luna todavía esconde secretos, como la cueva que acaban de descubrir.
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Investigadores de la agencia de exploración espacial japonesa (Jaxa) descubrieron una inmensa cavidad subterránea de 50 kilómetros de largo en la Luna, que según algunos expertos podría servir algún día para instalar una base espacial.

Los datos de la sonda japonesa de observación lunar Selene confirmaron la existencia de esta gruta, de 100 metros de ancho y 50 kilómetros de largo, que podría haber sido un túnel de lava volcánica hace 3.500 millones de años. "Pensábamos que existen lugares así, pero todavía no había sido confirmado hasta ahora", dijo el jueves a la AFP Junichi Haruyama, un investigador de la Jaxa.
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Este inmenso túnel, situado bajo la zona de las colinas Marius, podría proteger a los astronautas de las importantes variaciones de temperatura y de las peligrosas radiaciones a las que se exponen en la superficie lunar, explicó Haruyama. "Todavía no hemos visto el interior de la cueva y esperamos que su exploración nos dará más detalles", añadió.

Japón anunció en junio un proyecto para enviar un astronauta a la Luna en 2030, una primicia para un país cuyos astronautas sólo han viajado hasta ahora a la Estación Espacial Internacional (ISS). La primera etapa del proyecto consiste en participar en una misión de la NASA para construir en 2025 una estación espacial en órbita alrededor de la Luna.

Por su parte Estados Unidos quiere volver a la Luna en el marco de un programa a más largo plazo para enviar astronautas a Marte en 2030, con la participación de otras agencias espaciales.

Fuente: AFP

martes, 22 de agosto de 2017

Piden agilizar el laboratorio subterráneo entre Argentina y Chile

Por MDZ Sociedad - Si el túnel de Agua Negra ya se posiciona como una alternativa al Cristo Redentor, ahora la comunidad científica pide la aprobación de un proyecto científico bajo la cordillera entre San Juan y Coquimbo, en el mismo lugar de la obra fronteriza.
El coordinador chileno del proyecto Andes, Sitio de Experimentación Profunda de Agua Negra, pidió a las autoridades trasandinas aprobar el proyecto Andes, también denominado Experimentación Profunda de Agua Negra.

Se trata de un proyecto que tiene 17 años y que busca crear el mayor laboratorio subterráneo del hemisferio sur y el primero en Latinoamérica. El proyecto es parte de la construcción del túnel de Agua Negra, en San Juan.

Se trata de una colaboración entre Chile, Argentina, Brasil y México para la construcción de esta instalación, algo que aún no recibe la autorización por parte de Chile. 

Una de las principales características de este edificio es que se situará a una profundidad aproximada de 1,6 kilómetros por debajo de la roca de la Cordillera de Los Andes y será uno de los tres más profundos creados en todo el mundo. 
"Tiene que ser subterráneo porque se busca hacer experimentos de señales que son muy sensibles, por ejemplo, la medición del flujo de neutrinos que viene del Sol", explica a El Mercurio Online el profesor de la Universidad Federico Santa María y coordinador en Chile de Andes, Claudio Dib.

En este laboratorio también se realizarían experimentos de búsqueda de materia oscura, investigaciones en geología, geofísica, biología en ambientes extremos, e incluso sobre el impacto de diferentes fenómenos y situaciones en el medio ambiente.

La creación de estas instalaciones generaría una colaboración latinoamericana, algo "similar al ejercicio que hizo Europa cuando estableció el laboratorio CERN, que es un laboratorio de propiedad europea, que no es de ningún país específico, aunque está en Suiza, pero pertenece a Europa". .

En Argentina el proyecto comenzó a ser ideado en 2010 y el Ministerio de Ciencia lo aprobó y posicionó como prioridad en 2012. Las autoridades chilenas aún no entregan su aprobación para construir el laboratorio.
Fuente: Emol.com

sábado, 19 de agosto de 2017

Llegó un telescopio para la Puna Salteña

Llegó el potente telescopio para la Puna(El Tribuno) - Se instalará en Abra de Chorrillos a 4.825 metros sobre el nivel del mar.


Parte de la antena del telescopio que llegó al puerto de Zárate

El potente telescopio que dará vida al proyecto LLAMA (Large Latin American Millimetre Array) arribó el miércoles al país proveniente de Europa y será emplazado en la cordillera salteña para realizar estudios sobre la evolución del universo, agujeros negros, formación de galaxias y de estrellas, entre otros, lo que ubicará a la Argentina "en el primer plano de la investigación radioastronómica a nivel mundial", señaló uno de los investigadores responsables de la iniciativa.

El telescopio, que llegó al puerto de Zárate, será trasladado al valle salteño Abra Alto Chorrillos, a 4.825 metros sobre el nivel del mar, para su instalación definitiva, informó el Conicet La Plata.
Se trata de una antena con forma de parábola de 12 metros de diámetro que servirá para realizar estudios astronómicos muy específicos gracias a la altura de su ubicación.
Llegó al país el potente telescopio que viene a Salta
Si bien en el mundo existen telescopios similares, son pocos los que están localizados a alturas semejantes, un factor clave para complejos estudios que solo pueden realizarse con escasa presencia de oxígeno y vapor de agua en la atmósfera.

"Ya se completaron los trámites de Aduana y a partir de ahora la carga quedará guardada durante aproximadamente 60 días, mientras se gestiona el traslado por tierra hasta Salta", explicó el investigador del Conicet Leandro García, responsable de la gestión del proyecto por parte del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).

El director del IAR, Marcelo Arnal, explicó que "la llegada de la antena representa el primer paso concreto de un proyecto que va a ubicar a Argentina y Brasil en el primer plano de la investigación radioastronómica mundial, y que quedará para generaciones futuras".

La antena llegó desarmada desde Europa y los 19 bultos que la componen se encuentran en el complejo portuario Terminal Zárate; el ensamblaje se realizará en Alto Chorrillo y estará a cargo de un equipo de expertos del IAR, mano de obra local y personal de la alemana Vertex, que la construyó.

El telescopio tiene un peso de noventa toneladas y está repartido en once contenedores y ocho cargas especiales que viajaron en la bodega de la embarcación debido a sus dimensiones. El plato de la antena, por ejemplo, mide 6,5 metros de ancho y no se puede desarmar.

miércoles, 19 de julio de 2017

El Inidep incorpora uno de los buques científicos más avanzados del mundo

(La Capital) - El Víctor Angelescu llegará a Mar del Plata a mediados de octubre. Es considerado uno de los buques de investigación científica pesquera más sofisticado del mundo.

El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) conmemorará su 40 aniversario con la inauguración de nuevas instalaciones en su edificio ubicado en la Escollera Norte y con la llegada de un nuevo buque de investigación de última generación construido en España.

Se trata del Víctor Angelescu, un barco de 53 metros de eslora considerado como un de los más avanzados de su tipo a nivel internacional.

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La embarcación zarpará desde el puerto de Vigo a mediados de septiembre y será recibida en la ciudad de Mar del Plata entre el 10 y el 15 de octubre.


Su construcción se llevó a cabo en el marco de un plan de fortalecimiento institucional financiado por el gobierno nacional y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).


El plan incluye otros desafíos, algunos de los cuales ya se cumplieron y otros están en pleno proceso de ejecución, le explicó a LA CAPITAL el director del organismo, Otto Wölher.

Entre ellos figura la construcción de un segundo barco, de 36 metros de eslora, la apertura de tres subsedes (las cuales ya fueron inauguradas en Puerto Madryn, Caleta Olvia y Usuahia) y la creación de un Centro Nacional de Desarrollo de Maricultura en la zona sur del Partido de General Pueyrredon. “Los 40 años del instituto nos encontrarán celebrando algunos de estos progresos”, subrayó el funcionario.

El Víctor Angelescu, que aún se encuentra en el Astillero Armon Vigo S.A, será el primer buque en sumarse a la flota del Inidep después de 35 años. La última unidad en ser incorporada había sido el Capitán Oca Balda, en el año 1982. “Los barcos con los que contamos son bastante antiguos y no siempre fueron bien mantenidos, lo que en su momento nos llevó a plantearnos el desafío de ir reemplazándolos. El primero que será reemplazado será el Capitán Cánepa, que se encuentra parado desde hace 5 años”, explicó Wöhler.

El Cánepa era un buque pesquero que en su momento fue adaptado para la tarea de investigación mientras que los dos restantes, el Oca Balda y el Holmberg fueron concebidos desde cero para cumplir con una labor científica. Sin embargo, transcurridas ya varias décadas desde sus botaduras, “su equipamiento dista mucho de ser el ideal”, reconoció el director del Inidep.

Un “traje a medida”

En este contexto el Víctor Angelescu se constituirá en una herramienta fundamental para profundizar la tarea del organismo. “Es un barco que tiene la particularidad de haber sido diseñado de manera conjunta entre el astillero y la Comisión Técnica del Inidep, es decir, por quienes serán sus propios usuarios, por lo que contiene una serie de características que lo hacen muy especial”, subrayó.

Para Raúl Reta, director de Información, Operaciones y Tecnología del organismo, este hecho convierte al Angelescu en un “traje a medida” para los científicos del instituto. “Es el barco que el Inidep necesita para cumplir con sus actividades específicas”, destacó. Con esta nueva unidad el Inidep podrá ampliar su tarea de investigación hacia zonas de 1000 y más metros de profundidad.

“Esto nos va a permitir explorar nuestros recursos pesqueros un poco más allá de donde lo venimos haciendo. Hoy tenemos capacidad de pesca real de entre 350 y 400 metros de profundidad. Por lo tanto vamos a ampliar el ámbito de actuación de investigación con un buque moderno a nivel mundial”, sostuvo.

Para Wöhler, en definitiva, el uso del Angelescu posibilitará que el Inidep realice sus investigaciones en ámbitos que “hasta ahora tenía vedados”. Antes de que el barco llegue a la Argentina, la unidad ya tiene algunos compromisos previstos, como el de sumarse al proyecto de investigación Pampa Azul, a la exploración de la Reserva Marina Protegida Banco Namuncurá -al este de Tierra del Fuego- y del Agujero Azul, en la zona del talud continental, frente al Golfo San Jorge.

Según las autoridades del Inidep, el barco reúne todas las características de los mejores buques de investigación científica a nivel internacional que actualmente se encuentran navegando. Entre sus particularidades, cumple con la norma ICES 209 lo que le otorga una insonorización que mejorará la calidad de la tarea científica, posee una sonda multihaz para tomar registros en tres dimensiones del relieve submarino y cuenta con un vehículo no tripulado que permitirá hacer filmaciones y tomar muestras en hasta 300 metros de profundidad.

“Todo ese equipamiento nos abrirá muchas puertas. Permitirá que el instituto realice actividades que antes no podía hacer, abirendo un nuevo panorama para la investigación”, destacó Wöhler. La construcción del segundo nuevo buque del Inidep ya fue licitada y, según dijo el director del organismo, dará comienzo en el mes de febrero. Esta segunda unidad también será construida por el astillero vigués, pese a que del proceso de licitación participan dos astilleros argentinos.

El Angelescu claramente es un barco que requería de tecnología que no está disponible en el país. El segundo barco, por ser más estándar, bien podría haberse hecho en Argentina. Sin embargo, si bien se se le dio participación a empresas nacionales,el mejor precio fue el del astillero de Armon”, explicó Wöhler.

Según el director del organismo, existe la expectativa de que con la llegada del Angelescu, la tarea de investigación que durante los últimos años se desarrolló de manera discontinua, comience a verse normalizada. “Durante todo este tiempo hemos aprendido muchas cosas y esperamos que la situación de conflicto laboral con la tripulación de los barcos no se repita. Esperamos establecer un esquema de trabajo para el nuevo barco sensiblemente distinto al de los barcos anteriores”, señaló.

En relación a las embarcaciones más antiguas, Wöhler dio garantías de que serán mejoradas y de que seguirán operativas.  “El Holmberg está siendo reparado y esperamos que a fines de agosto o a principios de setiembre esté operable para hacer campañas. Al Oca Balda estamos pensando en sacarlo a dique para que esté operable para 2018”, aseguró.

domingo, 9 de julio de 2017

La NASA llegará al sur del país para estudiar un asteroide

Por Ana Tronfi - LA NACION - Comodoro Rivadavia es el mejor lugar para observarlo; será el 16 y 17 próximos.
Un equipo de 40 astrónomos e investigadores de la NASA y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) llegará la semana próxima a esta ciudad con una misión: hacer observaciones del asteroide MU69, que permitirán evaluar el riesgo que puede tener la sonda New Horizons al acercarse a ese cuerpo en enero de 2019.
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Científicos de la NASA descubrieron hace poco que existía la posibilidad de observar el asteroide cuando analizaron la información que envió el telescopio Hubble. Según indican desde el centro espacial, el análisis de los datos señalan que el asteroide MU69 "viajará frente a una estrella (una ocultación estelar) el 3 de junio y, nuevamente, el 17 de julio de 2017, y va a ser visible desde la Argentina".

Y agregaron: "[Su observación] brindará importante información a la NASA que no podría ser obtenida en ningún otro momento. Será sobre el tamaño del asteroide y su superficie y si tiene o no pequeñas lunas".

El geólogo e investigador Marcelo José Márquez, de la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (Unpsjb), afirmó que el hecho "es un desafío para la humanidad y un paso más para precisar el encuentro entre la sonda y el asteroide". 

Este acontecimiento histórico, sin precedentes para la región patagónica y en especial para esta ciudad, tendrá lugar entre el domingo próximo, a partir de las 22 y la madrugada del lunes.

Según anticiparon las autoridades de la universidad local, los científicos instalarán 25 telescopios portátiles de precisión (de 200 kilogramos de peso y de alrededor de 2,5 metros de alto), que permitirán observar las características del asteroide. El MU69 está a una distancia aproximada de 6000 millones de kilómetros.

Resultado de imagen para asteroide MU69,Márquez explicó que el trabajo de los astrónomos será observar la ocultación estelar. 

Este fenómeno se produce cuando un cuerpo celeste se atraviesa entre una estrella y la Tierra.
"Cuando una estrella está emitiendo su luz hacia la Tierra y pasa un pequeño asteroide que tapa esa luz, provoca una línea de sombra, que puede durar entre dos segundos y algunos minutos. En ese tiempo, se puede determinar el tamaño y forma del asteroide, así como los espectros de absorción de la radiación electromagnética ultravioleta o infrarroja, que ayudan a determinar la composición atmosférica, entre otras características", detalló el investigador.
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Se estima que el asteroide mide unos 40 kilómetros de largo y 20 de ancho. La observación desde la Tierra permitiría evaluar cómo será el acercamiento de la sonda y determinar la existencia de otras lunas, de fragmentos de materia vinculados al cuerpo y a la presencia de polvo cósmico.

La misión

La sonda fue lanzada al espacio el 19 de enero de 2006, por el equipo que lidera Alan Stern, para encontrarse con Plutón, un hecho que sucedió en 2015, cuando se obtuvieron las primeras imágenes de alta definición del planeta.

Gracias a esas imágenes que envió la sonda se pudo conocer que el cielo de Plutón es azul. Y, que allí hay regiones de agua helada. De hecho, los científicos pudieron hacer un mapa de las marcas del agua helada en varias zonas de la superficie del planeta.
Resultado de imagen para sonda New Horizons
La sonda New Horizons alcanza una velocidad tal que le permite recorrer 1.000.000 de kilómetros por día.

De acuerdo con los datos suministrados por los científicos, la sonda va a encontrarse con el asteroide MU69, el 31 diciembre de 2018 o el 1° de enero de 2019 y ya no regresará a la Tierra.

El 3 de junio pasado, otra ocultación estelar se pudo observar con telescopios ubicados en Mendoza y en Ciudad del Cabo, en Sudáfrica.
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