lunes, 6 de abril de 2009

Energía eólica para riego

El primer molino de energía eólica comenzó a funcionar en la ciudad neuquina de Zapala, con el objetivo de poner bajo riego 500 hectáreas de producción agrícola ganadera del valle del Michacheo.
Se trata de un trabajo conjunto de la Cooperativa de Energía Eléctrica de Zapala, los institutos nacionales de Tecnología Industrial (INTI) y Agropecuaria (INTA) y la estatal rionegrina Investigaciones Aplicadas (Invap) para la extracción de agua para riego. El molino fue fabricado por Invap, como primer paso para poner bajo riego 500 hectáreas, que es el objetivo final de este proyecto, con una inversión de dos millones de pesos, financiada por el gobierno nacional.

Fuente: Diario La Nación

Homenaje: La hermandad del honor

Homenaje a un héroe y agradecimiento al Diario La Nación...

Por Jorge Fernández Díaz - LA NACION
La espectacular aventura de Guillermo Dellepiane, un piloto que atacó el campamento inglés en Malvinas, tiró bombas sobre Jeremy Moore y al escapar vivió una odisea de película. Un hombre al que los británicos reconocen y los argentinos ignoran
FOTO: Guillermo Dellepiane.
Foto: Andrea Knight

En 1982 tenía 24 años y conducía un avión. Hoy es el director de la Escuela de Guerra Aérea.
Tenía veinticuatro años, volaba a ras del mar y estaba a punto de bombardear un destructor y una fragata misilística. Le decían Piano porque se llamaba Guillermo Dellepiane, y era alférez en una fuerza que no tenía héroes ni próceres porque jamás había entrado en combate. Se trataba de la primera misión de su vida y acababa de despegar de Río Gallegos. Su padre se había muerto sin poder cumplir el sueño de realizar en el terreno de la realidad lo que a lo largo de toda su carrera había simulado hacer: la guerra del aire.

Tan inquietante como entrar en batalla debe de resultar el hecho de consagrar una vida a un acontecimiento que no ocurrirá. Guerreros de la teoría y el entrenamiento, muchos cazadores se reciben, se desarrollan y se retiran sin haber cazado jamás una presa verdadera. El padre de Piano , cerca de la jubilación, había muerto hacía dos años en un accidente absurdo, cuando se derrumbó un ala del edificio Cóndor. Volando hacia el blanco en un A-4B Skyhawk, el hijo venía a cumplir ahora la escena deseada y urdida por el fantasma de su padre.

Era el 12 de mayo de 1982 y una escuadrilla de ocho aviones argentinos avanzaba en silencio de radio hacia dos barcos británicos. Los cuatro primeros iban adelante y dispararían primero. Los cuatro halcones de atrás, a una distancia prudencial, tendrían una segunda oportunidad o entrarían a rematarlos.
Para Piano , era una misión iniciática, la última lección de un profesional de la guerra: la guerra misma. Hasta entonces todo habían sido aprendizajes y pruebas. Alférez es el primer escalafón de los oficiales, y Dellepiane ni siquiera había experimentado el reabastecimiento en vuelo, una compleja operación que en este caso consistía en acercarse volando a un Hércules, encajar la lanza de la trompa del A-4B en la canasta de combustible y cargar tanques para seguir viaje.

Muchos fallaban en ese intento: se ponían nerviosos y no podían meter la lanza. "Mirá si yo no puedo, es una vergüenza", se decía. Estaba más preocupado por ese bochorno que por la muerte. Pero cuando tuvo al Hércules frente a frente no falló, y rápidamente se unió a su jefe, un primer teniente, que ordenó bajar a menos de quince metros de las olas y avanzar a toda máquina. Volaban tan bajo que dejaban estelas en el mar.

Con el alma en vilo escucharon que, cinco minutos antes de llegar al blanco, los primeros cuatro aviones atacaban. En el horizonte no se veía nada pero Piano se dio cuenta en seguida de que a sus compañeros no les había ido muy bien. En dos minutos supieron que tres aviones habían sido alcanzados por la artillería antiaérea y que habían sido derribados en medio de hongos de fuego y estampidos de agua. El cuarto avión regresaba por las suyas.

El sol volvía espléndido un día negro. Negrísimo. Piano vio de repente los buques enemigos. Eran efectivamente dos y les estaban disparando. En ese momento no pensaba en la patria ni en Dios, sólo veía con una cierta incredulidad esa película fantástica y en tecnicolor. La veía como si él no fuera parte de ella. Era un espectáculo corto y alucinante pero sin ruidos, porque en la cabina no se oía nada. Fueron fracciones de segundos: Piano contuvo el aliento verificando la velocidad y la altura, y en el momento exacto en el que pasaba por encima de uno de los dos barcos, mientras recibía y eludía disparos de todo tipo, apretó el botón y soltó una bomba de mil libras.

Las bombas impactaron en el destructor y le abrieron agujeros horribles y definitivos. Quedó fuera de servicio, pero eso Piano lo supo mucho después porque en ese instante lo único que pudo hacer fue salir rápido de la ratonera evadiendo misiles y huyendo a toda velocidad. Cuando una escuadrilla dispara, los aviones se dispersan y cada uno regresa como puede.

El joven alférez se sintió solo unos minutos pero de pronto divisó la nave de su jefe y la alcanzó. No podían hablarse, porque las navegaciones aéreas eran en silencio, pero volaban juntos, como hermanos, a una distancia de doscientos metros uno del otro, con el infierno atrás y el continente adelante. Habían cumplido y volvían con la gloria; era una extraña y grata sensación.

Hasta que de repente un proyectil rasante surgido de la niebla pegó en un alerón del avión del primer teniente. Fue un golpe mortal a velocidad infinita que le hizo dar una vuelta de campana, pegarse contra la superficie del océano y explotar en mil pedazos. Todo en un pestañeo de ojos. Piano lo vio sin poder creerlo pero sin dejar de apretar el acelerador. Descendió todavía más y prácticamente aró el mar con un gusto metálico en la boca. Dependía emocionalmente de su jefe. Había bajado por un momento la guardia, pensando "me va a llevar a casa", pero ahora estaba solo y desesperado. Ahora dependía únicamente de su propia pericia, o de su suerte.

Voló un rato de esa manera, huyendo del diablo, y luego, cuando estuvo seguro de que no lo seguían, avisó al Hércules C-130, que los cazadores le llaman "La Chancha", e inició el ascenso. "La Chancha" puso la canasta y sin perder el pulso el joven alférez empujó la lanza y recargó combustible. Después voló el último tramo casi a ciegas: el mar había formado una gruesa capa de salitre en el parabrisas del avión.

El salitre de la desolación le nublaba a Piano los ojos. Lo más duro era entrar en la habitación de un compañero muerto, juntar su ropa, hacer su valija y dejarla en el vestíbulo del hotel donde pernoctaba su escuadrón. Ese ritual lo esperaba en Río Gallegos al final de aquel día en el que finalmente había tenido su bautismo de fuego en el Atlántico Sur. Los dioses, como decía la vieja sentencia griega, castigan a los hombres cumpliéndoles los sueños.

En los años sucesivos sólo recordaría esa primera misión. Y la última. En el medio únicamente quedaban vuelos de reconocimiento, incursiones en la zona del Fitz Roy, nervios terribles y más caídos y duelos. También el ánimo de los mecánicos, que siempre despedían a los pilotos de combate con banderas y aclamaciones, y el regreso de la base al hotel que, con éxito o sin éxito, con muertos o sin ellos, hacían en un jeep o en una camioneta Ford F100 cantando canciones contra los ingleses.

No tenían, por supuesto, la menor idea de cómo iba la guerra. Y cuando los trasladaron a San Julián sufrieron cierta tristeza: ocuparon una hostería y anduvieron por esa pequeña ciudad en estado de alerta total. No eran muy supersticiosos, pero tenían cábalas y de hecho no se sacaban fotos entre ellos porque creían instintivamente que eternizarse en esas imágenes significaba un pasaje directo hacia la desgracia.

Nada pensaron, sin embargo, de aquella misión en día 13: estaba nublado y frío, y a Piano y a sus compañeros les ordenaron partir hacia las islas. Decían que los ingleses habían desembarcado y que se luchaba cuerpo a cuerpo en tierra. Los A-4B llevaban bombas, cohetes y cañones. Piano estaba, como siempre, ansioso. Aunque esa ansiedad solía terminarse cuando lo ataban en la cabina y había que salir al ruedo. Los nervios entonces desaparecían, como el torero que siente un nudo en el estómago hasta que baja a la arena y enfrenta con su capote al toro.

Pero el despegue no fue tan fácil. Se rompieron unos caños de líquido hidráulico y hubo que buscar a mil quinientos metros un avión gemelo. Al alférez lo desesperaba que su escuadrilla partiera sin él, de manera que se subió al otro A-4B y empezó el rodaje sin cargar el sistema Omega, que permitía coordinar y volar con precisión. Piano no quería quedarse en San Julián, y como los suyos ya se habían marchado llamó al jefe de la segunda escuadrilla y le pidió permiso para plegarse a su grupo. Le dieron el visto bueno y despegó sin tener bien configurado el avión.

Ascendió y buscó entre las nubes el rumbo, y encontró en un momento al Hércules, que llevaba doce hombres y tenía la orden de no entrar en la zona de la batalla ni quedar al alcance de los misiles enemigos por ningún motivo. Cargó combustible y siguió a su guía por el norte de las islas Malvinas, luego tomó dirección Este a vuelo rasante y hacia el Sur bajo chaparrones. Y se sorprendió al escuchar que el operador de radar de las islas preguntó si había aviones en vuelo.
El jefe de la formación le respondió con un pedido, que les proporcionaran las posiciones de las patrullas de Sea Harriers. Cuando llegó el informe verbal los pilotos argentinos sintieron un escalofrío. Había cuatro patrullas en el aire y una quinta al norte del estrecho de San Carlos. El cielo estaba infestado de aviones ingleses. Era una trampa mortal, y la lógica indicaba regresar de inmediato al continente. Pero ya estaban a cinco minutos del objetivo y el día se había despejado, y entonces el guía tomó la resolución de seguir. Después descubrirían que estaban atacando un enorme vivac armado por los ingleses en Monte Dos Hermanas. Más de dos manzanas con carpas, containers y helicópteros, un campamento desde donde dirigía la guerra el general Jeremy Moore.

Todo ocurría en el término de minutos. Los A-4B iban a ochocientos kilómetros por hora y a veinte metros de distancia entre unos y otros. Los pilotos temían que una fragata misilística les cortara el paso antes de llegar al blanco. No llevaban armamento para atacar un buque; las bombas tenían espoletas para objetivos terrestres. Por la gran movilización de helicópteros de esa zona los generales de Puerto Argentino habían conjeturado que allí podía estar el mismísimo centro de operaciones de los británicos. Y no se equivocaban.

Las cartas de vuelo decían que el ataque debía hacerse a las 12.15. Y faltaban dos minutos. Los cazadores pasaron por encima de la bahía San Luis y el operador del radar de Malvinas les advirtió que los Harriers los habían detectado y que ya convergían sobre ellos. Cuando faltaban un minuto y veinte segundos la escuadrilla casi despeinó a un soldado inglés que subía una loma. Ahora los aviones, en la corrida final, volaban pegados al suelo. Más allá de la elevación apareció el campamento. Y Jeremy Moore evacuó su carpa un minuto antes de que le cayeran las bombas.

Dellepiane lanzó sus tres bombas de 250 kilos, provocó destrozos, y percibió que les tiraban con todo lo que tenían. Desde misiles y artillería antiaérea hasta con armas de mano. Era un festival de fuegos artificiales. Y casi todos los pilotos se desprendieron de los tanques de reserva y de los portamisiles e hicieron una curva para regresar por el Norte, cada uno librado a su inteligencia.
Piano voló haciendo maniobras de elusión y acrobacias, y sintió impactos en el fuselaje. Era otra vez un espectáculo increíble y aterrador. A la altura de Monte Kent se topó con un helicóptero Sea King en pleno vuelo y le disparó. Salieron dos proyectiles y se le trabó el cañón, pero una bala pegó en las palas y obligó al piloto inglés a un aterrizaje de emergencia.

Enseguida, por la izquierda, vio que pasaban dos bolas de fuego que iban directamente hacia el avión de su teniente, así que le gritó por la radio "Cierre por derecha" y siguió virando hasta ver que los misiles pasaban de largo y se perdían. Más adelante se topó con otro Sea King y volvió a intentar dispararle, pero también fue en vano: el cañón no se destrababa. Así que en el último instante levantó el Skyhawk y pasó a centímetros de las aspas del helicóptero para evitar que el piloto de casco verde lo liquidara con su gatillo.

Fue más o menos en ese instante cuando se dio cuenta de que estaba sucediendo algo inesperado: se estaba quedando sin combustible. Un proyectil le había perforado el tanque, y tenía sólo 2000 libras. Precisaba más del doble para alcanzar la posición de "La Chancha". Pero no pensaba en ese momento crucial en llegar a ningún lado sino en escapar del acoso de los Harriers. Se desprendió entonces de los portamisiles y siguió volando un trecho pidiéndole al radar de Malvinas que le dijera, sin tecnicismos y con precisión, dónde estaban sus verdugos.

Los Harriers volaban a una distancia considerable, así que ya sobre el norte del estrecho San Carlos dudó sobre si debía eyectarse en la isla o tratar de llegar al Hércules. Sus maestros, en las lecciones teóricas, le habían recomendado siempre que en una situación semejante intentara regresar. Eyectarse significaba perder el avión y caer prisionero. Cruzar significaba enfrentar el riesgo de no lograrlo y terminar en el mar. Si caía no podría sobrevivir más de quince minutos en las aguas heladas, y no había posibilidades operativas de que ninguna nave pudiera rescatarlo a tiempo.

Sus compañeros, por radio, trataban de darle consejos y sacarlo del dilema. Pero su jefe tronó: "Déjenlo a Piano que decida". Y entonces Piano decidió. Salió a alta mar, se puso en la frecuencia del Hércules y comenzó a conversar con el piloto que lo comandaba. Dos hombres hicieron ese día caso omiso a las órdenes de los altos mandos: el piloto de "La Chancha" salió de su posición de protección, entró en la zona de peligro y avanzó a toda máquina al encuentro del A-4B de Piano , y un oficial de San Julián tuvo un arrebato, se subió a un helicóptero y se metió doscientas millas en el mar a buscarlo, un vuelo completamente irregular y arriesgado que no ayudaba pero que mostró el coraje suicida del piloto y la desesperación con que se seguía en tierra la suerte de aquel cazador herido de combustible que intentaba volver a casa.

El alférez escuchó "Vamos a buscarte" y trató de mantener el optimismo, pero el liquidómetro le indicaba a cada rato que no conseguiría salir vivo de aquel último viaje. "¿A qué distancia están?" -preguntaba cada tres minutos-. "¿A qué distancia están?" La radio se llenaba de voces: "Dale, pendejo, con fe, con fe que llegás". El alférez sacaba cuentas sobre la cantidad de combustible, que se extinguía dramáticamente, y pronosticaba que se vendría abajo. Y sus oyentes redoblaban los gritos de aliento: "¡Tranquilo, pibe, con eso te alcanza y sobra!" Sabía que le estaban mintiendo.

Cuando llegó a 200 libras se dio por perdido. De un momento a otro el motor se plantaría y se iría directamente al mar. Comida para peces. Cuando llegó a 150 libras recordó que eso equivalía, más o menos, a dos minutos de vuelo. "¡No me abandonen!" -los puteó, porque había silencio en la línea-. De repente el piloto del Hércules C-130 creyó verlo, pero era un compañero. Piano pasó de la euforia a la depresión en quince segundos. No rezaba en esas instancias, sólo le venían relámpagos del recuerdo de su padre. El fantasma estaba dentro de aquella cabina, metido en sus auriculares. "Dame una mano, viejo", le pedía guturalmente, con las cuerdas vocales y con los ventrículos del corazón.

El liquidómetro marcó entonces cero, y de pronto Piano escuchó que lo habían divisado y vio por fin a "La Chancha". La vio cruzando el cielo, hacia la derecha y bien abajo. Le pidió al piloto que se pusiera en posición y se largó en picada sin forzar los motores, planeando hacia la canasta salvadora. Cuando la tuvo enfrente le dio máxima potencia con una lágrima de combustible en el tanque y al ponerse a tiro pulsó el freno de vuelo y metió la lanza. Todos atronaban de alegría en la radio y se abrazaban en tierra. Piano también gritaba, pero quería abastecerse rápido, retomar el control y regresar a San Julián por su propia cuenta. Pronto descubrieron que eso no era posible. Todo el combustible que entraba, pasaba al tanque y caía por el orificio. "Quedate enganchado", le dijo el piloto del Hércules. No tenían alternativa. Volaron así acoplados el resto del camino, perdiendo combustible y con el riesgo de una explosión o de no llegar a tiempo.

Fue otra carrera dramática hasta que vieron el golfo y luego la base. Entonces el A-4B se desprendió y chorreando líquido letal buscó la pista. Piano intentó bajar el tren de aterrizaje pero la rueda de nariz se resistía. Estaba todo el personal de la base de San Julián esperando, y él dando vueltas, dejando estelas de combustible de avión y tratando de lograr que esa maldita rueda bajara. Finalmente bajó, y el alférez aterrizó, se desató rápido, se quitó el casco, saltó al asfalto y se alejó corriendo del enorme lago de combustible que se formaba a los pies del A-4B.

Hubo fiesta hasta tarde y felicidad desenfrenada en San Julián. Como Piano se consideraba vivo de milagro se tomó muchas copas y tuvieron que acompañarlo hasta su habitación: se durmió con una sonrisa y se despertó muy tarde. Era el 14 de junio de 1982 y sus compañeros le informaron que la Argentina se había rendido. Gracias a una licencia providencial, dos días después ya estaba en Buenos Aires. La ciudad permanecía hundida en la ira y en la depresión. Y también en la indiferencia. Cualquiera que se cruzaba con Piano se le acercaba con precaución y al rato le pedía que contara todo lo que había vivido. Pero Piano no tenía ganas de contar nada. Durante años soñó con aquellas piruetas mortales, aquellos vuelos rasantes, aquellas muertes: insomnio pertinaz y espectros atemorizantes que lo perseguían como Sea Harriers impiadosos.

Le dieron la Medalla al Valor en Combate, y se mantuvo dentro de la Fuerza Aérea haciendo una callada carrera con foja intachable y mucha capacitación profesional. Hace dos años fue enviado como agregado aeronáutico a Londres. Los ingleses lo recibieron como un gran guerrero. En la misma tradición de Wellington y de Napoleón, los ejércitos europeos aún practican el honor para sus antiguos y respetables enemigos. Las aspas atravesadas del Sea King que había derribado Piano en Monte Kent están en el Museo de la Royal Navy, y el helicopterista que conducía aquel día está vivo pero retirado. Piano consiguió su teléfono y conversó afectuosamente con él. "Me alegra no haberlo matado", se dijo.

Los veteranos ingleses que lucharon en el Atlántico Sur tienen un enorme respeto por los aviadores argentinos. Y sienten nostalgias por aquellos tiempos: "Fue la última guerra convencional -dicen-. Unos frente a los otros por un territorio concreto. Hoy todo se hace a distancia, metidos en terrenos sin fronteras definidas y por causas borrosas, con terrorismos atomizados y combatientes religiosos eternos. Con esos enemigos al final no podemos juntarnos a tomar una cerveza".

Aquel alférez, convertido en comodoro, fue invitado una tarde a entregar un premio en la escuela de aviación de la RAF. Por la noche, los pilotos de guerra recién recibidos y sus señores oficiales cenaban en un salón majestuoso de mesas larguísimas. Piano ocupó un lugar privilegiado, y el director de la escuela pidió silencio y habló del piloto argentino. Se sabía su currículum bélico de memoria y en su discurso mostraba el orgullo de tener esa noche a un hombre que había luchado de verdad contra ellos.

El jueves pasado, Guillermo Dellepiane asumió como director de la Escuela de Guerra Aérea en Buenos Aires. Ocupa un despacho en el Edificio Cóndor, donde murió su padre. Piano es ahora un cincuentón bajo y gordito. Se le cayó el pelo, es sumamente cordial y tiene un pensamiento moderno, y por supuesto en la calle nadie lo reconoce. Nadie sabe que forma parte de la hermandad del honor, y que es un héroe imborrable de una guerra maldita.
© LA NACION

Portaviones Nuclear Charles de Gaulle (R91)

El Charles de Gaulle (R91) es el único portaaviones en servicio francés, y el buque insignia de la Marine Nationale. Es el décimo portaaviones francés, y su primer buque de superficie propulsado por energía nuclear, así como el primer portaaviones nuclear no norteamericano.
El buque, usa un complemento aéreo de Dassault Rafale M y E-2C Hawkeye. Es el segundo mayor buque de Europa tras el portaaviones Admiral Kuznetsov, y posiblemente, el portaaviones más poderoso de Europa, al menos, hasta la introducción del futuro portaaviones Franco-Británico . Es un portaaviones tipo CATOBAR y usa el mismo tipo de catapultas que los portaaviones de la clase Nimitz, las catapultas de vapor C13-3 de 75 metros.

El 23 de septiembre de 1980, se autorizó la construcción de dos portaaviones nucleares por parte del gobierno de Francia, la orden de ejecución se demoró por dificultades financieras hasta el 4 de febrero de 1986, iniciándose se había previsto llamarlo Richelieu, pero en las elecciones de 1985 los gaullistas accedieron al poder, y se cambió su nombre por el de Charles de Gaulle en honor al que fuera mariscal y presidente de Francia.
El portaaviones, reemplazó al Foch en 2001. Fue puesto en grada en 14 de abril de 1989 en los astilleros de DCN en Brest. La construcción del buque sufrió varios paros por motivos económicos. Fue botado el 7 de mayo de 1994 en presencia de la familia De Gaulle.

Efectuó sus pruebas de mar, desde enero de 1999 hasta junio del 2000, y se entregó oficialmente a la marina en octubre de ese mismo año su coste total, fue de € 3000 millones de superó una serie de problemas generados por su planta propulsora, similar a la que montan los submarinos estratégicos SNLE de la clase Le Triomphant.

En 1993, un grupo de oficiales del MI-6 fueron descubiertos cuando se hacían pasar por ingenieros mientras inspeccionaban el navío durante su construcción. Se supone que evaluaban la protección de los reactores nucleares.

El ancho máximo de su cubierta de vuelo es de 64.36 metros, en su parte inclinada con un ángulo de 8.5º y una longitud de 200 metros, dispone de dos ascensores en voladizo por estribor, con unas dimensiones de 19 por 12.5 metros y una capacidad de carga de 36 toneladas. El hangar tiene unas dimensiones de 138.5 de longitud, 29.4 de anchura y 6.1 de alto, 4.600 metros cuadrados de superficie útil.

La maquinaria esta formada por dos reactores nucleares refrigerados por agua modelo K15, con una potencia total de 300 Megawatios, que mueven dos turbinas GEC Alsthom. Estas mueven dos hélices de cuatro palas, que impulsan al navío a la velocidad máxima de 27 nudos, puede operar ininterrumpidamente durante cinco años sin repostar su combustible nuclear, sus dos reactores, generan el vapor necesario para todos los servicios de a bordo, incluidas las dos catapultas de 75 metros de origen americano, capaces de lanzar todo tipo de aviones de hasta 22 toneladas de peso, a la velocidad de 300 km/h a un ratio de un avión cada 30 segundos.
En navegación, es muy estable, gracias al uso del SATRAP, un sistema basado en el desplazamiento de cuatro contrapesos transversales de 22 toneladas cada uno, encerrados en dos carriles de unos 60 metros de longitud, junto con cuatro aletas estabilizadoras activas y doble timón.

Cuenta también, con 10 tanques para almacenar de 3.000 metros cúbicos de JP-5 para sus aeronaves, 1.500 de DFM, para trasvasar a las unidades de escolta y capacidad para estibar 4.900 metros cúbicos de todo tipo de municiones en tres pañoles, distribuidos dos hacia proa y otro hacia popa. Para el acopio de víveres, dispone de diversos pañoles, para un periodo máximo de un año. Esta preparado para tripulación mixta con un máximo del 15%, y se compone de 1.250 personas más 610 del ala aérea embarcada. Temporalmente además, puede alojar a bordo un contingente de infantería de marina de 800 hombres.

De acuerdo con las tendencias actuales, la defensa esta confiada en dos lanzadores óctuples del misil Aster 15, situados en ambas bandas en silos verticales, dos lanzadores séxtuples Sadral igualmente por ambas bandas, más cuatro lanzadores dobles Mistral, también en ambas bandas e isla. Actualmente, no monta ninguno de los ocho montajes previstos Giat F2 de 20 milímetros, complementados con otros montajes sencillos de 12.7 milímetros.

Electrónica. Contramedidas y sistema de combate: Están formadas por montajes de señuelos antiaéreos Sagaie y LAD, montajes antisubmarino SLAT. Su sistema de combate abarca tres funciones principales codificadas como: AIDCOMER, SDC y SYTEX, más dos secundarias denominadas AVIATION y SCEB, el control de fuego convencional se efectúa mediante dos directores óptronicos Sagem VIGY 105, situados en la isla por estribor.

Radares: Los radares de descubierta aérea, son un tridimensional DRBJ11B, situado en un igloo hacia popa, mas el DRBV26D mirando hacia proa, el de superficie un DRBV15C y el de control de tiro, el tridimensional Arabel situado en otro igloo más pequeño, ambos en la plataforma superior y de la firma Thompson respectivamente. En cuanto al de navegación, esta compuesto por dos DRBN34 de la firma Racal, cuenta también con un Tacan NRBP20, todos ellos situados en la isla.

Flota aérea embarcada: Esta compuesta originariamente por 24 Super Etendard modernizados, 10 Rafale F1, dos E-2C Hawkeye de procedencia estadounidense y cuatro helicópteros, dos AS556 Panther y otros dos AS322 Cougar, en total unas 40 aeronaves, La intención de la FAN es ir sustituyendo los veteranos Super Etendard en el último tercio de su vida operativa, por los Rafale F1, en la medida que vayan entrando en servicio.

Capacidades: Esta preparado para un uso polivalente tanto en tiempo de paz como de guerra, pudiendo lanzar sus aviones con una mar de fuerza 5/6, siendo su capacidad máxima operativa de 100 salidas de combate por día, empleando un promedio de 20 a 24 aviones o varias olas de cuatro u ocho aparatos, básicamente en dos tipos de misiones, la principal dedicada al ataque de objetivos militares, industriales o navales, más control y protección de áreas marítimas; la secundaria en apoyo de misiones terrestres, cooperación con otras armas en operaciones helitransportadas y de ayuda humanitaria en zonas de desastre.

Como insignia de un grupo de combate, puede lanzar cinco oleadas de aviones compuestas entre 20 y 24 aparatos en 24 horas a 400 millas del objetivo, y a una distancia comprendida entre 150 –200 millas, sucesivas olas de cuatro u ocho aparatos cada hora y media.

La tripulación, dispone de una buena habitabilidad, con camarotes de capacidad variable, entre nueve y 21 personas, dos cocinas polivalentes capaces de servir 4.000 comidas diarias, tres cafeterías, cuatro cámaras independientes para jefes, oficiales, suboficiales y marinería, una gran cámara de recreo, un hospital autónomo para 60 plazas, equipado con dos quirófanos, cámara para deportes, oficina de correos, dos peluquerías y supermercado, todo pensado para poder permanecer un año en la mar, sin necesidad de aprovisionarse.

Pruebas y problemas técnicos: El Charles de Gaulle inició sus pruebas de mar en 1999. En ellas, se identifico la necesidad de extender su cubierta de vuelo para poder operar E-2C Hawkeye. Esta operación, generó una gran cantidad de publicidad negativa, ya que las mismas pruebas, fueron pasadas en su día con éxito por los portaaviones Foch y Clemenceau cuando los cazas F-8E Crusader (FN) fueron introducidos. Los 5 millones de francos de costo de la extensión, supusieron un 0.025% de incremento sobre el costo total del proyecto Charles de Gaulle.

El 28 de febrero de 2000, una prueba del reactor nuclear inició la combustión de elementos del aislamiento, lo que produjo gran cantidad de humo. Durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 2000, cuando se encontraba en ruta hacia Norfolk, Virginia, se desprendió una de sus hélices, por lo que tuvo que volver a Tolón para reemplazarla. Las investigaciones que siguieron a este hecho, detectaron problemas estructurales similares en las hélices almacenadas a los que provocaron la perdida del propulsor. La culpa del incidente, recayó sobre el suministrador de los propulsores, Atlantic Industries, que ya había quebrado. Como solución temporal, se decidió usar las hélices de los ya retirados Clemenceau y Foch, lo que limitaba su velocidad máxima a 24 nudos (44 km/h) en vez de los 27 nudos (50 km/h) fijados en los contratos. Esto sin embargo, no afecto a las operaciones aéreas.

El 16 de septiembre de 2001, la prensa francesa divulgó que los niveles de radioactividad a bordo del Charles de Gaulle, estaban levemente por encima de los aceptables, probablemente debido a algún elemento del aislamiento. Más adelante se descubrió que los niveles de radioactividad eran normales, pero que las regulaciones referentes a niveles de radioactividad aceptables habían cambiado.

Mientras que los Estados Unidos preparaban su respuesta a los atentados del 11 de septiembre con la operación "Libertad duradera", los medios se quejaron por la falta de la fuerza militar francesa desplegable. Al mismo tiempo, la Comisión de defensa divulgó que el mantenimiento de la flota, estaba en un nivel inferior al normal. En este contexto, el Charles de Gaulle, que permanecía en reparaciones, era otra vez un objeto de las críticas, por la falta de potencia militar de un buque que había costado más de 3.000 millones de euros, el ex-presidente, Valerie Giscard D’Estaing, lo describió como un portaaviones a medias ya que los aviones no pueden despegar y aterrizar simultáneamente en el R91.

El 11 de octubre de 2001, la fragata Cassard, cuatro aviones AWACS y el Charles de Gaulle participaron en una serie de purebas exitosas del nuevo Link 16, la red de datos ancho de banda de transmisión segura. La red permite la supervisión en tiempo real del espacio aéreo del sur de Inglaterra al mar Mediterráneo. Los datos recogidos también fueron transmitidos en tiempo real por el Jean Bart a través del más viejo sistema link 11.
Actualización: El Charles de Gaulle's realizó su primera gran varada, que comenzó en septiembre de 2007. El punto culminante de estos 15 meses de revisión y mejoras, llegaran con el reaprovisionamiento de la planta nuclear tras 6 años de servicio, durante los cuales, el Charles de Gaulle ha navegado el equivalente a 12 veces la vuelta al mundo en 900 días en el mar, y ha efectuado 19.000 lanzamientos con sus catapultas.

También se realizaran varias mejoras también, incluyendo la instalación de las nuevas hélices propulsoras, que permitirán al Charles de Gaulle alcanzar su velocidad de diseño de 27 nudos, y substituirán a las hélices provisionales usadas desde 2001. El mantenimiento de sus aviones y de los almacenes de las armamento también se realizará para permitir la operación de los nuevos cazas Rafale F3 con capacidad de operar misiles nucleares y misiles de crucero. La anchura de banda de las comunicaciones por satélite será aumentados diez veces. La modernización, esta prevista que finalice en noviembre de 2008, tras lo cual, se prevee un periodo de trabajo intensivo para llevar al Charles de Gaulle y su grupo aéreo de nuevo al estado operacional

Especificaciones:
Astillero: DCN en Brest
Clase: Charles de Gaulle
Autorizado: 4 de febrero de 1986
Puesta en grada: 14 de abril de 1989
Botado: 7 de mayo de 1994
Asignado: Octubre de 2000
Destino: activo
Desplazamiento: 36.600 ton - 40.578 ton apc
Eslora: 261,50 metros
Manga: 64,36 metros
Calado: 8,50 metros
Armamento: 4 lanzadores de Sagaie, 4 lanzadores de 8 Aster, 2 Sadral con 8 Mistral y 4 ametralladoras de 12,7 mm.
Propulsión: 300 MW2 reactores nucleares y 2 hélices.
Velocidad: 27 nudos
Autonomía: 5 años por combustible y 45 días por víveres.
Tripulación: 1950 personas
Aeronaves:
-12/14 Rafale
-3 E2C Hawkeye
-20 Super Etandard Modernise
-3 helicópteros Panther Sa 365 y 2 Superfrelon.

Fuente: Wikipedia (Modificada)

domingo, 5 de abril de 2009

Buque TCD Clase Foudre

El Foudre es un buque clase LPD (TCD, Inglés LPD), de diseño francés. Dos buques de este tipo se han construido para la Marina de Guerra: el Foudre admitidos al servicio activo en diciembre de 1990 y el Sirocco en diciembre de 1998 .
La misión del TCD es la de proporcionar el transporte y la puesta a tierra por medio anfibio, en una playa no preparada e insegura, un tercio de un regimiento mecanizado compuesto por 22 tanques AMX-30 Leclerc, AMX 44 -10 CR (vehículos blindados de reconocimiento), 22 vehículos de exploración, 41 vehículos ligeros todo terreno (incluidos 16 sistema de misiles anti-tanque MILÁN ), 54 camiones TRM 4000, 15 camionetas TRM de 2000, 5 camiones tanque, 2 tractores, 6 morteros de 120 mm, 67 remolques con contenedores de una plataforma para la playa, que pesa 3.300 toneladas.
El traslado se realiza por medio de barcazas que transportan el material en una cuenca interior. Al mismo tiempo, el TCD proporciona, el transporte y el suministro mediante el empleo de cuatro helicópteros pesados. Por otro lado, asegura el mando de una operación de desembarco de alcance limitado, la hospitalización y el cuidado de los heridos. Tiene un hospital de 500 m² con una capacidad de 51 camas. Además, este hospital cuenta con dos quirófanos, una clínica dental, una sala de radiología, un laboratorio de biología y una sala de atención de quemaduras.
La característica esencial de la CAM es un dique sumergible en tres pies de agua cuya puerta trasera se encuentra en comunicación con el mar, siendo sus dimensiones 122 metros de largo x 14 metros de ancho x 7, 70 de alto. Una rampa le permite el desembarco de lado a bordo de los vehículos.

Especificaciones:
Constructor: DCN Brest
Usuario: Marina francesa
Base: Puerto militar de Toulon
Colocación de la quilla: 26 de marzo de 1986 (Brest)
Botado: 19 de noviembre de 1988 (Brest)
Preparado: 7 de diciembre de 1990
Estado: En servicio
Tipo: Buque porta-helicóptero y con dock de desembarco
Longitud: 168 m
Ancho: 23,5 m
Calado: 5,2 m
Desplazamiento: 12 000 toneladas (carga completa)
Potencia: 2 motores diesel SEMT Pielstick (15 290 kW) y otro de 735 kW
Velocidad: 20 nudos
Armamento: 2 rampas de misiles Mistral doble, 3 cañones de 30 mm, 4 ametralladoras de 12,7 mm
Helicópteros: 4 Super Pumas o 2 Frelons
Alcance: 11.000 millas náuticas a 15 nudos
Electrónica: Sistema Satelital Siracusa y Sistema interarmas (RITA)
Tripulación: 224 hombres (19 oficiales)
Fuente: Wikipedia (Traducción libre Desarrollo y Defensa)

Fusil de asalto INSAS

INSAS (sigla de Indian National Small Arms System; Sistema Nacional Hindú de Armas Ligeras en inglés) es una familia de armas de infantería compuesta por un fusil de asalto, una ametralladora ligera y una carabina. Es fabricada por la Comisión Hindú de Fabricas de Pertrechos en la fábrica de Ishapore. El fusil de asalto INSAS es el arma de infantería estándar de las Fuerzas Armadas Hindúes.
Desde finales de los años 50, las Fuerzas Armadas Hindúes habían sido equipadas con una copia rediseñada bajo licencia del famoso fusil belga FN FAL. Esta copia es considerada un arma distinta (a pesar de no ser un diseño original), ya que sus piezas no pueden ser intercambiadas con las versiones en sistema inglés o métrico del FAL.

Cuando los fusiles automáticos calibre 7,62 mm empezaron a ser considerados obsoletos a inicios de los años 80, la India empezó a desarrollar el INSAS, incorporando características de diseño de varios fusiles populares. Aunque principalmente basado en el reconocido AK-47, el INSAS tiene características que lo hacen un arma singular. Posee características del FN FNC, el AK-47, el IMI Galil y el H-K G3.

El sistema INSAS fue originalmente planeado para ser compuesto de tres armas: un fusil estándar, una carabina y una ametralladora ligera, todas calibradas para el cartucho 5,56 x 45 OTAN. En 1997, el fusil y la ametralladora ligera estaban listos para ser producidos en masa; y en 1998, las primeras unidades armadas con fusiles INSAS fueron vistas durante el desfile del Día de la República. La introducción masiva del fusil INSAS fue retrasada por la escasez de cartuchos 5,56 x 45 fabricados localmente, lo cual hizo que India compre considerables cantidades de munición a la compañía israelí IMI (Industrias Militares de Israel), fabricante del IMI Galil. Por lo menos 300 000 fusiles INSAS se encuentran sirviendo en el Ejército Hindú, algunos de ellos siendo empleados en los conflictos indo-paquistaníes.

El fusil INSAS está basado en los mecanismos del famoso AK-47, pero con varias modificaciones. La acción a gas básica (pistón de recorrido corto, cerrojo rotativo) y el cajón de mecanismos en acero estampado son como las del Kalashnikov. Pero el sistema de gases tiene un regulador de diseño similar al empleado en los fusiles FN FAL. La palanca de carga se sitúa al lado izquierdo del guardamano, siendo en posición y diseño similar a la del fusil alemán HK G3.
El seguro/selector está al lado izquierdo del cajón de mecanismos, encima del pistolete y tiene opciones de fuego semi-automático y ráfaga corta (tres balas). El fusil tiene un asa para transporte que se pliega lateralmente, así como una culata maciza o metálica plegable. Tanto esta como el guardamanos pueden estar hechas en madera o polímero. Los cargadores estándar están hechos de polímero semi-translúcido y tienen una capacidad de 20 cartuchos.

La ametralladora ligera INSAS emplea cargadores del mismo diseño con capacidad de 30 cartuchos, los cuales también pueden emplearse en el fusil. Los mecanismos de puntería consisten en un punto de mira encapuchado montado sobre el bloque de gases y un alza dióptrica montada sobre la cubierta del cajón de mecanismos. El apagallamas tiene una forma que permite instalar granadas de fusil empleadas por la OTAN. Los fusiles INSAS pueden equiparse con cuchillos-bayoneta similares a los del AKM.
El fusil de asalto INSAS puede disparar en modo semi-automático y en ráfaga corta, al igual que el M16A2 estadounidense. Derivado del sistema de armas INSAS, el INSAS Excalibur Mark-I está ergonómicamente diseñado con una culata plegable y puede emplear cargadores de 20 y 30 cartuchos. También está equipado con un riel Picatinny que permite montar miras telescópicas.
El INSAS Excalibur, al ser utilizado por las Fuerzas Especiales, tiene modo semi-automático y automático. Para el fusil INSAS se han desarrollado lanzagranadas acoplables al cañón y bayonetas, los cuales también son compatibles con los fusiles AK-47 empleados por fuerzas paramilitares.

El fusil INSAS fue utilizado por los soldados hindúes en 1999, durante la guerra de Kargil con Pakistán. Según el Times of India, el fusil tenía problemas de funcionamiento debido al clima sumamente frío en donde tuvo lugar el conflicto. A causa del frío, el fusil a veces se trababa y los cargadores de polímero se rajaban. También hubo casos en los cuales el fusil disparó en modo automático, estando el selector en modo de ráfaga corta. Según sus fabricantes, estos problemas ya han sido resueltos.

Variantes:
-Fusil de asalto INSAS calibre 5,56 mm (variantes con culata fija y plegable)
-Carabina Excalibur calibre 5,56 mm (con opciones de fuego automático y semi-automático)
-Carabina MINSAS calibre 5,56 mm (versión de cañón corto para tropas especiales, emplea cartuchos 5,56 x 30 para combates a muy corta distancia)
-Ametralladora ligera INSAS (variantes con culata fija y plegable)

Especificaciones:
Tipo: Fusil de asalto automático
Origen: India
Estado: En servicio (1997 – presente)
Usuarios: India y Nepal
Diseñada: 1980
Fabricante: Fábrica de Armas de Ishapore
Producida: 1997 – presente
Peso: 4,25 kg (descargado) y 4,60 kg (cargado)
Longitud: 960 mm y 750 mm con la culata plegada
Longitud del cañón: 464 mm
Munición: 5,56 x 45 y 5,56 x 30
Calibre: 5,56 mm
Sistema de disparo: recarga accionada por gas, cerrojo rotativo
Cadencia de tiro: 650 dpm (automático)
Velocidad del proyectil: 900 m/s
Alcance efectivo: 450 m
Cargador: extraíble de 20 y 30 proyectiles, curvado y de polímero semi-translúcido

Fuente: Wikipedia

Subfusil Daewoo K7

El subfusil Daewoo K7 se anunció en 2003 como una ametralladora silenciada de 9 mm (con supresor permanente) para el empleo de las Fuerzas Especiales de Corea del Sur. Se basa en el fusil K1A.
Utiliza proyectiles de 9 mm subsónicos, contenidos en un cargador vertical de 30 proyectiles y puede usar los de IMI Uzis o Beretta Modelo 12s. Tiene 3 modos de disparo, de un solo tiro, ráfaga de tres y automático. Sin embargo, el uso automático daña rápidamente el supresor.

El supresor reduce la presión del gas, y la ya baja velocidad del cartucho subsónico reduce significativamente el lanzamiento. Asimismo, el supresor distorsiona el sonido por lo que es apenas reconocible como un arma de fuego. El supresor contiene toda la boca haciendo difícil detectar el fogonazo, incluso por la noche. El ruido causado por un K7 es de 120 decibelios.

Especificaciones:
Usuarios: Indonesia y Corea del Sur
Tipo: Subfusil (ametralladora) con silenciador incorporado
Origen: Corea del Sur
Estado: En servicio (2003 - Presente)
Diseñador: Daewoo Precisión Industries Ltd. Co.
Fabricante: S&T Daewoo
Producido: 2003 - Presente
Peso: 3,40 kg
Longitud: 800 mm (culatín extendido) y 620 mm (culatín retraído)
Munición: 9x19mm Parabellum
Accionamiento: Acción por retroceso del bloque de cierre
Tasa de fuego: 1.100 dpm
Alcance efectivo: 100 m
Cargador: 30 proyectiles (Puede emplear los de UZI ó Beretta MP12)
Puntería: Mira y guión metálico

Fuente: Wikipedia (Traducción libre Desarrollo y Defensa)

Fusil de Asalto Daewoo K1 / K2

El fusil de asalto Daewoo K1/K1A es la primera arma de fuego moderna desarrollada por la Agencia de Desarrollo de Defensa de Corea del Sur (EDA) y fabricado por S & T Daewoo, y entró en servicio en 1981 para las FFAA de la República de Corea.
En 1976, el ejército de la República de Corea (ROKASWC) pidió una nueva arma para sustituir a la antigua M3 que debía ser de bajo costo, alta tasa de fuego, fácil transporte y desarrollado en el país para lograr la autosuficiencia en defensa nacional.

Los prototipos se hicieron en 1980, entró en servicio en 1981. Sin embargo, debido a su supresor de llama, el K1 mostró problemas críticos para el uso en las fuerzas armadas, tales como: gran retroceso y la debilidad material frente a las altas existencias de fuego. Se modificó ese elemento mejorando su funcionamiento.
Se le incorporó un sistema de fuego en ráfaga de tres proyectiles. Esta nueva versión del K1 se conoce como K1A y su producción comenzó en 1982. Aunque K1 utiliza munición 5.56x45mm OTAN, es clasificado como una ametralladora en la República de Corea. Además, se acortó su cañón originando una carabina o fusil de asalto denominandola K2

Especificaciones:
Tipo: Fusil de asalto
Origen: Corea del Sur
Estado: En el servicio (1981-presente)
Diseñador: Agencia de Defensa de Desarrollo
Diseñado: 1977-1982
Fabricante: Daewoo
Producido 1980-presente
Peso: 2,87 kg
Longitud 838 mm y 653 mm
Longitud del cañón: 263 mm
Munición: 5,56 x 45mm OTAN
Accionamiento: Acción de gas operados y rotación del perno
Tasa de fuego: 700-900 dpm
Velocidad: 820 m/seg
Alcance efectivo: 250 m
Sistema de alimentación: Cargador (20-30 proyectiles) y diversos tipos de STANAG.
Puntería: Visor metálico. Puede emplear mira telescópica y visor nocturno

Fuente: Wikipedia (Traducción libre Desarrollo y Defensa)

Fusil FN 303 - No Letal

El FN 303 es un subfusil semiautomático no letal diseñado y fabricado por Fabrique Nationale de Herstal. Los proyectiles del FN303 han sido diseñados específicamente para romperse en el momento del impacto, eliminando así los riesgos de lesiones penetrantes. Su uso incluyen violencia doméstica, vigilancia y ataque violentos. El FN 303 se basó en un proyecto originado por la Monterey Bay Corporation y designado XM303 por esa compañía.

El FN 303 utiliza el aire comprimido para disparar 15 proyectiles desde un cargador redondo.
Está diseñado para incapacitar al blanco mediante un golpe que no origina lesiones graves, y es ampliamente utilizado para control de disturbios y otros tipos de lucha contra las armas letales cuando se debe evitar. Es exacto a distancias de hasta 35 metros.

El FN 303 puede ser disparado desde el hombro como un fusil de asalto, su puntería se efectúa mediante una mira visual alejada del montaje. Posee un riel Picatinny en el cual pueden equiparse distintos accesorios (mira telescópica, Guión Láser y Luces tácticas).

Municiones: Todos los tipos de municiones de la FN 303 contienen un granulado de bismuto no tóxico. La munición está diseñada para fragmentarse caso de choque para evitar la penetración y originar daños. Además, existen otros tipos de municiones:
-Entrenamiento/impacto: con glicol al 100% no tóxico
-Pintura permanente: Látex con polímero
-Pintura lavable - fluorescente no tóxica: Color rosa, con base de glicol
-Oleo resina de capsicum: De coloración naranja no tóxico, con glicol de base mixta con un 10% de OC (spray)
Especificaciones:
Usuarios: Policía de Países Bajos, Italia, Suiza, EE.UU, US Army y US Marine Corps
Tipo: Subfusil No letal
Origen: Bélgica
Diseñador: FN Herstal
Fabricante: FN Herstal
Peso: 2,3 kg
Longitud: 740 mm
Longitud del cañón: 250 mm
Calibre: 18 mm
Acción: Aire comprimido
Velocidad: 85 m/seg
Sistema de alimentación: Tambor desmontable de 15 proyectiles
Puntería: Mira óptica y guión trasero

Fuente: FN Herstal y Wikipedia (Traducción libre Desarrollo y Defensa)
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