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domingo, 6 de octubre de 2019

Rusia y China están al acecho de los planes de Alberto Fernández para la Argentina

Por Martín Dinatale - mdinatale @ infobae.com - Infobae.com

Hubo acercamientos con el candidato del Frente de Todos; los proyectos de infraestructura, créditos, centrales nucleares y comercio que se proponen; una estrategia que marcha en contra de Estados Unidos

Mientras que en estos días Sergio Massa deambulaba por los pasillos del poder en Washington asegurando a los inversores y a la administración norteamericana que el próximo será un gobierno “en el que va a primar la moderación política” y que “en Argentina no viene el cuco”, desde Buenos Aires empezó a rodar una fuerte avanzada de Rusia y China orquestada bajo un mismo objetivo: estrechar lazos con los planes de Alberto Fernández y hacer negocios en su eventual gobierno a partir del 11 de diciembre.

Desde que el proyecto de regreso al poder del kirchnerismo empezó a cobrar forma después de las PASO, hubo muchas señales de Moscú o Beijing para convencer a Alberto Fernández sobre la necesidad de no atarse a las recetas ortodoxas de Estados Unidos y empezar a moldear a la Argentina bajo el mantra oriental.

El candidato presidencial del Frente de Todos y su equipo de política exterior tiene en China y Rusia el camino allanado por Cristina Kirchner desde su paso por la Casa Rosada. Pero tanto el presidente Vladimir Putin como Xi Jinping decidieron reforzar los lazos con el kirchnerismo de cara a los tiempos que vienen. También dieron muestras concretas de estar al acecho de los planes de Alberto Fernández para el futuro inmediato de la Argentina.

Según pudo saber Infobae, en las últimas semanas hubo en Buenos Aires varias señales de acercamiento de funcionarios rusos y chinos hacia Fernández para recomponer relaciones con Argentina y avanzar después de diciembre con proyectos concretos en el país. Es que la estrategia de Mauricio Macri, apegada al plano personal con los Estados Unidos de Donald Trump, dejaron a un lado en los últimos cuatro años a Rusia y mantuvieron a China no tan cercana al radio de acción de Buenos Aires.

“Esta claro que con la eventual llegada de Alberto Fernández al poder se abre una gran posibilidad de negocios con Rusia ya que con Macri no se dieron y siempre con un gobierno peronista es posible mantener una buena relación ya que no tiene una mirada negativa de Moscú”, explicó a Infobae Olessia Kasakova, quien es representante de de empresas petroleras rusas interesadas en Vaca Muerta y de la federación rusa de Bashkortostan, una de las zonas industriales más ricas.

Kasakova ya mantuvo reuniones con Fernández en la embajada de Rusia en Buenos Aires y hablaron sobre las posibilidad de inversiones concretas a futuro.

No fue el único acercamiento que mantuvo Rusia con el candidato presidencial del Frente de Todos y su equipo. Hace dos semanas hubo una reunión secreta entre Jorge Taiana, ex canciller y actual miembro del equipo de relaciones exteriores de Fernández. y Dimitry Belov, quien es el responsable del Departamento del Cono Sur y el número dos del área de América latina en la Cancillería rusa. El encuentro se dio en la embajada de Rusia en Buenos Aires y allí se habló de todo: desde eventuales inversiones rusas, hasta la necesidad de que la Argentina amplíe su menú de exportaciones y el abordaje de la crisis de Venezuela.

“Fue un encuentro sincero y con mucho interés de Rusia con vistas a los momentos políticos que se vienen”, dijo a Infobae uno de los participantes de esa reunión reservada.

El caso de Venezuela generó muchas fricciones entre el gobierno de Macri y Putin. De hecho, el embajador de Rusia en Argentina, Dmitry Feoktistov, marcó abiertas diferencias en torno a la situación de Venezuela ya que Moscú ha dado un fuerte apoyo militar al régimen de Nicolás Maduro y no acepta a Juan Guaidó como presidente interino. Como adelantó ayer Infobae, el apoyo del Kremlin a Maduro cada vez es más tenue y se poya en otros líderes chavistas.

Fulvio Pompeo, secretario de Asuntos Estratégicos de Macri, mantuvo hace dos meses una reunión en Moscú con la Cancillería rusa y trató de transmitir allí la necesidad de que Rusia acepte a Guaidó como una salida a la solución de Venezuela. Pero la postura de Moscú es intransigente: no creen en una injerencia en Venezuela a pesar de que respaldan al régimen con armamentos. Putin parecería jugar a la ruptura de Maduro con el todopoderoso Diosdado Cabello o con Héctor Rodríguez. La relación de Macri con Putin nunca fue muy cercana y se mantuvo en lo formal.

En esta estrategia hacia Venezuela, el kirchnerismo se siente más cercano a Rusia. Fernández ya dijo que no considera a Maduro un dictador pero cree que se debe dar una solución regional a la crisis de Venezuela que incluya un compromiso de Rusia de retirar el apoyo militar para llevar paz a Caracas.

Sin embargo, el encuentro de Taiana con Belov abundó más allá del caso Venezuela. En Moscú recuerdan aún con cierta melancolía las buenas relaciones de Putin con Cristina Kirchner, aunque la histórica mecánica del poder verticalista ruso impone un axioma inquebrantable: el Kremlin siempre establecerá lazos con el número uno del poder de turno. Y en este caso se someterá a los mandatos de Fernández y no de Cristina Kirchner. Nuevos tiempos, viejos proyectos.

Moscú mira con mucho interés la idea de reflotar los memorándum que firmaron hace cinco años Argentina y Rusia para la construcción de una central nuclear. La gigante empresa Rosatom está al acecho y detrás de esos negocios millonarios.

El embajador de la Federación Rusa, Dmitry Feoktistov, fue directo al grano al hablar de los futuros negocios de energía nuclear con la Argentina cuando se reunió con Fernández. No sólo eso. Hace unos días atrás expresó sin vueltas: “Rusia entiende que Argentina está pasando por un momento económico complejo pero ahora está dispuesta a financiar por completo la central nuclear. Esto no implicaría ninguna violación del acuerdo entre Argentina y el FMI, que había prohibido tomar nuevos créditos, porque Rusia vendría con su dinero”, dijo. Pragmatismo soviético puro. La construcción de una central nuclear de Rusia en Argentina se estima en 10.000 millones de dólares.

A la vez, empresas como Gazprom, Petrotool, Burintekh, Avantgrade Oil y JSC Art Odsnastka están empeñadas en avanzar en lo inmediato con potenciales negocios en Vaca Muerta.

El representante comercial de la embajada de Rusia, Sergey Derkach, está en pleno proceso de buscar oportunidades asociativas con empresarios argentinos para generar condiciones de negocios concretos para los tiempos que se vienen.

Hay en lista de espera proyectos para todos los gustos: la importación a granel de uno de los mayores productos de fertilizantes rusos como es PhosAgro; las inversiones de Skolkovo en drones para agricultura o el suministro de equipos ferroviarios y material rodante a la Argentina de las empresas Sinara Transport Machines y Transmashholding, entre otros rubros. Desde lo militar quedó pendiente la venta de un buque polar para la campaña antártica ya que durante los años del kirchnerismo en que el rompehielos Irizar estuvo en reparaciones fueron los rusos quienes aportaron su logística a la Argentina para la Antártida.

El avance chino

El actual embajador argentino en Beijing, Diego Guelar, suele repetir que “después del FMI los únicos que tienen dinero fresco para ayudar a la Argentina son los chinos”. Y la administración de Xi Jinping tiene bastante en claro este asunto de necesidades económicas del futuro gobierno argentino en función de los intereses geopolíticos de China en la región.

No fueron casuales los encuentros que ya mantuvo Fernández con el embajador de China en Argentina, Zou Xiaoli. Tampoco resultó extraña la visita de Jorge Argüello o Taiana a la embajada de China en el contexto de la política exterior que se avecina en la Argentina.

Beijing está al acecho de los planes de Fernández, buscará reforzar la “alianza estratégica integral” y confía en ampliar su menú de negocios en Buenos Aires una vez que el nuevo presidente aterrice en la Casa Rosada.

Como pretenden también los rusos, aunque con mayor disponibilidad de fondos, los chinos tienen negocios en puerta para todos tipo de rubros: desde centrales nucleares, hasta el desarrollo de tecnología 5G con Huawei a la cabeza o el estratégico negocio del dragado y balizamiento de la hidrovía Paraná-Paraguay. Todo está en la hoja de ruta que Xi Jinping empezó a tejer en el 2007 con Cristina Kirchner y que ahora se potencia.

El gobierno de Macri canceló por tercera vez un acuerdo con China para la construcción de una central nuclear en Campana por problemas presupuestarios. Se trata de una inversión de 9.000 millones de dólares con tecnología puramente china. Los vaivenes económicos de la administración macrista no pudieron sustentar ese acuerdo pero la paciencia de Beijing es infinita y ahora empieza ver un horizonte más claro con Alberto Fernández en la cercanía del poder.

“China al igual que Estados Unidos es un actor clave para el desarrollo de la economía mundial y nuestra cercanía con China no va a colisionar en la relación que podamos establecer con Estados Unidos”, explicó Argüello a Infobae.

Nadie sabe cuándo se podría dar una colisión Estados Unidos-China hasta que no empiecen los choques reales. Y uno de esos enfrentamientos potenciales que se avecinan entre Estados Unidos y la Argentina se llama desarrollo de tecnología 5G con Huawei a la cabeza.

En esta línea, el ex canciller Taiana publicó un trabajo en la revista Mundosur que elabora un grupo de intelectuales del kirchnerismo donde destacó: “El gobierno estadounidense prohibió a las empresas norteamericanas proveer de insumos a las empresas chinas Huawei y ZTE, tratando así de romper la cadena productiva global. Unos días después Google decidió suspender sus vinculaciones con Huawei, obligándola a crear sus propios códigos operativos”. ¿Habrá un virtual aval al espionaje chino? Nadie responde. Washington ya desechó la tecnología de Huawei al igual que lo hicieron el Reino Unido y Alemania. Espera que hagan lo mismo sus socios en esa cruzada contra el espionaje del Estado comunista chino.

Por el contrario, Taiana está convencido que “detrás de esta ‘guerra comercial’ (entre Estados Unidos y China) existe el claro objetivo de impedir que China logre, en el futuro, el liderazgo científico-tecnológico global y también implica la subordinación de los países que consideran aliados”, según subrayó en esa publicación.

Hay otra batalla en puerta que se avecina con el desembarco chino en un eventual gobierno de Fernández. Pero esta vez la contraparte de la disputa no es Estados Unidos sino Bélgica.

En abril del 2021 vence el plazo para la ejecución de las obras de dragado y balizamiento de la hidrovía Paraná-Paraguay. Se trata de unos 1.200 kilómetros de ruta fluvial donde operan unos 4.500 buques de carga de gran parte de la cosecha agrícola argentina que se exporta al mundo.

Desde hace unos 20 años que las obras de dragado y balizamiento de esta vía está en manos de la empresa argentino-belga Hidrovías SA. Y el año pasado, la parte argentina de esa compañía quedó en el ojo de la tormenta en la famosa causa de los Cuadernos K cuando el empresario Gabriel Romero confesó haber pagado coimas por U$600.000 dólares para que el gobierno de Cristina Kirchner le renovara por decreto la concesión de la explotación de la Hidrovía en el tramo del río Paraná-Paraguay. Los belgas de Jan de Nul se despegaron del asunto e insistirán con el negocio.

En los primeros días del 2020 se llamará a licitación para la renovación de obras de dragado y balizamiento de la denominada "autopista fluvial del Mercosur" en 2021. Y los chinos están al acecho.

Según pudo saber Infobae de fuentes diplomáticas, la empresa china Cofco está dispuesta a ofrecer hasta un 30% menos del costo global de las obras. También está la gigante Shangai Dredging Company (SDC) que ya en el 2016 ofrecía un peaje de USD 2,25 la tonelada de registro neto frente a los USD 3,05 que cobra Hidrovía SA. Pero no se puedo dar por objeciones de algunas empresas agroexportadoras europeas.

También hay en esto un tema de fondo que preocupa en el Palacio San Martín: el riesgo de la seguridad nacional. “El balizamiento de esos 1.200 kilometros de ruta fluvial con dispositivos de GPS de China instalados a lo largo de los ríos implicaría un control absoluto del comercio argentino”, explicó un diplomático argentino que conoce el tema. El debate fue abordado por el Departamento de Estado ante el canciller Jorge Faurie en su reciente visita a Washington.

Juan Carlos Venesia es el actual director del programa santafesino de desarrollo de la Hidrovía Paraná-Paraguay y en diálogo con Infobae admitió que “en el 2021 se va a dar una puja evidente de China por el control de la hidrovía ya que desde allí se controla la salida de ruta de toda la producción agrícola de buena parte de América del Sur”.

Venesia destacó que no sólo se trata de un negocio gigantesco que contempla 200 millones de dólares anuales por cobro de peaje y el transporte de 35 millones de toneladas de soja y otros alimentos. También se pone en juego allí el desarrollo tecnológico del transporte fluvial de la región.

Y el broche de oro de la denominada “ruta de la seda” que busca concretar China en la región está dado en la cordillera de los Andes con inversiones en la mira para el corredor bioceánico que va desde de Porto Alegre en Brasil pasando por Argentina hasta el Túnel Agua Negra conectando con Coquimbo en Chile. Estos son proyectos concretos donde China ha expresado su interés de participar en la construcción de estos corredores. Pragmatismo chino puro: con esto reduciría sustancialmente el transporte de mercaderías a Asia.

El mes pasado visitó la Argentina un grupo de empresarios chinos junto con el ministro de finanzas de Shenzhen, provincia de Cantón, China. ¿El objetivo de esa visita que organizó el gobierno peronista de La Rioja? Avanzar en la inversión china para el desarrollo del corredor bioceánico que permitiría conectar la ruta con Chile para Asia.

Por ahora todo está en el aire, a la espera de las elecciones presidenciales y de que eventualmente Alberto Fernández abra las puertas de la Casa Rosada a los chinos y también de los rusos que tantas muestras de clamor expusieron por la Argentina.

lunes, 23 de septiembre de 2019

¿Bombardear Irán? Trump no debería ir a la guerra por los errores de Arabia Saudita

Por Daniel R. DePetris - The National Interest - Traducción Desarrollo y Defensa

Parte del éxito de Donald Trump como candidato presidencial fue su compromiso de evitar que Washington entre en nuevas guerras y poner fin a "guerras interminables". Debería cumplir una de sus promesas de campaña más importantes en lugar de escuchar al establecimiento de Washington estancado y sistemáticamente en bancarrota.

El ataque del pasado fin de semana al campo petrolero Khurais y la instalación de al-Abqaiq, la planta de procesamiento de petróleo más grande de Arabia Saudita, sacudió los mercados de crudo a corto plazo y agregó otra capa de preocupación a una región del Medio Oriente que ya está llena de problemas. Según los informes, funcionarios estadounidenses han proporcionado a Riad inteligencia que sugiere que el ataque, realizado en parte por misiles de crucero, podría haberse lanzado desde Irán. Si bien los sauditas aún no han atribuido la responsabilidad, los funcionarios del Reino han evaluado que el asalto fue realizado por armas fabricadas por Irán. Quién lanzó los ataques es solo una parte del análisis. Es crítico recordar que fue Arabia Saudita, no Estados Unidos, la que fue atacada. Pero a Washington no parece importarle esa distinción, que combina los intereses centrales de seguridad nacional de Estados Unidos con los de Arabia Saudita.

El Pentágono se está preparando para una posible acción militar contra Teherán en represalia y presentando al presidente una serie de opciones de ataque, incluida la acción contra la mayor refinería de petróleo de Teherán. La prisa por la acción militar apresurada es popular en la mayor parte de Washington, con el senador Chris Coons diciéndole a Fox News que los ataques militares pueden ser apropiados.

El senador de Delaware está equivocado, al igual que el resto de la clase política en Washington que se prepara para una confrontación. En lugar de sucumbir a la emoción del momento, el presidente Trump debería reducir la escala antes de tomar una decisión que les costará caro a Estados Unidos y a los estadounidenses.

1. Arabia Saudita fue atacada, no Estados Unidos:

Abqaiq es una instalación de propiedad saudita que opera en suelo saudí, produciendo crudo saudita para el tesoro saudí. Un ataque con drones o misiles en la planta puede ser una infracción directa de la soberanía y la integridad territorial de Arabia Saudita, pero no es un ataque contra los Estados Unidos o su gente. Para que haya una respuesta, debe ser planificada y ejecutada por Riad, tal vez en conjunto con sus socios de ideas afines en el Golfo Pérsico, todos los cuales tienen interés en garantizar que puedan continuar exportando su petróleo de manera estable y estable. Moda predecible. Si bien el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman ciertamente quisiera que Washington limpiara su desorden, las Fuerzas Armadas de EE. UU. no son una fuerza mercenaria saudita que se desplegará a la orden del día de la realeza. El ejército estadounidense existe para defender a los Estados Unidos y al pueblo estadounidense, utilizado como último recurso cuando los intereses centrales de seguridad nacional están amenazados. Ningún país extranjero, aliado o socio debe determinar cuándo Estados Unidos usa o no la fuerza. Washington no debe permitir que un país extranjero arrastre a los Estados Unidos a disputas con las que tiene poco que ver.

2. La guerra con Irán sería un desastre costoso:

Un conflicto con Irán no es solo una receta para una mayor inseguridad, sino también una violación de la propia Estrategia de Seguridad Nacional y Estrategia de Defensa Nacional de la administración Trump. Ambos documentos anticipan correctamente un mundo donde la competencia y la rivalidad entre las grandes potencias dominan cada vez más el panorama de seguridad global. Zambullirse de cabeza en el Medio Oriente y dedicar más recursos estadounidenses a una región que se vuelve menos vital geopolíticamente socava los esfuerzos para alejarse de la "guerra interminable" y disuadir a los grandes conflictos de poder.

3. Es probable que los ataques a las instalaciones petroleras aumenten en caso de guerra:

Los incrementos a corto plazo en los precios del petróleo crudo son desafortunados, pero no hay una interrupción significativa a largo plazo en el suministro mundial de petróleo. Sin embargo, lo que causaría una interrupción a largo plazo es una escalada militar que podría pasar rápidamente a otra guerra interminable. Los sauditas ya están abordando los aumentos de precios rápidamente al liberar parte de su capacidad disponible. El lanzamiento de un ataque de represalia contra objetivos iraníes, en particular las instalaciones de procesamiento de petróleo, como defienden algunos senadores, solo reduciría aún más el suministro de petróleo en el mercado y exacerbaría las interrupciones, lo que podría conducir a otra recesión.

4. Irán responderá:

Existe una confianza injustificada en Washington sobre la capacidad de Estados Unidos para controlar la escala de escalada. Aquellos que presionan por represalias militares suponen que el golpe psicológico de la operación sería tan devastador para Teherán que los líderes iraníes elegirían no responder por temor a lo que vendría después. Esta es una suposición delirante, especialmente cuando el país en la mira tiene una historia de aumentar la apuesta en lugar de sentarse en sus manos. Muchos que anhelan la escalada son algunas de las mismas personas que predijeron con confianza que la presión máxima obligaría a los iraníes a capitular sobre su política exterior. La realidad, por supuesto, ha sido un Teherán más agresivo y un mayor riesgo de guerra en el Golfo Pérsico. Irán tiene numerosos activos en la región que puede usar para tomar represalias y causar dolores de cabeza en la región, incluyendo más acoso a los petroleros civiles en el Golfo. Es probable que cualquier ataque militar de los Estados Unidos se convierta rápidamente en una guerra convencional que nadie quiere. La mejor manera de evitar una guerra es no comenzarla.

5. Estados Unidos no pertenece al concurso sunita-chiita:

Como mi colega Benjamin Friedman señala acertadamente, "Washington no debería elegir bandos en las luchas sunitas contra chiitas en la región, ni debería arriesgar vidas y dólares estadounidenses para limpiar el desastre de Arabia Saudita". La rivalidad entre Riad y Teherán es una rivalidad por el poder entre dos países con décadas de mala historia entre ellos. A pesar del estereotipo de que Arabia Saudita es un aliado e Irán es un enemigo, la verdad es que ambos han contribuido enormemente a la disfunción de la región. No hay buenos chicos en esta lucha en curso.

Los últimos tres presidentes han ganado prometedoras intervenciones menos innecesarias y una política exterior más humilde y práctica. Parte del éxito de Donald Trump como candidato presidencial fue su compromiso de evitar que Washington entre en nuevas guerras y poner fin a "guerras interminables". Debería cumplir una de sus promesas de campaña más importantes en lugar de escuchar al establecimiento de Washington estancado y sistemáticamente en bancarrota.

martes, 20 de agosto de 2019

Bahrein ayudará a Estados Unidos a garantizar la seguridad marítima en el Golfo en medio de las tensiones con Irán

(Infobae.com) - Tras una reunión con Kenneth McKenzie, comandante de las fuerzas norteamericanas en Medio Oriente, el rey Hamad destacó "el rol de Estados Unidos y su apoyo a la seguridad y estabilidad regionales"
Un buque petrolero pasa por el estrecho de Hormuz el 21 de diciembre de 2018 (REUTERS/Hamad I Mohammed/File Photo)
Un buque petrolero pasa por el estrecho de Hormuz el 21 de diciembre de 2018 (REUTERS/Hamad I Mohammed/File Photo)

Las autoridades de Bahrein anunciaron este lunes que contribuirán a los esfuerzos desplegados por Estados Unidos para proteger a los buques mercantes en el Golfo Pérsico, en medio de las tensiones entre Washington y Teherán tras una serie de ataques contra petroleros en la región.

El rey Hamad de Bahrein, saludó "el rol de Estados Unidos y su apoyo a la seguridad y estabilidad regionales" durante una reunión con Kenneth McKenzie, comandante de las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente, según la agencia oficial de noticias bareiní BNA.

El monarca confirmó la participación de su país en "esfuerzos comunes para preservar la seguridad de la navegación marítima internacional y garantizar el respeto de corredores internacionales para el comercio" en el Golfo, añadió BNA.

Las tensiones no dejan de aumentar en esta región estratégica desde la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, en mayo de 2018, lo que estuvo seguido por la reimposición de fuertes sanciones económicas contra el régimen de Teherán.

Las tensiones en el Golfo Pérsico tras el ataque contra petroleros (Foto: Archivo)
Las tensiones en el Golfo Pérsico tras el ataque contra petroleros (Foto: Archivo)
Éstas medidas se han intensificado en las últimas semanas tras ataques contra petroleros en el Golfo, de los que Washington y gran parte de la comunidad internacional acusan a la República Islámica, que niega toda participación.

La agencia BNA no indicó si Bahrein, donde atraca la V Flota de la marina de Estados Unidos, pretende integrar la coalición que Washington busca poner en marcha para escoltar a los buques mercantes en el Golfo.

A principios de mes, el Reino Unido anunció que participará de la misión de seguridad marítima junto a Estados Unidos para proteger a los barco mercantes de "las amenazas ilegales" del régimen iraní.

Ante las tensiones en el Golfo, Washington puso sobre la mesa en junio la idea de hacer una coalición, pero recabaron pocos apoyos, dado que sus aliados temen adentrarse en un conflicto con Teherán, en una región por la que transita un tercio del petróleo suministrado por vía marítima del mundo.

El planteamiento de Estados Unidos era que cada país ofreciera escolta militar a los petroleros con el apoyo estadounidense, que se encargaría del control aéreo y del comando militar.

Con información de AFP

lunes, 29 de julio de 2019

Presión máxima: dos palabras que podrían iniciar una guerra con Irán

Por Daniel L. Davis - The National Interest - Traduccion Desarrollo y DefensaFollow
¿Podemos cambiar de rumbo?

El presidente Trump dijo que  no quiere la guerra  con Irán, pero que su objetivo principal es evitar que Teherán obtenga un arma nuclear. Con el asesoramiento del asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el gobierno ha perseguido ese objetivo utilizando la " máxima presión ", una táctica que hasta el momento ha fracasado constantemente. La estrategia preferida de Bolton ha empujado a Irán a acercarse más a la bomba, ha incentivado el comportamiento amenazador y ha aumentado las posibilidades de guerra. Si queremos controlar esta situación deteriorada antes de que sea demasiado tarde, ahora es necesaria una nueva estrategia realista.

Afortunadamente, el presidente iraní, Hassan Rouhani, está dispuesto a trabajar con Washington si tal pivote se materializa. Irán,  dijo el  miércoles, está "completamente listo para negociaciones justas, legales y honestas" para un nuevo acuerdo nuclear. "Pero al mismo tiempo", agregó, Irán "no está listo para sentarse a la mesa de rendición bajo el nombre de negociaciones". Esta es precisamente la razón por la que la presión máxima no funciona: genera demandas para Teherán pero no ofrece beneficios. Por lo tanto, tratar de obligar a Irán a capitular en todos los puntos y entregar la soberanía nacional virtualmente asegura que nuestros intereses continúen sufriendo y que el riesgo de guerra sigue siendo inútilmente alto.

Pasar a una estrategia más viable no requiere fingir que el régimen en Teherán no es más que un actor regional represivo y problemático. Requiere ver la situación de una manera sobria y realista. Eso significa que reconocer el mejor camino para preservar los intereses estadounidenses radica en disuadir primero a Irán y segundo en utilizar la diplomacia para elaborar un acuerdo que ambas partes puedan aceptar. No debemos sacrificar lo adecuado al buscar lo perfecto inalcanzable.  

Los defensores de la máxima presión deben reconciliar este hecho doloroso:  antes de que Estados Unidos dejara el acuerdo nuclear,  Irán cumplía completamente con los términos del acuerdo y no estaba involucrado en los actos abiertamente provocativos que hemos visto en las últimas semanas. La jugada de Washington también ha forzado innecesariamente las relaciones con nuestros aliados (todos los cuales quieren hacer negocios con Irán) mientras le dan a Teherán una excusa para aumentar la  pureza y cantidad  de sus materiales nucleares y tomar  una acción desestabilizadora tras otra  en el Golfo.

Estos actos amenazantes generalmente se presentan como una represalia abierta   contra los movimientos de los Estados Unidos o tienen como objetivo declarado alentar a Occidente  a volver  a las disposiciones del acuerdo nuclear anterior. No hay evidencia de que Irán quiera dejar el acuerdo para perseguir un programa de armas nucleares. De hecho, lo contrario  es cierto.  

El objetivo de Washington debería ser resolver este asunto con la diplomacia. Las negociaciones no serán fáciles, pero tampoco son imposibles.  

La pieza central de la presión máxima son las sanciones, que han hecho estragos en la economía iraní y han causado sufrimientos civiles al tiempo que no producen el cambio deseado en el comportamiento del régimen. Estas sanciones no han ofrecido una "rampa de salida" válida por la cual, si el régimen cumple, este dolor económico puede reducirse o eliminarse. En lugar de convencer a Teherán de venir a la mesa de negociaciones, estas sanciones sin fin están acercando a todas las partes, por lo tanto, Washington debería comenzar por ofrecer levantar algunas restricciones a la venta de petróleo a nuestros aliados como un acto de buena fe mientras trabajamos para encontrar soluciones más permanentes que funcionen para todos.

El objetivo no es cambiar el régimen iraní, sino fomentar condiciones regionales que beneficien a Estados Unidos. Como dijo Rouhani esta semana, el liderazgo iraní está dispuesto a negociar un nuevo acuerdo, incluso posiblemente incluyendo límites a los misiles balísticos. La búsqueda de un acuerdo como ese sirve a los intereses de los Estados Unidos, pero Washington debe reconocer que no obtendrá un acuerdo que imponga más restricciones a Irán que el acuerdo anterior, a menos que esté dispuesto a  darle a  Irán más de lo que se ofreció anteriormente. La compensación correcta podría ser un gran triunfo de seguridad para Estados Unidos y nuestros aliados regionales.

Los Estados Unidos pueden permitirse explorar estas opciones porque Irán es un poder débil que no representa una amenaza directa para nosotros. No podemos permitirnos arriesgarnos a otro conflicto costoso y prolongado en el Medio Oriente. Hossein Dehghan, asesor principal del Líder Supremo de Irán, dijo el miércoles a  Al Jazeera  que,  en caso de guerra  con Estados Unidos, Irán y sus representantes, se dirigirían a todas las bases estadounidenses en Medio Oriente. Tal vez eso sea un engaño, pero sería el colmo de la locura pelear otra guerra innecesaria para descubrirlo.  

Estados Unidos ha disuadido exitosamente a Irán por más de cuatro décadas y, si es necesario, podemos continuar indefinidamente esa disuasión. Si bien la presión máxima continua puede hundirnos en una guerra catastrófica, la diplomacia y una buena disposición para negociar un nuevo acuerdo adecuado pueden asegurar nuestros intereses en la región durante las próximas décadas.

jueves, 4 de abril de 2019

Miles de millones en juego: la carrera para cosechar las reservas de tierras raras de Corea del Norte


Por Patricia Schouker - @Patricia_Energy Twitter -  The National Interest - Traducción Desarrollo y Defensa


Estudios recientes sugieren que Corea del Norte podría tener el mayor depósito de elementos de tierras raras del mundo.


Al analizar la geopolítica contemporánea, a menudo las cuestiones de energía y recursos relacionados son clave en la lucha por la influencia entre las potencias mundiales, ya que la energía puede impulsar o amplificar las tensiones subyacentes. Hoy en día, el atractivo de la exploración petrolera tradicional pierde terreno con el surgimiento de nuevas energías y tecnologías, a menudo producidas por "Tierras raras" y los elementos que contienen.

La RPDC podría tener una alta concentración de elementos de tierras raras, pero dado que es un país solitario, aún no ha explotado estos recursos, lo que podría alterar el orden global actual. Al igual que la Guerra Fría dividió el mundo en líneas ideológicas, esta nueva lucha por los recursos creará fisuras entre los que tienen acceso a los recursos de metales raros y los que no. Debido a que industrias enteras están construidas sobre unos pocos metales raros, las interrupciones en su suministro pueden tener profundas implicaciones globales al tiempo que proporcionan a algunos países un tremendo efecto de palanca.

Erbio, Tulio, Cerio, Samario, Litio. . . Estos son algunos de los elementos que están bajo la etiqueta de "tierras raras". Muchos de los avances tecnológicos que se han realizado en las últimas décadas tienen elementos derivados de los diecisiete elementos de la tabla periódica.

No en vano, los elementos de tierras raras son también un componente esencial para la industria de armamentos. El "neodimio" se utiliza para producir bombas, láseres, radares y sonares, el "Disprosio" para la guía de misiles y los sistemas de video, y el "Terbio" se utiliza para la motorización eléctrica. Estados Unidos posee la tercera reserva más grande del mundo, con la mina de tierras raras en Mountain Pass, California. Esa mina fue el principal productor mundial hasta la década de 1980, que es cuando China ingresó al mercado de elementos y creó un monopolio casi global. 

Los principales factores en esta toma de control del mercado fueron la disponibilidad de mano de obra barata y la falta de preocupación por las condiciones ambientales y laborales. Actualmente, se estima que China controla más del 95 por ciento de la producción mundial de minerales de tierras raras, con alrededor de cincuenta y cinco millones de toneladas de depósitos.

Estudios recientes sugieren que Corea del Norte podría tener las reservas de tierras raras más grandes del mundo. En la actualidad, estos depósitos no pueden ser explotados debido a la falta de una demanda significativa y sanciones agobiantes: el país está aislado de los mercados externos y aún no ha desarrollado una sociedad basada en el consumo masivo. Los nuevos proyectos de hoy necesitan infraestructuras más experimentadas, lo que aumenta los costos de iniciar proyectos, genera costos operativos más altos y lleva a la producción de metales más caros, una inversión que Corea del Norte no puede costear.

El sitio de Jongju, en Corea del Norte, alberga casi 216.2 millones de toneladas de óxidos de tierras raras, el doble de las reservas mundiales conocidas. En términos de valor monetario, si estas cifras son precisas, Corea del Sur estima el valor de los recursos minerales de su vecino norcoreano en $ 2,800 mil millones. En comparación, el PIB de Corea del Sur fue de aproximadamente 1,530,75 billones en 2017. 

Según el informe de la Korea Resources Corporation (KORES), Corea del Norte podría albergar grandes cantidades de magnesita (seis mil millones de toneladas), grafito (dos mil millones de toneladas), hierro mineral (cinco mil millones de toneladas) y tungsteno (250,000 toneladas). El país podría convertirse en un jugador clave en la industria de las tierras raras, ya que la demanda alcanza su punto máximo en los teléfonos inteligentes, semiconductores y productos relacionados. 

Pyongyang dijo que podría explotar hasta veinte millones de toneladas de estos diecisiete elementos, con China como su potencial comprador. La metalurgia de tierras raras también es esencial para los sistemas de armas de Estados Unidos, Rusia y China. El sistema de Defensa Aérea para Altitud Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos requiere elementos de tierras raras, al igual que los sistemas de defensa de misiles S-400 y S-500 de Rusia.

Nada parece poder desbloquear la explotación de los minerales del subsuelo de Corea del Norte con fines externos, excepto a través de posibles acuerdos internacionales, el levantamiento de sanciones o, en un caso extremo, la intervención militar. Estos elementos ofrecen nuevas perspectivas sobre la situación geopolítica que rodea a Corea del Norte.

Mientras que China se está alejando de su antiguo aliado, reduce drásticamente su importación de carbón de Corea del Norte por "no compatibilidad con sus nuevos estándares anticontaminación". Rusia, por otro lado, está observando cada vez más los recursos de tierras raras. del país. Las compañías surcoreanas también podrían considerar nuevos acuerdos económicos para explotar estos recursos.

Durante las décadas de 1990 y 2000, el inmenso potencial energético de Corea del Norte ha empujado a varios conglomerados surcoreanos, incluido KORES, a invertir en proyectos mineros en el Norte y considerar el desarrollo de infraestructuras para facilitar la explotación de tierras raras. El régimen de Kim no tiene ni los medios financieros ni la experiencia tecnológica necesaria para explotar estas minas por su cuenta. KORES ha analizado que Pyongyang ya ha firmado un total de cuarenta acuerdos de inversión con entidades extranjeras, 90 por ciento con China, a pesar de las sanciones en curso.

Varios funcionarios surcoreanos se han alarmado por el interés de Pekín. Según el parlamentario surcoreano Park Young-sun, “el gobierno debe actuar rápidamente porque China ya ha asegurado muchos recursos minerales en Corea del Norte. Si Corea del Sur puede importar recursos minerales de Corea del Norte, podría usarlo de manera estable durante varias décadas ”. 

Desde que el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, han reanudado las conversaciones, las autoridades de Corea del Sur están hablando abiertamente sobre un futuro de ampliación del proyecto de infraestructura ferroviaria norte-sur. La RPDC podría estar a punto de integrarse en una vasta infraestructura de cadena de suministro a través de Metal Silk Road, una asociación estratégica entre Rusia y China que invierte simultáneamente en ferrocarriles. tuberías y puertos paralelos a una zona económica especial (ZEE) china como Corea del Norte y Corea del Sur, que es un área delimitada geográficamente sujeta a regulaciones y administración únicas del país anfitrión en el que reside, con el fin de atraer inversión extranjera directa que no pueda de lo contrario se logrará. 

Cuatro regiones específicas en Corea del Norte podrían considerarse prioridades nacionales: Rason, Unjong, Wonsan y Sinuiju. Estas zonas, con una variedad de funciones previstas y regulaciones aparentemente amigables con el extranjero, señalan la disposición del régimen de Kim a explorar opciones de política económica. Si bien el régimen de Kim puede estar promoviendo zonas económicas especiales como una pieza clave de su estrategia de desarrollo económico, todavía hay un largo camino por recorrer para lograr que estas zonas tengan éxito. 

Las primeras Sanciones de las Naciones Unidas contra Corea del Norte se remontan a 1993 y han sido contraproducentes, ya que presionaron a Pyongyang para que intentará chantajear al mundo con sus armas nucleares y pruebas de misiles. Corea del Norte ha optado hoy por una estrategia de disuasión predecible, a saber, aumentar sus pruebas de misiles para demostrar su determinación, pero también sus capacidades de defensa en un entorno internacional que consideran hostil.

Una forma de salir de esta crisis podría ser un posible reconocimiento de facto del estado de la energía nuclear de Corea del Norte, similar a la India, Pakistán o Israel, que obtuvo armas nucleares sin las aprobaciones internacionales. Esta opción sería admitir el fracaso de las políticas de no proliferación, pero podría romper el estancamiento que empuja a Pyongyang a avanzar en su programa nuclear y las amenazas de misiles. Un acuerdo en 1994 ya había generado muchas expectativas y esperanzas para salir de la crisis: Corea del Norte debía abandonar su programa nuclear a cambio de asistencia energética de Corea del Sur, Japón, Rusia y los Estados Unidos que se habían comprometido a Construcción de dos centrales nucleares de agua ligera en Corea del Norte. Este acuerdo fracasó en ausencia de compromisos de los diferentes grupos de interés.

No es exagerado considerar que el "Arte de la Negociación" también se aplica a los elementos de las tierras raras. Si Washington no es serio acerca de los recursos de tierras raras de Corea del Norte, el ganador, una vez más, podría ser Beijing. Moscú también podría beneficiarse de la pérdida de Washington, dado que China necesita un acceso continuo a los recursos energéticos en Rusia y Asia Central, así como a las tecnologías militares avanzadas de Rusia. 

Los intentos de China por adquirir energía constituyen un desafío importante para la política estadounidense. Por lo tanto, el rompecabezas puede girar en torno a quién ofrece el mejor retorno de la inversión, no solo en bienes raíces, sino en metales raros, con Kim Jong-un capaz de cobrar potencialmente una gran fortuna. ¿China es capaz de igualar un posible acuerdo de los Estados Unidos? ¿Otra cumbre proporcionaría una apertura para una segunda oportunidad?

viernes, 8 de marzo de 2019

Las ambiciones de Rusia en África

Por Peter Brookes - The National Interest - Tradución Desarrollo y Defensa
Muchos de los movimientos de Moscú en el continente africano reflejan el deseo del presidente Vladimir Putin de devolver a su país al estado de gran potencia.
Con todos los problemas que Moscú está causando en Europa, Oriente Medio, control de armas y el ciberespacio, no es de extrañar que sus actividades igualmente preocupantes en África no reciban mucha tinta.

Eso debería cambiar. Muchos de los movimientos de Moscú en África reflejan el resurgimiento de la política exterior de Rusia bajo el mandato del presidente Vladimir Putin y su deseo de devolver a su país al estado de gran potencia.

Primero, está el cálculo político global. África representa alrededor del 25 por ciento de los países del mundo. Sin duda, Rusia no sería el primer partido (por ejemplo, China) que intentará crear un bloque de poder político a partir de sus distintas naciones para ayudar a apoyar los intereses nacionales de Moscú en las Naciones Unidas y otras instituciones internacionales.

Al competir con el Este (por ejemplo, China e India) y el Oeste (por ejemplo, América y Europa) en África, Rusia parece empeñada en convertirse en un jugador político poderoso en el vasto continente estratégico.

Pero no es solo política.   Como uno de los principales actores mundiales de la energía, Rusia claramente tiene un interés económico en los temas energéticos de África. Para Rusia, los productores africanos de energía son competidores en los campos de petróleo y gas natural y socios potenciales en la construcción de plantas de energía nuclear . Lo mismo es cierto para productos importantes como los diamantes, que se producen de forma única y/o abundante en África.

En el ámbito político y económico, los diplomáticos y empresarios estadounidenses pueden competir bien con sus homólogos rusos en África. Pero desde una perspectiva de interés nacional de los EE. UU., el compromiso de seguridad de Rusia en el continente es desconcertante.

Por supuesto, Rusia ha vendido armas, y entrenado, a los servicios de seguridad de los estados africanos durante muchos años, tal vez especialmente en los últimos tiempos en la República Centroafricana . Tiene personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en África, sin mencionar los intereses antiterroristas que existen. Pero eso no es todo.

Rusia podría estar en camino de establecer una base naval en Sudán, que se encuentra a lo largo de la costa occidental de la estratégica vía fluvial del Mar Rojo. Según se informa, las dos naciones han firmado un borrador de acuerdo de acceso a puertos para buques de guerra.

Según el jefe del comité de defensa del parlamento sudanés, el mayor general Al-Hadi Adam: se está discutiendo la fecha de la llamada portuaria [rusa] solicitada . Será aprobado si los dos países hacen un acuerdo. Este acuerdo allanará el camino para más acuerdos y una mayor cooperación. Posiblemente una base rusa en el Mar Rojo ".  

Ya en noviembre de 2017, el presidente sudanés Omar al-Bashir ha estado hablando con Putin sobre el aumento de los lazos militares, la protección contra la agresión de los Estados Unidos y, según informes, ha hablado de una base rusa en Sudán.

A esto, agregue el otoño pasado la noticia de que Rusia está buscando establecer una base logística en Eritrea, que también se encuentra en las orillas del Mar Rojo (al sur de Sudán) y cerca del estrecho de Bab el-Mandeb que conduce al Cuerno de África y el mar arábigo.

Si bien los funcionarios rusos y eritreos no han dicho mucho sobre el propósito de la base más allá del comercio y el desarrollo, las instalaciones militares extranjeras no son desconocidas en Eritrea. Asmara permitió a los Emiratos Árabes Unidos establecer una base naval y aérea allí.

También es preocupante el interés de Rusia en Libia , un país atrapado en una guerra civil. Si bien los problemas energéticos de Libia son de interés para Moscú, existe la preocupación de que Rusia también esté interesada en las bases militares en Libia, que se encuentra estratégicamente ubicada en el norte de África a lo largo del mar Mediterráneo.

La pregunta es: "¿Y qué?". Bueno, imagine esto: a través de acuerdos diplomáticos, el ruso pone un número limitado de bases, incluso instalaciones civiles y / o militares que están tripuladas y equipadas pero que pueden aumentarse rápidamente, en Sudán, Eritrea y Libia.

Las bases en Sudán y Eritrea potencialmente permitirían a Moscú recopilar información e interferir con el envío a través del Mar Rojo entre el Mar Mediterráneo y el Mar Arábigo. Esto incluiría buques de guerra estadounidenses que navegan hacia o desde el Golfo Pérsico y el Océano Índico.

En Libia, esto potencialmente permitiría a Rusia proyectar el poder aéreo y naval en el Mar Mediterráneo a través del flanco sur de la OTAN, aumentando su presencia en el Mediterráneo oriental en sus bases aéreas y navales en Siria.     

Por supuesto, no todos los acuerdos que proponen los políticos se concluyen o se llevan a cabo debido a una variedad de razones, desde lo financiero a lo cultural; de hecho, puede que nunca haya bases militares rusas en Sudán y Eritrea, o Libia.

Pero la posibilidad de estos desarrollos, incluso si son incipientes, es desconcertante, considerando la importancia estratégica del Mediterráneo y los mares rojos para los intereses nacionales estadounidenses y los de nuestros aliados y socios.

Rusia es un problema para los Estados Unidos en muchos lugares y en muchos temas. Ahora, desafortunadamente, debe agregar África a esa lista cada vez más larga.

lunes, 18 de febrero de 2019

La modernización logística de China está cambiando el equilibrio militar del Pacífico

Por Lyle J. Goldstein - The National Interest - Traducción Desarrollo y Defensa
La fórmula bien usada que “los aficionados estudian las tácticas, mientras que los profesionales estudian la logística” tiene un poder explicativo significativo cuando se considera el rápido cambio de equilibrio de poder en el Pacífico occidental.

La fórmula bien usada que “los aficionados estudian las tácticas, mientras que los profesionales estudian la logística” tiene un poder explicativo significativo cuando se considera el rápido cambio de equilibrio de poder en el Pacífico occidental. Esto se deriva del hecho único e inalterable de que Beijing operará en líneas interiores en casi cualquier escenario en ese teatro, mientras que Washington operará en líneas exteriores en tal conflicto. Por lo tanto, el Ejército de Liberación Popular (PLA) no solo aportará más potencia de fuego inicial a cualquier combate, sino que quizás lo más importante, puede sostener ese inmenso volumen de potencia de fuego. Las fuerzas "azules", por el contrario, operarán al final de líneas de suministro muy largas y probablemente tenues durante un período prolongado.

Durante la Guerra de Corea, las ofensivas chinas iniciales tuvieron bastante éxito, pero el EPL finalmente superó sus líneas de suministro y se mostró incapaz de desalojar a las fuerzas de la ONU de la península, lo que provocó el estancamiento en el paralelo 38. En ese conflicto, el suministro aéreo de la PLA fue golpeado implacablemente por el poder aéreo de los EE. UU. Y las fuerzas chinas en el frente sufrieron en consecuencia. Ese "ensayo por fuego" original causó una profunda impresión en el EPL con respecto a la importancia de la logística militar. Hoy en día, hay muchas razones para creer que China podría hacer que las fuerzas avancen subrepticiamente y de manera efectiva, no solo para dar un golpe inicial sorprendente, sino también para mantener el poder de combate del PLA. Un artículo reciente (2017, no. 4) en la revista militar china proporciona una ventana a las ideas actuales de la PLA sobre la preparación logística .Investigación económica militar escrita por dos profesores de la Universidad Nacional de Defensa de China .

El artículo es un estudio de caso de movilidad logística británica en la Guerra de las Malvinas o, como el término chino el conflicto de la Guerra de Malvinas.  Como he escrito en otra parte los estrategas chinos han estudiado todos los aspectos de la Guerra de las Malvinas, incluyendo especialmente las dimensiones aéreas, submarinas y anfibias. En este artículo se hace especial hincapié en la rápida movilización, el tamaño y la eficiencia de la armada de comerciantes que se reunió para acompañar a la fuerza expedicionaria de la Marina Real. 

El artículo chino señala que los sesenta y siete buques mercantes enviados con la flota británica eran aproximadamente iguales a la cantidad de buques de guerra despachados y comprendían un poco más del doble del tonelaje. Los estrategas chinos están impresionados de que la "gran cantidad de activos de movilidad" podría organizarse tan rápidamente, comenzando apenas dos días después de que comenzara la guerra. Las actualizaciones rápidas de estos buques mercantes incluyeron la adición de pistas de aterrizaje de helicópteros, equipos para reabastecimiento en el mar, así como equipos modernos de comunicaciones y rescate. Estos analistas chinos informan que el tiempo promedio para estas actualizaciones fue de tan solo setenta y dos horas. Trescientas empresas privadas diferentes, explican, participaron en este trabajo crucial.

Los chinos se maravillan con casi todos los aspectos de los meticulosos preparativos realizados por los británicos, hasta los servicios de comidas impresionantemente elaborados. Atribuyen parte de la planificación logística exitosa a la aplicación temprana del modelado por computadora. Otra razón del éxito de Gran Bretaña a este respecto se atribuye a los preparativos que se realizaron tanto para "eventos inesperados" como para "planificación militar [para una hipotética] guerra europea". Los autores explican que Londres había redactado planea en 1978 armar una armada de comerciantes de trescientos buques para apoyar los requisitos de planificación de la OTAN. Además, los ejercicios militares británicos de su sistema logístico se evalúan aquí por haber sido "rigurosos".

De hecho, este análisis militar chino destaca la calidad del personal de logística británico, tanto en términos de capacitación como de motivación. De acuerdo con este artículo, el personal de logística en el sistema británico en ese momento procedía estrictamente de jubilados y voluntarios. No solo se esperaba que dicho personal realizara ejercicios militares treinta y un días al año, sino que a menudo se traían buques mercantes para ejercicios con unidades de la flota. El análisis entra en detalles significativos al analizar los diversos beneficios salariales y subsidios otorgados a este personal, que no era militar activo, pero que, sin embargo, participaban en simulacros u operaciones militares. Además, se discute un sistema que podría movilizar al personal de logística para los requisitos de doce horas, veinticuatro horas y tres días. En general,

Mientras que tipos similares de reformas parecen haber estado en marcha por algún tiempo en China, las cuatro recomendaciones explicadas en esta pieza deben ser anotadas. Primero, los autores piden una mejor integración de los elementos civiles y militares dentro de la planificación logística. Critican el nivel actual de integración en esta área como "insuficiente, ya sea descuidando los requisitos militares o la relación con la economía de mercado". Instan a una "transformación en conceptos de pensamiento" a este respecto. Los autores también piden un enfoque chino más sistemático de la logística militar. En su opinión, eso implicará “mayor especificidad y mayores requisitos de tipo de cuantificación.” Un tercer conjunto de propuestas se enfoca estrechamente en el factor tiempo y exige la implementación de las herramientas de información más modernas para ayudar con Movilización rápida. Tales herramientas deben ir más allá de la radio y la televisión, para incluir Internet y "charlamos" como plataforma para permitir "la transmisión más rápida de las órdenes nacionales". El punto final es intensificar los ejercicios chinos de las fuerzas de reserva con respecto a las "misiones". . . hora . . . contenido . . . [y] calidad ". Los autores instan a las fuerzas logísticas a" arremeter "con fuerzas activas de una manera que se asemeje al modelo británico de las Malvinas.

En el Pacífico occidental, China tiene la inevitable ventaja estratégica de ubicarse cerca de cualquier conflicto hipotético a lo largo de sus flancos marítimos. Este hecho fundamental de la estrategia no puede ser desechado o desentrañado por alguna nueva tecnología. A medida que el PLA fortalece aún más su habilidad en el apoyo logístico, esa aptitud le permitirá a Beijing la opción de considerar una proyección de poder de largo alcance similar a la Guerra de las Malvinas, especialmente contra un oponente más débil. Sin embargo, más cerca de China, estas mismas capacidades impresionantes le permitirán a China establecer un dominio militar en áreas cercanas. Aquellos que buscan "incrementar" el compromiso militar estadounidense en estas áreas, desde el Mar de China Meridional hasta Taiwán hasta el Mar de China Oriental y la Península de Corea, deberían mantener lo mundano,
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