El cohete M26 originalmente tiene un alcance de hasta 38 kilómetros y la bomba SDB tiene 110 kg. de peso y dispone de sistema de guiado GPS/inercial (versión inicial) para atacar objetivos fijos o guiado térmico y radar (versión SDB II) que le permiten atacar objetivos en movimiento.
Los fabricantes pretenden con este concepto ofrecer un nuevo arma de precisión similar a las empleadas desde aviones de combate pero que pueda ser usada desde lanzacohetes terrestres, combinando dos sistemas ya probados. El verdadero objetivo comercial es ofrecer una posibilidad de empleo para los países que operaban este tipo de cohetes en sus lanzadores MLRS, pero que firmaron la Convención sobre la prohibición de minas antipersonal que supuso la retirada del cohete M26, ya que se empleaba para diseminar campos de minas anticarro y antipersonal a larga distancia.
De esta manera, los usuarios de lanzacohetes MLRS que disponen aún de cohetes M26 podrían convertirlos en sistemas de ataque a tierra de alta precisión con esta tecnología. Esta combinación permitirá atacar objetivos a gran distancia (entre 70 y 150 kilómetros) de elevada complicación (cuevas a grandes distancias y diferentes rumbos) aprovechando la capacidad de planeo de la bomba y la precisión de su sistema de guiado. Después de las pruebas, los fabricantes han anunciado que el sistema estaría listo para entregas en 2017. (J.N.G.)
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