(Diario Clarin) - A las 16.30 en Constitución, como de costumbre hay largas colas en las boleterías. Sin embargo, entre ellas sólo una llama la atención:
no se ve ni a una persona esperando en la ventanilla que indica
“Exclusivo venta Servicio Diferencial a La Plata”. Luego de comprar el
boleto y casi una hora antes de la partida, la formación ya espera en el
andén. Los asientos son numerados pero tampoco hace falta, aún los
vagones están vacíos. Al poner el pie dentro de la formación, las
sensaciones son totalmente distintas a las que se viven en la terminal
de trenes.
El aire acondicionado, la limpieza y el silencio del vagón,
llaman la atención a cualquier desprevenido que se suba por primera vez
al tren. Desde la ventana, se puede ver a una inmensa cantidad personas
que, como olas sin pausa, corren acaloradas para no perder los trenes
que salen del resto de los andenes. Pero desde el diferencial de La
Plata uno se olvida de los amontonamientos y la inseguridad. El tren
ofrece por menos plata de lo que cuesta una gaseosa un servicio que
supera las expectativas, semejante a los medios de transporte del Primer
Mundo. A medida que el vagón se llena, se escuchan innumerables
comentarios aprobatorios.
“No lo puedo creer”, dijo un pasajero maravillado apenas subió al vagón. Otros muchos sacan fotos
y eligen celosamente su lugar. Ya en marcha, el silencio persiste y no
es necesario, como en tantos otros medios de transporte, subir el
volumen del auricular. Los paisajes desoladores que se divisan desde la
ventana parecen ajenos al tren, como una cápsula desde donde se miran
realidades distintas. Los asientos son muy cómodos y cada uno tiene una
mesa donde apoyar diarios y libros, como los micros de larga distancia.
Florencia Coplan
Bueno, lastima que la alegria nunca puede ser plena, el servicio rapido a la Plata pasa de 8 peso a 16 pesos.
ResponderEliminarEspero pronto electrifiquen esas vias y las formaciones de larga distancia hoy en uso para servicios urbanos, vallan a donde corresponde, es decir el servicio de larga distancia, hoy monopolio de los buses, por desinteres de las autoridades y desprecio por la vida, teniendo en cuenta los accidentes en las rutas argentinas por el exceso de trafico sobre las mismas.
L.B.A.
Lo que es bueno cuesta y hay que pagarlo. Un viaje de 60 km. en trenes normales, en otros países, cuesta más mucho más que el equivalente a 16 pesos. Creo que es una muy buena noticia que los usuarios apreciaran este servicio ferroviario. Es una muy buena noticia y se agradece. Un saludo
ResponderEliminarHomero