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jueves, 23 de noviembre de 2017

Calculan gastos millonarios para Estados Unidos por los operativos

Por Redacción Diario De Cuyo
Dos millones de dólares puede costar el combustible para el traslado del avión Galaxy.

Foto: Pilotos de la Real Fuerza Aérea Británica que vinieron a colaborar con la búsqueda del submarino se alojan en un céntrico Hotel en la ciudad de Comodoro Rivadavia.

Mientras fuentes de Defensa afirman que cada país solventa sus propios gastos para colaborar en el operativo del submarino argentino, se difundió que el costo del combustible para el traslado de un avión estadounidense puede costar unos dos millones de dólares, según cálculos.

Varios países se sumaron a las operaciones de búsqueda y rescate del submarino ARA (por Armada de la República Argentina) San Juan, que desde hace una semana perdió todo contacto con las bases navales. Según informaron fuentes del Ministerio de Defensa a medios argentinos, la inapreciable ayuda no tendrá un costo económico para la Argentina.

Cada país se solventa sus propios gastos, ya sea el traslado de los barcos y aeronaves, el alojamiento y gastos del personal, aseguraron las fuentes del área de Defensa y de las propias fuerzas, al valorar el gesto de los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Brasil, Francia, Alemania, Perú, Chile, Uruguay y Colombia.

Y no se trata de montos menores. Dos millones de dólares es el costo del combustible, ida y vuelta, para el traslado del avión Galaxy C-5, uno de los más grandes de la fuerza aérea norteamericana, que llegó a Comodoro Rivadavia desde Honolulu. El día anterior había llegado de Estados Unidos otra aeronave similar y, más tarde, arribaron dos Boeing C-17 Globemaster III.

En el caso del Galaxy C-5 la hora de vuelo tiene un costo de 36.000 dólares. El propio gobierno norteamericano, indicaron fuentes aeronavales, asumió el costo de la contratación de grúas para bajar del avión las unidades de rescate submarino transportadas. "Esta voluntad internacional se corresponde con la imagen que despierta hoy la Argentina en el mundo. Tal vez el gesto no hubiera sido tan extendido en otro tiempo", arriesgó una fuente oficial.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a través de su cuenta de Twitter "que Dios esté con los 44 tripulantes" del submarino de la Armada Argentina desaparecido. "Hace tiempo que di la orden de ayudar a Argentina con la misión de búsqueda y rescate de su submarino desaparecido. 44 personas a bordo y no queda mucho tiempo. ¡Que Dios esté con ellos y con el pueblo de Argentina!", tuiteó el mandatario estadounidense.

En tanto, el presidente Mauricio Macri dialogó ayer telefónicamente con su par ruso, Vladimir Putin, quien puso a su disposición un buque oceanográfico de alta complejidad para que se sume al operativo de búsqueda del Submarino ARA San Juan, desaparecido desde el miércoles pasado, informó la Cancillería.

En la conversación, los mandatarios "acordaron que los ministros de Defensa de ambos países conversarán sobre la implementación de esta colaboración rusa", según se precisó. Tras agradecerle el ofrecimiento, Putin le adelantó que "ponía a disposición inmediata un buque oceanográfico de alta complejidad, de gran utilidad para este tipo de operaciones", informó la Cancillería.

La solidaridad internacional ha dado lugar a escenas impensadas hasta hace poco, como un avión de la fuerza aérea del Reino Unido de Gran Bretaña -país con el que Argentina entró en guerra en 1982 por las islas Malvinas-, que ayer aterrizó en Comodoro Rivadavia, puerto del sur de Argentina desde donde parten buques y aviones a la búsqueda del ARA San Juan.

Agencias

Un indicio que concentró el rastrillaje

(La Nación)


Una explosión en las baterías, la hipótesis de la "anomalía" más temida

Por Fernando Rodríguez - LA NACION
La detonación generada por un cortocircuito tiene poder suficiente como para ser oída en superficie; la búsqueda es en el fondo del mar.
 
"Anomalía hidroacústica" fue anoche el nuevo mensaje encriptado de la Armada para rodear la información precisa y contundente sobre la ubicación y, a partir de eso, el destino del ARA San Juan . Ya era un día crítico para las esperanzas de la tripulación del S-42, a una semana de su desaparición, por la disponibilidad de oxígeno. La novedad trastocó esos cálculos y bosqueja un escenario más sombrío.

Técnicamente, tal como explicaron veteranos navegantes a LA NACION, el abanico de posibilidades de esa alteración significativa del nivel de ruido proveniente de las profundidades del mar en un punto determinado es sumamente amplio. En el contexto de las hipótesis aplicadas al caso, ese sonido inesperado y suficientemente potente como para haber sido escuchado en superficie por quien hubiese estado en disposición técnica de hacerlo sería compatible con una explosión dentro del submarino.

Esa hipotética explosión se habría producido unas cuatro o cinco horas después del último contacto radiofónico del S-42, a unas 30 millas náuticas (casi 60 kilómetros) de aquel punto de referencia, casi en línea recta hacia Mar del Plata, que era el destino hacia el cual había puesto proa el comandante del buque.

El vocero de la Armada no dio ayer precisión alguna sobre la etiología de aquella "anomalía hidroacústica". Apenas agregó que era objeto de evaluación por parte de los expertos norteamericanos que trabajan en el caso y que para realizar nuevas comprobaciones se habían comisionado al punto de latitud y longitud señalado dos corbetas, un destructor y el buque Skandy Patagonia, que traslada medios especializados para la detección submarina. Las próximas horas serán determinantes.

La explicación de esa teórica detonación es, por estas horas, objeto de vagas especulaciones. Como fue planteada, la hipotética explosión sería el origen de la pérdida definitiva de contacto con el barco y de la desaparición del San Juan.

Una de las versiones más verosímiles es la de una explosión producto de un cortocircuito en el bloque de 960 baterías que dan energía al TR-1700. Ese cortocircuito habría generado un arco voltaico entre las baterías y el casco de la nave. Algo así como un relámpago en un recinto cerrado, un relámpago imparable. De haber ocurrido eso, la onda expansiva podría haber tenido consecuencias letales dentro de la nave, aun cuando no hubiese puesto necesariamente en riesgo de colapso el barco.

Por estas horas hay consenso casi unánime en un punto: el San Juan no consiguió salir a flote por sus propios medios por causa de una emergencia mayúscula que les impidió a sus tripulantes actuar como han sido entrenados para hacerlo en una situación análoga.

Se asume que quedó asentado, incapaz de emerger, en el lecho marino. En este punto hay discrepancias con respecto a cuál es, efectivamente, la profundidad a la que estaría. Es que a partir de la zona rastrillada la plataforma continental argentina comienza su pendiente más pronunciada. Entre las 150 y las 300 millas desde la costa patagónica, frente al Golfo San Jorge, el descenso escalonado pasa de los 200 metros hasta casi 1000. Más allá de eso están los 5000 metros del lecho del océano Atlántico Sur.

La diferencia es determinante: el submarino clase TR-1700 tiene un límite operativo cercano a los 700 metros; más allá de eso se supera su capacidad de elasticidad y, sometido a una presión que no puede tolerar, el buque colapsa, implosiona. No hay en la Argentina nadie que haya sido testigo de una implosión de un submarino, todo son meras teorías o deducciones, pero una implosión no genera una marca de ruido como sí lo haría una explosión; por eso es que los especialistas consultados por LA NACION se inclinan a pensar que la "anomalía hidroacústica" fue fruto de una detonación por un cortocircuito en los packs de baterías, quizás, en el problemático "tanque 3" del buque.

Hasta que se supo de la "anomalía hidroacústica" que, desde anoche, se trataba de establecer si tenía relación con el San Juan, no había vestigios de la nave en la superficie marítima en la vasta zona en la que se la busca desde la semana pasada.

Imposibilitada de emerger por sus propios medios, la tripulación del S-42 no demandó auxilio por contacto radial, no lanzó las dos radiobalizas de emergencia ni las diversas balizas de colores para marcación de posición en superficie; no forzó la flotación del buque con la liberación del lastre ni evacuó a la tripulación según el procedimiento de emergencia entrenado. Los veteranos submarinistas consultados por LA NACION coincidieron de forma concluyente: si no lo hicieron es porque hubo una emergencia tal que se lo impidió. Algo, quizá, catastrófico.

¿Qué pudo haber pasado? Es otra ecuación irresuelta hasta ahora. La teoría dice que un ingreso de agua de mar a través de las entradas de aire de la ventilación de baterías, además de hacer cortocircuito, descarga esos generadores contra el casco (aquella hipotética explosión) y genera gas cloro, que es tremendamente venenoso.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Qué es Ismerlo, el sistema internacional que alertó al mundo sobre el ARA San Juan

(La Nación) - La institución se creó en 2004 y permite contar con la asistencia de más de 40 países en casos como el del submarino argentino desaparecido
La Oficina Internacional de Escape y Rescate de Submarinos (Ismerlo, en sus siglas en inglés) fue la clave para alertar a la comunidad internacional y permitir el desembarco de la ayuda para la búsqueda y eventual rescate del submarino ARA San Juan , que continúa desaparecido desde el miércoles con 44 tripulantes a bordo.

Establecido en septiembre de 2004, Ismerlo es el centro internacional de información y coordinación en rescate submarino, que permite a las naciones contar con la asistencia de más de 40 países para incidentes como el del ARA San Juan.

"Es la organización internacional de intercambio de información de países con submarinos, que lo que hace es coordinar la información sobre un evento como éste", explicó hoy en declaraciones televisivas Alejandro Cuerda, comandante de la flota de submarinos de la Armada de España, quien hoy confirmó el envío de tres contenedores por parte de España. Cuerda informó que la Armada española se notició del incenidente del ARA San Juan el viernes por la tarde gracias a esta alarma internacional.

"Toda la comunidad del submarino se une a una sola, en una sola alma, sentimos todo muy cerca, es una profesión de riesgo y por eso vamos a hacer todo lo posible para poder ayudar", aseguró Cuerda, y agradeció que este tipo de accidentes "afortunadamente no ocurre muchas veces".

El cambio tras Kursk

Desde la pérdida del submarino nuclear ruso "Kursk" y la muerte de sus 110 tripulantes en agosto de 2000, la mayor parte de las grandes marinas de guerra del mundo acordaron que tenían que actualizar sus medios de salvataje y rescate, así como normalizar los procedimientos y medidas para esos casos.

Previamente los rescates estaban encabezados por la OTAN, pero con más de 40 naciones diferentes operando submarinos en todo el mundo en la actualidad se extendió a toda la comunidad submarina global.

Países como Argentina, Australia, Brasil, Chile, China, India, Japón, Pakistán, Rusia, República de Corea, Sudáfrica y Suecia, entre otros, se sumaron al protocolo de Ismerlo, explicó la Armada de Estados Unidos en su sitio cuando se lanzó la Oficina.

"Todos los países que suscriben son asistidos a través del brazo operativo que es Ismerlo una vez que el país decide lanzar el alerta, como se hizo la semana pasada cuando se activó la alarma. Es Ismerlo el que decide qué medios vienen", explicó ayer el coordinador de Rescate de la Armada Argentina, capitán de navío Gabriel Attis.

En el mundo hay 8 equipos de rescate que cuentan con la última tecnología, pero se eligió el de Estados Unidos porque es el que se encontraba más cerca de la Argentina, dado que la ayuda debe llegar lo más pronto posible.

Alrededor de 100 efectivos, entre tropa operativa y técnicos especializados en distintas disciplinas que forman parte del Comando de Rescate Submarino (URC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, zarparon hoy de Comodoro Rivadavia para realizar el rescate en caso de que se localice al submarino frente a las costas de Chubut.

En tanto, diferentes unidades provenientes de Reino Unido, España, Brasil, Francia, Alemania, Perú, Chile, Uruguay y Colombia desplegaron parte de sus fuentes aeronáuticas y navales para ayudar en la búsqueda.

Agencia Télam

Lo que debió hacerse y no se hizo revela la gravedad de lo que pasó dentro del submarino

Por Fernando Rodríguez - LA NACION
El Ara San Juan, meses atrás en Buenos Aires, antes de zarpar hacia Mar del Plata
El ARA San Juan, meses atrás en Buenos Aires, antes de zarpar hacia Mar del Plata. Foto: LA NACION / Gentileza: Héctor Pristupluk

El tiempo, cuyo paso bajo el agua carece de referencias visuales naturales para quienes han elegido navegar en sus profundidades, se ha convertido en un factor crítico en la búsqueda del ARA San Juan. El submarino se perdió -quién sabe dónde- y es buscado por una inmensa comunidad de camaradas mientras que millones de argentinos esperan verlo aparecer para que sus 44 tripulantes puedan volver a casa.

Es crítico porque se convirtió en la medida de referencia de mayor valor, ahora, para imaginar las posibilidades de supervivencia de las personas que están dentro del S-42. Cada minuto, se desvanece una parte de aire y, con ella, una fracción de esperanza.

Ya se ha dicho: por el momento solo se sabe que no se sabe dónde está el submarino más nuevo de la Argentina -y que, sin embargo, tiene más de 30 años. Desde el primer día de su desaparición, en la comunidad submarinista, cunde el desasosiego; la mayoría prefiere evitar decirlo en voz alta, casi como si fuese un exorcismo, un antídoto para eliminar la peor de las sospechas: que un gravísimo incidente hizo que el San Juan terminara en el lecho marino -con suerte, en la plataforma continental y no más allá del talud, en el océano, donde las isobatas marcan profundidades en las que la presión del agua haría colapsar un buque como el TR-1700- y no en superficie, donde la propia tripulación del S-42 habría dado los pasos necesarios para convocar el rescate.

Entre tantas hipótesis y elucubraciones, veteranos submarinistas de la Armada ponen el acento en que hay un protocolo de acción ante emergencias y que ninguno de los resultados esperados de esas acciones se han visto en este caso. Por eso, el desasosiego, la incertidumbre. El comandante del S-42 "sabe" que debe reportarse a su base o al comando ocasional a la hora prefijada: es importante dar el "presente" cuando, por su propia naturaleza, el submarino de guerra es un arma furtiva cuyo valor es volverse indetectable a la hora del acecho; también es el momento de dar y recibir novedades. Y eso puede hacerlo cuando está en superficie: allí hace la maniobra de snorkelling (un tubo que le permite no solo renovar el aire en la nave sino poder facilitar la combustión de los cuatro motores diésel con los que se cargan las 960 baterías del TR-1700) y realiza las comunicaciones radiales o, eventualmente, satelitales, además de poder escudriñar el horizonte y volver a ver el cielo.

Un comandante de submarino ya retirado dijo a LA NACION: "Cualquier submarinista sabe que si se venció el plazo de comunicación y no pudo avisar, o no escuchó la respuesta, debe salir a superficie sí o sí. Si no avisás, te van a empezar a buscar. En el caso del San Juan son demasiadas las cosas que no pasaron para suponer que la situación está controlada".

Un breve repaso. Luego de reportar un primer incidente con las baterías (aparentemente, producto de un cortocircuito por la entrada de agua al buque a través del snorkell), el capitán del submarino puso proa hacia su base, en Mar del Plata. Pero luego dejó de reportar con la periodicidad preestablecida. La falta de reporte significa "submarino en problemas" y, de inmediato, se comienzan a verificar los pasos precedentes para intentar predecir los posteriores y orientar una búsqueda de solución.

Los problemas con las baterías en el TR-1700 no eran una novedad: los trae desde su diseño en Alemania, en los albores de la década de 1980, a pedido exclusivo de la Argentina, dueña de la licencia y único usuario de esta clase de submarinos. Casi desde el inicio de las operaciones, y en especial con el radical mantenimiento de media vida al que fue sometido el S-42, los inconvenientes al respecto nunca se superaron del todo. Pero en la Armada hay una certeza: si el San Juan salió a navegar para hacer inmersión es porque estaba en condiciones de hacerlo.

Se intuye que solo un incidente muy grave puede haber impedido al comando del San Juan (o a cualquiera del resto de la tripulación, llegado el caso) iniciar los procedimientos de emergencia. El más evidente de todos es garantizar la flotabilidad del buque -si está en inmersión, abriendo las válvulas del manifold y liberando el aire de los botellores de los tanques de lastre para hacer que la nave suba inexorablemente- y activar las radiobalizas de emergencia (el S-42 tiene dos y son de nueva generación) para requerir ayuda y establecer posición satelital. No se captaron señales de esas balizas: o bien no funcionaron o la emergencia fue tan intempestiva que no dio tiempo a la tripulación a sacarlas.

Sumergirse para hacer más "cómoda" la espera con una nave que, por el motivo que sea, no se puede controlar sería prácticamente suicida. De no ser posible controlar la nave (por falta total de energía, por ejemplo) y mantenerla a flote se deben activar los planes de evacuación: el TR-1700 tiene dos balsas que, incluso, pueden ser "lanzadas" en inmersión, desde una profundidad de 60 metros, ya que así también "marcan" posición del buque debajo del agua. Incluso, a una profundidad intermedia (hasta 70 metros), todos los tripulantes podrían abandonar el submarino, encajados en sus trajes especiales (de fabricación inglesa y de reciente provisión) a través de la garita de escape que está en una zona de la vela de navegación de superficie; lo harían en grupos de a cuatro.

En concreto, en este caso se produjo una situación de riesgo definida como "submarino imposibilitado de salir a superficie por sus propios medios". Puede producirse porque no hay aire en los botellones o porque se rompió el sistema de lastre (por ejemplo, en un hipotético choque con otro buque). Si bien las baterías, por definición, son elementos altamente inestables. Las del TR-1700 son de unos 60.000 amperes: un cortocircuito generaría un arco voltaico impresionante, eventualmente un incendio, con graves consecuencias para quien estuviera cerca. Raramente podría producir algún daño estructural al submarino aunque, si ocurrió eso, pudo haber entrado agua al buque. Sin embargo, sería extraño que un cortocircuito melle el casco resistente del submarino.

El incendio o la inundación, aun controlados rápidamente, reducen la cantidad de oxígeno disponible dentro de la nave para garantizar la supervivencia de una tripulación encerrada y en inmersión.

Hay en la nave máscaras (como las de los aviones) para capear la emergencia, que garantizan hasta dos horas de provisión de oxígeno y, además, hay procedimientos para cuidar el consumo (uno de ellos, que la mayor parte de la tripulación duerma).

Lo que nadie puede estimar es, en caso de que no haya ocurrido algo fatalmente irreversible, cuánto oxígeno hay o si el aire, por la razón que fuere, se volvió irrespirable. Así, según los especialistas, al segundo día sin aireación natural, el nivel de oxígeno en el submarino comienza a descender de forma notoria. Por lo que hay que agregar oxígeno, ya sea con tubos o con un compuesto químico que viene en unas candelas.

Pero hay otro problema adicional: dentro del submarino sumergido, el aire se comprime y los organismos comienzan a asimilar nitrógeno a un nivel superior al atmosférico. Por eso se pone tanto énfasis, por estas horas, en que cualquier maniobra de rescate con las cámaras robot requerirá de un extenso tratamiento de descompresión. No hacerlo correctamente podría derivar en embolias gaseosas, que son mortales. El procedimiento, tomando como base que son 44 los tripulantes que deben ser rescatados, puede demandar un par de días.

Finalmente, en el tren de las hipótesis -y suponiendo que haya oxígeno y víveres suficientes- está la no menos peligrosa cuestión de la profundidad a la que podría estar el S-42. Se presume que está asentado en el lecho marino pero no se sabe dónde y, por eso, tampoco se conoce a qué profundidad se encuentra. De estar en la plataforma continental no serían más de 200 metros. Pero no se puede descartar que la nave se haya desviado al haberse quedado sin energía eléctrica y, en consecuencia, sin instrumental. Más allá del talud, internándose en el Océano Atlántico Sur, las isobatas llegan rápidamente hasta los 700 metros de profundidad. El TR-1700 tiene un casco "sumamente elástico", tal como lo definió un veterano miembro de la fuerza de submarinos argentina. En Alemania, antes de ser provisto a la Armada nacional, se lo probó a un límite operacional de 660 metros. Solo pensar que está más allá es horrendo.

El problema eléctrico del submarino se originó a raíz de una entrada de agua

Por Mariano De Vedia - LA NACION
Ocurrió al utilizar el snorkel y lo reportó el submarino, aunque lo solucionó
El problema que reportó el ARA San Juan , al comunicar una avería eléctrica, se produjo por una entrada de agua al utilizar el snorkel, el sistema por el cual el submarino emerge a la superficie para renovar el aire y recargar el sistema de baterías.

Así lo revelaron a LA NACION altas fuentes navales, que insistieron, sin embargo, en que el propio comandante del submarino comunicó que el problema había sido subsanado y que se dirigía a Mar del Plata sin novedades materiales ni de personal. Esa comunicación, que constituyó el último contacto, ocurrió hace una semana.

Dos fuentes navales aseguraron que no se registraron filtraciones, sino un ingreso de agua a través de la tubería del snorkel y eso podría haber generado un cortocircuito en la alimentación de las baterías.

"Todos los submarinos llevan sistemas de alimentación en compartimentos estancos. Si hay una falla en uno, se conecta al sistema de baterías del otro", explicó, al respecto, el vocero de la Armada, capitán Enrique Balbi, al restarle trascendencia a dicha entrada de agua.

En tanto, la lista de tripulantes sigue siendo un misterio y no la difunden ni el Gobierno ni la Armada.
Fuentes del Ministerio de Defensa fundamentaron la negativa en la "protección de datos personales" y señalaron que su difusión corresponde a la fuerza naval. Balbi, el vocero de la Armada, dijo que la lista fue presentada a la Justicia y es reservada. "No la vamos a dar por respeto a los familiares", insistió.

En tanto, a medida que se pasan los días sin tener noticias del submarino, crece la inquietud por la capacidad de la embarcación y el temor a que le falte oxígeno a la tripulación .

Si bien varios registros técnicos navales indican que el ARA San Juan tiene capacidad para 38 personas, la embarcación lleva a bordo 44 tripulantes, entre ellos siete buzos tácticos, lo que despertó inquietud teniendo en consideración los posibles problemas que podrían plantearse ante un eventual problema con el oxígeno.

"Yo estuve varios años en el submarino ARA San Juan y una vez fuimos a Estados Unidos con una dotación de 50 personas", especificó, en diálogo con LA NACION, el vocero Balbi, que se formó como submarinista y desarrolló esa especialidad. Explicó que el submarino tiene 38 camas, pero muchas veces se arman más cuchetas en el compartimento de torpedos, para tener más frecuencia en la rotación de las guardias. "Eso reduce, por supuesto, las posibilidades de tener errores humanos, porque los tripulantes pueden tener un descanso mayor", graficó el especialista.

En tanto, el experimentado submarinista Horacio Tobías, ex oficial del ARA San Juan, estimó que el buque puede albergar "aspirantes de la escuela de submarinistas, visitantes autorizados, buzos para ejercicios y buzos tácticos, entre otros".

Dijo, incluso, que el ARA San Juan tiene una capacidad de 70 personas en algunas operaciones. "Si bien puede ser menor la cantidad de camas, hay camas suplementarias. El oxígeno y los víveres se calculan antes de salir y para todos los tripulantes".

Distintas fuentes consultadas en la Armada señalaron que la capacidad final siempre dependerá de la misión a la que el submarino esté abocado.

Mas información: http://www.lanacion.com.ar/2084542-el-problema-electrico-se-origino-a-raiz-de-una-entrada-de-agua

martes, 21 de noviembre de 2017

En Defensa abrirán un sumario interno para investigar responsabilidades en el accidente del San Juan

En Defensa abrirán un sumario interno para investigar responsabilidades en el accidente del San JuanPor Martín Bravo - Clarin.com
Sea cual sea el resultado de la búsqueda, Aguad se pondrá a disposición del juez de Mar del Plata que investiga el caso.

Foto: Oscar Aguad, en el rompehielos Irizar.

El Ministerio de Defensa abrirá un sumario interno para investigar el accionar de la Armada en la desaparición y la búsqueda del ARA San Juan, con 44 tripulantes a bordo y sin comunicación desde el miércoles por la mañana cuando se encontraba a la altura del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros del continente. En estas horas la atención del Gobierno se focalizó en los intentos de encontrar al submarino y contener a los familiares: Mauricio Macri “se puso en forma personal al frente del caso”, resaltaron en la Casa Rosada, con su viaje del fin de semana a Chapadmalal y su paso por la Base Naval de Mar del Plata. Altos funcionarios adelantaron a Clarín que luego buscarán determinar las responsabilidades de las autoridades, en el marco de la causa abierta en el juzgado federal de Mar del Plata.

Desde el Gobierno procuraron desestimar las versiones de disputas e internas entre Oscar Aguad -ministro de Defensa- y los jefes de la Armada, luego de que trascendieran supuestos reproches por la demora en la información y también contradicciones sobre una falla eléctrica comunicada por la tripulación, finalmente confirmada oficialmente ayer. Macri visitó unos 30 minutos a los familiares en la Base Naval y luego mantuvo una reunión con el vicealmirante Miguel Angel Máscolo -subjefe de la Armada- y el titular del Comando del Area Naval Atlántica, el contraalmirante Gabriel González, para informarse sobre el operativo de búsqueda y las últimas novedades, en ese momento los ruidos grabados y en análisis para determinar si provenían del submarino.

“Estuve en la base de Mar del Plata para acompañar y ofrecer todo mi apoyo a los familiares de la tripulación del submarino ARA San Juan en estas horas difíciles. Seguimos desplegando todos los recursos nacionales e internacionales disponibles para hallarlos lo antes posible”, expresó el Presidente en su cuenta de Twitter. En el Gobierno destacaron su involucramiento, aunque había expectativa de un desenlace positivo antes de su regreso a Buenos Aires. Marcos Peña -jefe de Gabinete- también estuvo encima del caso y en comunicación con los principales actores a la espera de novedades.

Macri viajó a Chapadmalal con su familia y fue a la Base Naval con Fernando De Andreis, Secretario General de la Presidencia. Aguad y Marcelo Srur -jefe de la Armada- siguieron el tema desde Buenos Aires y Enrique Balbi -vocero de la fuerza- quedó a cargo de la comunicación ante la prensa. “Es un buen vocero y por el momento se va a mantener así, hasta que haya novedades”, dijo un alto funcionario, ante algunas miradas que advirtieron sobre una nueva reacción acaso insuficiente del Gobierno. Primó la decisión de darle prioridad al discurso técnico y difundir las actividades de Macri vinculadas a la búsqueda.

“Ahora el foco está puesto en encontrar a la tripulación lo antes posible. Después se van a hacer todas las investigaciones que correspondan”, anunció sobre la decisión de iniciar un sumario. A su regreso de Vancouver, adelantado por la desaparición del submarino, Aguad hizo la denuncia ante el juez federal de Mar del Plata. Fuentes del ministerio de Defensa también confirmaron que se abrirá una investigación interna y a su vez remitieron a esa causa en curso.

En la Casa Rosada, además, no descartaron que la desaparición del ARA San Juan reabra un debate sobre la falta de recursos y equipamiento en las Fuerzas Armadas, en un momento en que el Gobierno se propone bajar el déficit fiscal. Aun así en Defensa se mostraron satisfechos con el presupuesto para 2018, cercano al 1% del PBI. “Es importante para un país en crisis. Alemania destina entre el 1% y el 1,5% de su PBI. Es un problema de prioridades, en la Argentina hay 12 millones de pobres”, argumentó un funcionario de esa cartera, y agregó que para un eventual rescate del submarino en caso de su hallazgo “no hay límites” presupuestarios.

Para las próximas horas la expectativa estaba puesta en que a la colaboración internacional con buques y aviones de Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Chile y otros países se sume la ayuda del clima, con menor intensidad de los vientos y altura de las olas para propiciar la búsqueda: esperaban para esta mañana “condiciones más favorables” para el operativo.

ARA San Juan: las ocho claves de la angustiante búsqueda del submarino

ARA San Juan: las ocho claves de la angustiante búsqueda del submarino(Clarin.com) - Este martes se cumplirán seis días sin noticias de la embarcación y sus 44 tripulantes.

El submarino ARA San Juan de la Armada Argentina es buscado en forma desesperada después de que se perdiera contacto con la embarcación el miércoles por la mañana, cuando se produjo la última comunicación.

La nave tenía previsto llegar a Mar del Plata ayer o podía hacerlo este lunes si las condiciones no eran las ideales. Ese plazo ya se cumplió, y ya este martes, mientras los familiares de los 44 tripulantes pasan de la esperanza a los "picos de angustia", se cumplirán seis días sin poder determinar la ubicación del submarino.

A continuación, las ocho claves en torno a este operativo, que la Armada definió como el más importante de los últimos años:

1. Sin contacto desde la semana pasada. La última comunicación fue el miércoles por la mañana, según confirmó oficialmente la Armada Argentina. Al momento de esa comunicación, la embarcación, que lleva 44 tripulantes a bordo, se encontraba en el área de operaciones del Golfo San Jorge, 240 millas náuticas (432 kilómetros). El protocolo establece que en tiempos de paz, un submarino debe comunicarse dos veces al día con la base de operaciones. Al no concretarse nuevas comunicaciones es que se dispuso el operativo de búsqueda.

2. El reporte de fallas en las baterías. Este nuevo dato se conoció esta mañana. Según informó el vocero de la Armada, Enrique Balbi, "no hay que establecer que esa avería tiene que ver con el desperfecto de este momento".

3. Las llamadas satelitales que no fueron desde el submarino. El sábado trascendió que hubo siete intentos de establecer llamados presuntamente desde el ARA San Juan, la Armada confirmó hoy que esos llamados no fueron desde la embarcación. Así lo confirmó la empresa de comunicación satelital luego de un exhaustivo análisis de todas las señales radioeléctricas detectadas en la zona.

4. Estaba volviendo a Mar del Plata por la ruta más corta. “Tuvimos una comunicación con el comandante en la que informa que estaba con rumbo a Mar del Plata. Estaba haciendo un área de patrulla y se le pone un rumbo directo, la derrota más corta”, dijo Gabriel Galeazzi, también vocero de la Armada.

5. El mal clima complica las operaciones. En el quinto día de búsqueda, las condiciones meteorológicas “son pésimas”, advirtieron desde la Armada. "Tanto los aeronaves como los buques han soportado condiciones meteorológicos de extrema dureza, con vientos de hasta 80 kilómetros por hora, precipitaciones de distinta intensidad y olas de hasta siete metros de altura", indicó la Armada en un comunicado.

6. Un ruido que se investigó. La Armada Argentina analizó "un ruido constante" que fue percibido por dos embarcaciones y que fue registrado en el área de búsqueda. Fue detectado "a la altura de la Península Valdés, a 360 kilómetros de la costa, en el borde del talud, donde hay una profundidad promedio de unos 200 metros", dijo Enrique Balbi, vocero de la fuerza. Horas más tarde, la propia fuerza aseguró que el ruido "no corresponde a submarino".
7. La falta de oxígeno, el principal riesgo. Con el correr de las horas disminuyen las posibilidades de supervivencia de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan. El mejor escenario les da siete días de autonomía si no logran salir a la superficie a renovar el aire. Llevan cinco desaparecidos. “En condiciones normales, el submarino puede pasar 90 días sin ayuda externa, en cuanto a combustible, agua, aceite y oxígeno. Esto es, haciendo snorkel para renovar el aire y cargar las baterías. Esto se hace una vez por día, o cada dos o hasta tres días. Estas son las condiciones normales”, había explicado Balbi.

8. Un operativo inédito con tecnología última generación. En el puerto de Comodoro Rivadavia se ultiman este lunes los preparativos para una misión de búsqueda y rescate. El buque noruego Skandi Patagonia cuenta con cuatro vehículos sumergibles no tripulados que son manejados por control remoto y una sonda de gran alcance que servirá para intentar localizar al submarino. Si eso ocurre, bajarán a las profundidades una campana de rescate presurizada que se pegará al ARA San Juan y permitirá el salvamento de los submarinistas argentinos. De a seis por viaje, en una operación que será algo similar a lo que ocurrió con los mineros chilenos en 2010.

Descartan dos pistas sobre el submarino y lanzan un operativo inédito de búsqueda

Clarin.com - Se confirmó que las siete llamadas no eran del submarino y descartaron que un ruido que provenía del fondo del mar fuera de la nave.
Descartan dos pistas sobre el submarino y lanzan un operativo inédito de búsqueda
Operativo del equipo de rescate la armada EE.UU. El equipamiento que llegó en aviones a base Cro. Rivadavia es cargado buque Skandi Patagonia puerto misma ciudad. Foto: Andrés D’Elia -

"El ruido no corresponde a un submarino". Esas palabras de Enrique Balbi, vocero de la Armada, fueron las que, por segunda vez en el día, descartaron alguna pista que permitiera dar con la ubicación del submarino ARA San Juan, que se comunicó con su base de operaciones por última vez el miércoles a la mañana y que había sido abordado por 44 tripulantes. Más temprano, la Armada había confirmado que ninguno de los siete intentos de llamada satelital que la propia fuerza había difundido en días anteriores provenían de la nave.

En medio de las malas noticias, se anunció que desde hoy se desplegará un operativo inédito con cuatro vehículos sumergibles a control remoto, pertenecientes a la Marina de Estados Unidos, que empezarán a buscar al submarino por abajo del agua.

La versión de que un ruido escuchado en el mar podía provenir del ARA San Juan fue difundida inicialmente ayer por la cadena de noticias estadounidense CNN, que publicó que los sonidos detectados "podrían ser herramientas golpeando el casco del submarino, según un funcionario de la Armada estadounidense familiarizado con la asistencia de Estados Unidos en la búsqueda". Ante esa versión, la Armada tuvo que salir a ratificar que se había detectado "un ruido en el mar". Su vocero informó que la corbeta Rosales, que pertenece a la fuerza, fue la que ayer mismo escuchó inicialmente ese sonido a la altura de la Península Valdés y a 360 kilómetros del continente, una ubicación que, según el propio Balbi, "coincide con el camino de ida que el submarino ARA San Juan hubiese tomado para ir a Mar del Plata". 

El ruido fue también captado por un destructor de la misma fuerza, y un avión P8 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos sobrevoló dos veces la zona para grabar esas ondas sonoras. En ese momento, según fuentes navales, tanto las dos embarcaciones de la Armada como dos buques científicos aportados por el Conicet para la búsqueda fueron replegados para que los ruidos de sus motores no interfirieran con el registro tomado por el avión. 

Un software que la Armada opera en su base de Puerto Belgrano determinó que el sonido no era compatible con el de un submarino. Las mismas fuentes navales explicaron a Clarín que ese software cuenta con grabaciones de submarinos sumergidos en situación de emergencia, y que se comparó ese registro con el obtenido por el P8. "Puede ser un ruido biológico", dijo Balbi en el último parte oficial de la fuerza, tras descartar enfáticamente que se tratara de un sonido compatible con el de un submarino.

"Si un submarino tiene problemas para comunicarse a través de los equipos tecnológicos, el comandante puede ordenar que uno o varios tripulantes se turnen para golpear el casco de la nave con un martillo: eso emite un ruido que puede hacer que los buques tomen la ubicación del submarino desde la superficie", explicó a Clarín Antonio Mozzarelli, cuando aún no se había descartado que los sonidos provinieran del ARA San Juan. Según describió, se trata de un recurso "que incluso se enseña formalmente en las escuelas" ante la posible falla de los recursos tecnológicos: un golpe de martillo equivale a un punto y dos golpes seguidos equivalen a una raya. "Hay llamadas de socorro internacionales que se rigen por código Morse", dijo.

La noticia de que el ruido no provenía del ARA San Juan llegó después de que la Armada confirmara que ninguno de los siete intentos de llamada satelital provenían del submarino cuya ubicación se desconoce desde el miércoles a la mañana, cuando se comunicó por última vez a la altura del Golfo de San Jorge y a 432 kilómetros del continente. Se trató de dos posibles indicios de la ubicación de la nave que finalmente tuvieron que ser descartados, luego de generar esperanza en los familiares y amigos de los 44 tripulantes.

Las condiciones meteorológicas, que hasta ahora han implicado fuertes vientos y oleajes de hasta ocho metros de altura, mejorarían hoy según los encargados del operativo de búsqueda. "Que las embarcaciones no deban capear el temporal mejora las posibilidades de barrido del fondo marítimo a través de sondas multihaz, y también mejora la visibilidad desde las aeronaves", dijo Balbi, que señaló que "la búsqueda durará hasta que se localice fehacientemente el submarino". 

Según explicaron desde la Armada, "la situación más crítica se da cuando el submarino se encuentra en inmersión y no puede hacer snorkel, lo que le impide renovar el oxígeno disponible: en esa situación, el oxígeno alcanza para siete días". Hoy es el sexto desde la última comunicación.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Submarino: Armada, sin poder de auxilio. Grave

Por Edgardo Aguilera - Ambito.com
POR DÉCADAS DE RECORTES PRESUPUESTARIOS E IMPREVISIÓN DE LA POLÍTICA

El país debió recurrir a ayuda internacional para las operaciones de rescate porque carece de sistemas adecuados para un salvataje. Al cierre de esta edición aún no había novedades del ARA San Juan.
Ayuda. En el aeropuerto de Miami se realizó el cargamento hacia  Comodoro Rivadavia, donde llegó el sábado. EE.UU. envió tres Globemaster C 17 y un submarino de rescate.
Ayuda. En el aeropuerto de Miami se realizó el cargamento hacia Comodoro Rivadavia, donde llegó el sábado. EE.UU. envió tres Globemaster C 17 y un submarino de rescate.

La desaparición del submarino ARA San Juan, del que se perdió contacto sobre su estado y ubicación el miércoles pasado, pone de relieve una vez más que sin presupuesto es imposible sostener y operar los medios de las FF.AA. (buques, aviones, submarinos, tanques, etc). Casi todos los países con submarinos en su lista oficial de buques poseen algún medio de intervención ante el siniestro de una nave. 

El país carece de buques y sistemas adecuados para llevar adelante con éxito el salvamento y rescate de los tripulantes de los submarinos nacionales. El último navío que cumplió esa tarea, asignado al comando de la Fuerza de Submarinos en Mar del Plata, fue el aviso ARA Irigoyen. La Armada lo desafectó en noviembre de 2009 luego de 48 años de servicios ininterrumpidos. Ese remolcador de altura fue botado en 1944 en los Estados Unidos para uso de la marina estadounidense y llegó al país en la década del 60. Tenía a bordo una cámara hiperbárica indispensable para efectuar estas operaciones de buceo de intervención a gran profundidad, el guinche y canasto para el descenso de los buzos y una campana de salvamento para el rescate de tripulantes de submarinos. 

Sucesivos recortes de presupuesto por décadas, como el que ya anticipó el ministro de Defensa, Oscar Aguad, dejaron a la Armada sin la capacidad de auxiliar a las dotaciones de los submarinos que pudieran declarar una emergencia en inmersión como la del San Juan. El peor escenario para un submarinista es la imposibilidad de salir a superficie por medios propios, de allí que se utilizan sistemas de rescate externos que asisten a los tripulantes en una maniobra compleja hasta conseguir la evacuación del submarino siniestrado. 

Hay medios de salvamento y rescate de última generación como los utilizados por la OTAN, un vehículo sumergible transportable en avión, operado de manera remota, da apoyo a los supervivientes, más un mini submarino con tres tripulantes que puede sumergirse hasta 600 metros y evacuar a 15 personas en cada viaje. 

Otros sistemas menos complejos constan de un vehículo sumergible también manejado de manera remota que se utiliza para llevar mangueras que, una vez conectadas al casco del submarino accidentado, inyectan aire fresco y mantienen respirable la atmósfera del interior disminuyendo el nivel de CO2 (anhídrido carbónico). 

Tampoco alcanza con disponer del equipamiento si no se asignan los fondos para ejercitaciones simuladas en el mar y se gestionan en tiempo y forma las autorizaciones políticas para el entrenamiento. Por caso, recientes dilaciones de Defensa con recurrentes análisis de los costos dejaron caer una maniobra que la Armada iba a realizar con los Estados Unidos en la base Almirante Zar, en Trelew. Aguad envió tarde el proyecto al Congreso. Lograr adiestramiento óptimo requiere invertir dinero. Cuando ocurre el accidente ya es tarde para aprender o adiestrarse, el tiempo apremia y se corre el riesgo de que la dotación atrapada en el fondo del océano pueda quedarse sin oxígeno. 

Al no contar con esta capacidad, una opción es recurrir a la cooperación internacional, pedida a tiempo. Brasil, Chile, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Perú y Uruguay respondieron al llamado del Gobierno nacional. La marina estadounidense desplegó su equipo de rescate de profundidad que llegó en un avión Globemaster, además colabora con un avión P-3B Orion matrícula N426NA, perteneciente a la NASA (National Aeronautics and Space Administration) en la zona de búsqueda. El Reino Unido ordenó el despliegue del rompehielos HMS Protector que se dirigió desde la Antártida a máxima velocidad hacia el área donde se registró el último contacto con el San Juan. La marina brasileña envió el buque Felinto Perry construido para misiones específicas de socorro submarino. Tiene cámara hiperbárica, una campana de rescate y un vehículo de operación remota que llega a los 500 metros de profundidad. Brasil desarrolló la capacidad de rescate de profundidad -que la Argentina perdió- al mismo tiempo que incorporaba los submarinos clase 209 de origen alemán, semejantes al ARA San Luis de la marina criolla que participó en el conflicto del Atlántico sur.

6 claves del submarino ARA San Juan, un arma de guerra "muda"

Por Guido Braslavsky  (Clarin.com) - Los detalles de su tecnología de comunicación, el plan de viaje, el modo de inmersión y el funcionamiento de las alarmas. 
6 claves del submarino ARA San Juan, un arma de guerra "muda"
El submarino ARA San Juan. foto: EFE

Un submarino “muy versátil”, con posibilidades de “plan A, B o C” para propulsarse, de tomar en 5 segundos la decisión de emerger ante una contingencia grave, como un incendio. Y con variantes para comunicarse y pedir auxilio, siempre teniendo en cuenta que es un arma de guerra “muda”.

Así describen al ARA San Juan expertos que conocen el buque, los secretos de la navegación submarina, e indicaciones del fabricante alemán. “Debe ser el mejor buque de la Armada en este momento, todo a nuevo”, afirman. Por eso llama la atención -y deja abiertas todas las hipótesis posibles- la pérdida de enlace primero, y que no se hayan detectado otras señales -boyas, manchas en el agua-. La esperanza: los llamados satelitales que se habrían intentado hacer, el último a las 15.42 del sábado.

Las comunicaciones

Hasta hace unos años en el submarino se embarcaba una valija con teléfono satelital. Se debía salir a superficie para llamar. Según las fuentes actualmente ese satelital está incorporado. A superficie de periscopio (18 metros bajo el agua), el submarino iza la antena principal que es HF, VHF (very high frequency) y UHF (ultra high frequency): “Es la principal herramienta de comunicación con tierra”, definen.

Control del rumbo

El submarino es como un avión, explican. Al salir entrega su “plan de vuelo”, define su trayectoria de un punto a otro, y por dónde ingresará a un área determinada, por ejemplo en un ejercicio naval. También informa rumbo y velocidad y fija una hora estimada (“ETA”, estimated time of arrival), para llegar a puerto.

En tierra hay una oficina de control 24 horas. En una carta se dibuja su trayecto y se va actualizando su posición. Hay una palabra “clave” que indica que todo está “bien” a bordo, y que se envía cada 24 horas y hasta 72 horas, dependiendo el grado de adiestramiento de la tripulación. “El submarino no habla, se emite desde tierra, el submarino pone la posición en que se halla y responde a una secuencia de mensajes que recibe. En situación de guerra ni siquiera eso, sale y no se comunica más”. La palabra “clave” tiene hora de vencimiento. El comandante del submarino está pendiente y puede anticipar la salida a plano de periscopio para que no se venza el plazo. La falta de emisión en el caso del ARA San Juan llevó a la “búsqueda de enlace” primero, y con el transcurso de las horas a la fase actual de búsqueda y rescate.

La inmersión

“El submarino nunca está en superficie. Si sale es porque algo anda mal”. En las operaciones desde la base de Mar del Plata, navega unos 40 km en superficie hasta que hay 60 metros de profundidad, y allí se sumerge. “Hay que olvidarse de Hollywood y la Segunda Guerra, que iban como un ferry en superficie y se sumergían para atacar. Todo pasa bajo el agua”, explican. Es que antes no había “esnorkel” y para tomar aire debían subir con frecuencia y abrir escotillas.

La versión del incendio

Un siniestro a bordo fue la primera versión que corrió, pero la Armada aclaró que no hay ningún indicio. En la hipótesis de un incendio, dicen quienes conocen la actividad, en segundos la nave puede llenarse de humo. La tripulación cuenta con equipos individuales de máscara y tubos para respirar, que a su vez se conectan con un sistema de provisión de óxigeno que está por todo el buque. Lo lógico sería salir a superficie y si hay propulsión, no volver a sumergirse. En el comando hay un oficial “jefe de inmersión”. Controla grupos de aire comprimido, que se accionan a través de electroválvulas o manualmente. “Si percibe una emergencia, en 3 a 5 segundos, eyecta agua que hay en tanques del submarino y es suficiente para subir y sacar la vela fuera del agua. Esa es la primera medida y se puede tomar aun no habiendo propulsión”. El jefe de inmersión puede hacerlo aún al tacto, en situaciones que no haya visibilidad por el humo, o corte total de luz.

“Cerrar escotillas”

Se vio mil veces en las películas. Pero no. Este submarino de fabricación alemana tiene un solo mamparo estanco, “complicado para cerrar, hidráulico, y hay cuatro palancas”. El diseño hace que no se pueda aislar un sector. Pero se considera tan versátil al buque como improbable que se inunde o suceda un hecho grave.

Alarmas

El ARA San Juan podría haber emitido otras señales de comunicación. O no lo hizo, o no se detectaron aún. Lleva una boya de emergencia que lanzada, empieza a emitir la posición. Otra posibilidad es la eyección de un cilindro de 50 cm de largo por 10 de diámetro, que en superficie deja una mancha verde de un kilómetro de extensión. Tiene también un teléfono “subaqua”, que permite hablar (un llamado clásico de voz) con otro buque a una distancia de 500 a 1.000 metros, según las condiciones.

El buque lleva dos balsas salvavidas, una en proa y otra en popa. Son similares a las del Crucero General Belgrano. Se accionan desde adentro y si hay abandono ya están disponibles en superficie. Hay dos estaciones de abandono: “Es el último recurso, si hay humo, o peor, agua”, dicen los expertos. El “escape” si el buque está sumergido puede hacerse a no más de 80 metros, porque el cuerpo no soportaría la presión.

En un siniestro no habría problemas con los víveres o el agua, sino sobre todo con el aire. Otros factores son el funcionamiento o no de la electricidad, calefacción, el humo o el agua.

Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido

(Clarin.com) - En detalle, cómo es el operativo para hallar al ARA San Juan, con el que se perdió contacto el miércoles.
Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
Aviones B200 y Tracker de la Armada participan de la búsqueda del submarino.

La búsqueda del submarino ARA San Juan - con el que se perdió contacto el 15 de noviembre- generó una gran operativo en el que participan barcos y aviones no sólo argentinos, sino también de flotas internacionales. A continuación, un detalle de qué aporta cada uno al rastreo.
Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
La foto muestra cómo funcionan las sondas del buque Austral, que participa de la búsqueda del submarino ARA San Juan. Fuente: Conicet.

Buque Austral
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Pertenece a la flota científica del CONICET. Está equipado con una ecosonda noruega multihaz EM 122 Kongsberg capaz de mostrar en pantalla en tiempo real profundidades de hasta 11 mil metros con una precisión del 99.9%. Cuenta con posicionador satelital para identificar la posición geográfica de cualquier objeto en el océano.

Buque Puerto Deseado.

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También pertenece al CONICET. Es de gran resistencia y viaja a la Antártida. Tiene dos magnetómetros que detectan metales y campos magnéticos. De hecho tienen un fin bélico para búsqueda de submarinos.

Buque PROTECTOR HSM

Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
Lo aportó el Reino Unido. Hace un barrido que tiene que tener un sonar pasivo para “escuchar” las emisiones del San Juan. Por eso sigue el curso que debió haber hecho el submarino: tiene que pasarle justamente por arriba.
Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
Detalle de los aviones P3 utilizados por la NASA para la misión Ice Bridge que estudia el cambio climático.

P-3 ORION de la NASA (Ver arriba)

​Este avión tiene un sistema magnético denominado MAD (Magnetic Air Detection) que es un cilindro visible que lleva el avión y que genera un campo magnético enorme, que le da posibilidades de detectar en 300 a 400 metros de anchura. Opera volando muy cerca de la superficie, casi al ras del mar. Si llegara a pasar sobre el casco del submarino las líneas del campo magnético se interrumpen. Y los sistemas del avión le prenden una luz. Esta búsqueda magnética tiene limitaciones si la profundidad es muy grande.

Avión P8A Poseidón

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​El más moderno de la Marina de los Estados Unidos. Está configurado con sensores y equipos de comunicaciones de última generación, lo que le permite soportar una amplia gama de misiones en grandes masas de agua, operaciones de búsqueda y rescate, explicaron fuentes militares. Puede alcanzar una velocidad aerodinámica superior a los 900 kilómetros por hora y volar a una altura de 41,000 pies (12.496 metros).

Destructores ARA Sarandí y La Argentina

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​Cuentan con radar de búsqueda aire/superficie y de control de helicópteros (tiene capacidad para dos de tipo Allouette III o Fennec) y un sonar Atlas Elecktronik 80 de búsqueda y ataque.

Corbetas ARA Robinson, Espora, Rosales y Parker

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​Cuenta con radar de búsqueda aire/superficie y control de helicópteros (una unidad de tipo Allouette III o Fennec en cada uno de ellos), además de un sonar Atlas Elektronik ASO 4 de búsqueda y ataque. ​Tienen un radar de búsqueda aire/superficie y de control de helicópteros, además de un sonar Thompson Sintra Diodon de búsqueda y ataque.

Buque Logístico ARA Patagonia

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​Su principal aporte es el reabastecimiento de combustible en el mar a otros barcos. Lo puede realizar simultáneamente a varios buques, en pocos minutos.

Aviso ARA Puerto Argentino

Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
​Participa habitualmente de los SAR (Search and Rescue). Puede realizar el remolque y salvamento de buques y/o submarinos. También da apoyo con atención sanitaria.

Transporte ARA Bahía San Blas

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​Buque de apoyo, en 1991, en la Guerra del Golfo, transportó elementos de ayuda humanitaria, como víveres, agua y trigo. En 1992, transportó 4 lanchas patrulleras de la Armada que participaron de un operativo de Naciones Unidas en Honduras

Avión Tracker

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​Es un bimotor turbohélice de 4 plazas que cumple funciones de control del mar, en especial, antisubmarinas. Opera tanto desde tierra como desde portaaviones, por su tren de aterrizaje triciclo. Vuela hasta 250 nudos (463 KPH)

Avión B-200
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​Un biturbohélice, que cumple operaciones de vigilancia marítima. También se utiliza como transporte sanitario o de carga liviana y aerofotografía. Vuela hasta 283 nudos (524 Km/h).

Colaboraron: Guido Braslavsky, Marcelo Maller y Gabriel Bermúdez (Bahía Blanca).

Cómo es el operativo de búsqueda del submarino ARA San Juan

(La Nación)
 

Para intentar hallar al submarino ARA San Juan, donde hay 44 tripulantes a bordo, participaron de la exploración aérea, sin resultados, el Hércules C-130, de la Fuerza Aérea, la aeronave P-3 Orion, de la NASA, un avión Tracker y un B-200 de la Aviación Naval. En tanto, la Base Aeronaval Almirante Zar, de Trelew recibió al P-8A Poseidon, un avión de la patrulla marítima de la US Navy.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Siete llamadas reavivan la expectativa de hallar el submarino perdido

Por Mariano De Vedia - LA NACION
Se recibieron en bases de la Armada y se investiga si partieron desde el ARA San Juan; llegaron más barcos y aviones extranjeros
La corbeta Espora partió ayer de la Base Naval de Mar del Plata rumbo a las operaciones
La corbeta Espora partió ayer de la Base Naval de Mar del Plata rumbo a las operaciones. Foto: LA NACION 

Sobre el cierre de una jornada dominada por las preocupaciones y los malos pronósticos, el Ministerio de Defensa anunció anoche, cerca de las 21, que en distintas bases de la Armada se detectaron siete intentos de comunicaciones por vía satelital que habrían sido realizados desde el submarino ARA San Juan, cuyo rastro se perdió hace ya cuatro días, con 44 tripulantes a bordo.

Los intentos se habrían producido entre las 10.52 y las 15.42 y habrían durado entre cuatro y 36 segundos, aunque no se llegó a establecer contacto. Ante la novedad, se pidió la colaboración de una empresa estadounidense especializada en determinar la ubicación precisa de la emisión de las señales.

A lo largo del día, el paso del tiempo y las malas condiciones meteorológicas en la zona del operativo de rescate habían conformado un escenario cada vez más preocupante, ante la falta de señales positivas en la búsqueda y el rescate del submarino. La última comunicación había sido a las 7.30 del miércoles, a 432 km del golfo San Jorge.

En el centro de operaciones se turnaban ayer trece barcos y seis aviones nacionales y extranjeros, con resultados negativos. Se comenzaron, incluso, intentos de búsqueda en la profundidad del mar, en medio de fuertes inclemencias y olas de seis y siete metros, que dificultaban la visión y la posible localización.

Conocida la novedad de los intentos de llamadas, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, tomó el control operativo en la Capital y mantuvo informado de las novedades al presidente Mauricio Macri.

A diferencia de los días anteriores, en que la Armada insistía en la posibilidad de localizar al ARA San Juan en la superficie, ayer al mediodía se informó a los familiares de los tripulantes que "no se descartaba ninguna hipótesis", incluso que la embarcación se encontrara sumergida, con perspectivas desfavorables.

El vocero de la Armada, capitán Enrique Balbi, indicó que en las últimas horas se había explorado sin éxito el 80% de la superficie prevista para el rastrillaje por aire.

Participaron de la exploración aérea, sin resultados, el Hércules C-130, de la Fuerza Aérea, la aeronave P-3 Orion, de la NASA, un avión Tracker y un B-200 de la Aviación Naval. En tanto, la Base Aeronaval Almirante Zar, de Trelew recibió al P-8A Poseidon, un avión de la patrulla marítima de la US Navy.

Por la tarde arribó al área de búsqueda el buque polar británico HMS Protector, de la Royal Navy, reveló a LA NACION el vocero de la Armada, confiado en que la nave contribuirá a perfeccionar la búsqueda. Se espera que contribuya a ampliar el potencial de búsqueda en profundidades. La aparición de los intentos de llamadas podrían hacer replantear las operaciones.

Los barcos operaban ayer por turnos -tres embarcaciones por vez- y el rastrillaje se extendía sobre una superficie delimitada por un área rectangular, de 216 por 306 kilómetros, cuyo centro está marcado por la posición que el submarino transmitió el miércoles por la mañana.
El Nato Submarine Rescue System de Francia es una de las tecnologías de búsqueda más avanzadas del mundo
El Nato Submarine Rescue System de Francia es una de las tecnologías de búsqueda más avanzadas del mundo.

"Los buques capean el temporal", graficó Balbi, al sintetizar las dificultades con que se enfrentan las naves rescatistas.

Mientras tres de los buques intervenían en la operación, otros siete se preparaban "en demanda" para ingresar y reemplazarlos en los turnos siguientes. Entre los barcos argentinos que participan de las operaciones están las corbetas Rosales, Drummond, Espora, Spiro y Robinson, los destructores Sarandí y La Argentina, los buques oceanográficos Austral y Puerto Deseado, los avisos Puerto Belgrano e Islas Malvinas y el transporte San Blas.

Las expectativas

Balbi se mostró optimista durante la jornada, aunque consciente de que la decisión de elevar el estado de búsqueda a la categoría SAR constituyó un reconocimiento de que la situación se había agravado. Anoche, el vocero naval dijo que la noticia de los intentos de llamadas "es muy esperanzadora".

Ante una consulta de LA NACION, voceros del ministro Aguad desestimaron anoche que se hubieran localizado otros intentos de comunicación desde el submarino durante los días anteriores, como había trascendidos en ámbitos ajenos a la conducción de la Armada.

A la par del rastreo de las comunicaciones, las operaciones de búsqueda continuarán.

En medio de una fuerte expectativa, se espera que esta noche o mañana llegue a la zona de operaciones el avión C-5 Galaxy, de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con tecnología de avanzada para actuar en situaciones de emergencia. Según pudo saber LA NACION, la aeronave arribará con un equipo especializado en el rescate de submarinos siniestrados bajo el agua. Llegará con una cámara hiperbárica, una campana de buceo y vehículos sumergibles no tripulados, conocidos como ROV (Remotely-operated Underwater Vehicles), con capacidad para trabajar bajo 200 metros de profundidad. Según fuentes castrenses, opera mediante un cordón desde un buque y reúne instrumentos que aquí no existen.

Antes de conocerse la novedad de los llamados, el clima era más bien pesimista y se robustecía la posibilidad de que el ARA San Juan hubiera sufrido alguna avería que afectara el sistema eléctrico o la alimentación de las baterías. Incluso, que hubiera sufrido un incendio, lo que de todos modos no se descarta.

La jornada había comenzado con un mensaje del papa Francisco, que expresó su cercanía "en estos difíciles momentos" a los familiares de los 44 tripulantes. Lo hizo en una carta dirigida al obispo castrense, Santiago Olivera, que acompaña a la comunidad de la Armada en la Base Naval de Puerto Belgrano.

Con la colaboración de Darío Palavecino

sábado, 18 de noviembre de 2017

"ARA San Juan": el Gobierno acepta la ayuda de todos los países, incluido un Hércules británico que está en Malvinas

Resultado de imagen para el Gobierno acepta la ayuda de todos los países, incluido un Hércules británico que está en MalvinasPor Guido Braslavsky  (Clarin.com) - Macri habló con su par chilena, Michelle Bachelet, que enviará un avión. Los británicos ofrecieron un Hércules. Para el Gobierno hay "emergencia" y la prioridad es hallar a los 44 tripulantes del ARA San Juan.

Con la llegada del ministro de Defensa, Oscar Aguad, esta tarde a Mar del Plata, para el Gobierno no hay eufemismos: el submarino ARA San Juan está "en emergencia" y se decidió aceptar la ayuda de "todos los países" que la ofrecieron. Esto incluye al Reino Unido, que puso a disposición ´para las tareas de búsqueda y rescate ("SAR") un avión Hércules que opera en Malvinas.

El presidente Mauricio Macri se involucró personalmente en el caso, dijeron a Clarín fuentes oficiales. Recibió un llamado de su par chilena, Michelle Bachelet, que ofreció un avión especializado para estas tareas.

También, según pudo saber este diario de fuentes castrenses, zarpaba de Río de Janeiro el navío de Socorro Submarino Felinto Perry (K-11).

Pese a la guerra de Malvinas, los británicos ofrecieron su avión Hércules basado en las islas, lo que sería aceptado porque "la prioridad es encontrar el submarino y a sus 44 tripulantes", indicaron las fuentes consultadas. "Se acepta toda la ayuda internacional", agregaron.

Aguad adelantó su regreso desde Vancouver, en Canadá, donde participó de un encuentro de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz. Esta tarde llegó a Mar del Plata -donde está la base de submarinos de la Armada- para seguir las operaciones con su "comité de crisis". El ministro hizo también la denuncia formal ante el juez federal de Mar del Plata.

En zona estará también el Presidente, quien ya tenía previsto pasar el fin de semana largo en Chapadmalal en plan de descanso.

Del operativo de búsqueda participan las corbetas ARA Rosales y ARA Drummond, el destructor ARA Sarandí, un avión Tracker de guerra antisubmarina y un B-200 de vigilancia marítima, todos medios de la Armada. A las 13 despegó para sumarse a la búsqueda el Hércules TC-69 de la Fuerza Aérea, recientemente modernizado y en operaciones desde 2016. También se sumó hoy -regresó esta noche a Ushuaia , de donde había despegado- un avión P-3 Orion de la NASA, que cumplía una misión de investigación en la Antártida.

Una nave que gritaba antigüedad en plena era digital

Por Marina Aizen - Clarin.com
Una periodista de Clarín recorrió el submarino perdido durante los días en que estuvo en reparación 
Una nave que gritaba antigüedad en plena era digital
La idea de un submarino despierta una fantasía enorme, que está potenciada por las películas que alguna vez vimos sobre la Segunda Guerra Mundial. En ellas, los submarinos son naves amplias, que se vuelven emocionantes cuando los oficiales pueden ver con claridad por la mira telescópica un objetivo buscado. O cuando suenan alarmas y se cargan torpedos manualmente. Pero nada de eso ocurre en la realidad. Al menos no con el submarino ARA San Juan.

Visitamos ese submarino cuando estaba en el astillero de Tandanor, en la Isla Demarchi para la revista VIVA. Le estaban haciendo lo que se llama una “reparación de media vida”. Es decir: poniendo a punto todos los sistemas clave de la nave, sus habitáculos, sus motores, hasta sus baños… En primer lugar, se trata de una nave de superficie realmente estrecha, agobiantemente estrecha, en la que apenas uno se puede mover.

El ARA San Juan es un sumergible de 1985, más nuevo que la Segunda Guerra, pero que tenía aspecto igualmente viejo: el color amarillo ocre de sus paredes de metal, el piso de goma negro, la forma de sus perillas… Todo gritaba antigüedad en la era digital. "Se trata de una nave de superficie realmente estrecha, agobiantemente estrecha, en la que apenas uno se puede mover..."

Aún en tierra, la sensación que provocaba era de angustia por el encierro. En un submarino no hay renovación del aire, se convive con todos los olores de los compañeros de la tripulación (el cocinero es un eje clave para controlar la salud digestiva de la gente a bordo), no hay intimidad alguna. No existe la soledad. O la posibilidad de tener un ataque de claustrofobia. Es un constante transcurrir cotidiano en un lugar comprimido, con luces mortecinas, en un vehículo que anda junto a las ballenas sin poder verlas. No existen submarinos con ventanas. Al menos no los que tienen fines militares, como este.

Hay algo de heroico en los submarinistas, porque de otra manera no se comprende cómo se pueden atravesar campañas largas para cuidar las fronteras marítimas del país en lo que, en definitiva, es una lata que tiene capacidad de sumergirse gracias al cambio de presión que ocurre en su interior. Pero así lo han hecho los valientes submarinistas que se enfrentaron a los barcos británicos durante la Guerra de Malvinas: jugaron durante días a un auténtico juego del gato y el ratón. Y lo único que podían sentir era los golpes del sonar enemigo en la escotilla. De eso nos hablaron con emoción el día que visitamos el ARA San Juan, mientras estaban desarmándolo. Ellos más que nadie entienden cuán terrible es la noticia de que ahora esté perdido.

Submarino desaparecido: la falta de presupuesto militar, detrás del incidente del "ARA San Juan"

Por Daniel Santoro - Clarin.com
Hace años que la Armada no tiene plata para renovar sus buques y dar adiestramiento mínimo a sus tripulaciones.
Submarino desaparecido: la falta de presupuesto militar, detrás del incidente del "ARA San Juan"
Submarino desaparecido: la falta de presupuesto militar, detrás del incidente del "ARA San Juan"
El destructor argentino "ARA Santísima Trinidad" vuelca sobre el lecho marino en la Base Naval de Puerto Belgrano, en 2013.

"En diciembre de 2015, el Ministerio de Defensa se encontraba desarticulado. Contaba con el presupuesto más bajo de su historia en relación con el tamaño de la economía y se encontraba incapacitado de cumplir sus misiones y funciones", dice el prefacio del informe "El Estado del Estado" que difundió el presidente Mauricio Macri.

"La Fuerza Aérea no contaba con aviones, la Armada no disponía de barcos y el Ejército no tenía capacidad operativa en el territorio. En el momento del cambio de gobierno, Defensa debía 4.000 millones de pesos a una enorme variedad de proveedores. Además, todo los militares cobraban la mitad de su salario en negro. El 70% del presupuesto del ministerio, que el año pasado fue 57.000 millones de pesos, estuvo dedicado a pagar sueldos y jubilaciones. No había margen para invertir en el crecimiento, la capacitación o la modernización de las Fuerzas Armadas", agrega.

Ante el incidente del submarino "San Juan" habría qué preguntarse qué cambió de este diagnóstico militar a fines del 2017. El "San Juan" es una expresión más de la política de presupuesto low cost que se viene llevando desde hace años con las Fuerzas Armadas, que supone ahorrar también en mantenimiento. Y no se trata solo de usar equipos que tienen más de cuarenta años, sino también de tener tripulaciones con pocas horas de entrenamiento.

Por ejemplo, el año pasado un buque de la Armada tenía que ejercitar 30 días al año y solo lo había hecho 6. El hundimiento en la base naval de Puerto Belgrano de la fragata "Santísima Trinidad" en 2013 fue una expresión de este proceso.

Esta política de achique que viene desde el gobierno de Carlos Menem solo intentó ser revertida por la Ley de reestructuración militar de 1998 que se votó por unanimidad y a instancias del ex ministro de Defensa radical Horacio Jaunarena. La ley establecía que el presupuesto militar -que era el más bajo de la historia- se incrementara durante cinco años consecutivos en un 3% anual, tomando como base 3.500 millones de pesos en 1996. Era para que el presupuesto pasara del 0,8% del PBI al 1,5%. Nunca se cumplió. Para Jaunarena, a este ritmo "en unos años más colapsará la mayoría del equipamiento militar argentino".

A tal punto que la Argentina no tiene hoy, por ejemplo, los equipos necesarios para el rescate de submarinos y depende para estas tareas de búsqueda de los Estados Unidos y otros países como Brasil.

La crisis del "San Juan" debería abrir un debate entre el Gobierno y la oposición sobre cómo reorganizar las Fuerzas Armadas sin ideologismos. De lo contrario, seguirá habiendo más accidentes. Es una cuestión estadística.

Un sector de la política cree que habría que desmantelar las Fuerzas Armadas. porque "son más gasto presupuestario innecesario". Un curtido general siempre responde cuándo le preguntan si la Argentina debe seguir teniendo militares a pasar a tener solo fuerzas policiales como Costa Rica: "todos tenemos un seguro para el auto que usamos solo en las emergencias. Un país tan grande como la Argentina no se puede quedar sin las Fuerzas Armadas que son su seguro".

La Armada elevó el nivel de búsqueda del submarino ARA San Juan y explicó las hipótesis que maneja

(Infobae.com) - Enrique Balbi, vocero de la fuerza, brindó nueva información sobre el navío con el que se perdió contacto el miércoles
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La Armada Argentina, a través de su vocero Enrique Balbi, informó que elevó el nivel de búsqueda del submarino ARA San Juan, que navegaba con una dotación de 44 marinos y no hay contacto desde el pasado miércoles. Asimismo, reiteró que la fuerza sigue trabajando con la hipótesis de una posible "falta de comunicación o una falla eléctrica" del navío.
El ARA San Juan (NA)
A partir de ahora, los operativos se realizan bajo la denominación "Estado de Búsqueda y Rescate" o SAR, según la denominación en inglés, por Search and Rescue. "Hubo una búsqueda preliminar y extendida de comunicaciones, luego pasó a ser una fase de búsqueda con medios navales y aeronavales, y ahora se decretó el caso SAR, que es el siguiente paso", explicó Balbi.

Al ser consultado sobre la principal hipótesis, el vocero insistió con la teoría que se maneja desde el principio. "Creemos que tuvo un fuerte problema de comunicaciones, que pudo ser de alimentación eléctrica; esperamos que el submarino esté en superficie y que por alguna razón se está haciendo difícil la detección", sostuvo.

Al respecto, negó la versión del incendio que habría sufrido y que circuló en las redes sociales. "No hemos confirmado ese rumor, porque justamente se cortaron las comunicaciones", planteó.

El capitán indicó que a la búsqueda se sumaron una aeronave de la NASA que estaba en Ushuaia en el marco de una investigación sobre el hielo en la Antártida y un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea que decoló de la Base de Morón y ya está en la zona en la que se supone que estaría el submarino. 

Asimismo, reveló que "Uruguay, Perú, Chile, Brasil, los Estados Unidos, Inglaterra y Sudáfrica ofrecieron submarinos y unidades navales de rescate" para sumarse a las tareas, pero aclaró que hasta el momento no se han solicitado el apoyo.

El miércoles se cortó la comunicación con el ARA San Juan, que había partido desde Tierra del Fuego y se estimaba que iba a tardar entre siete y ocho días en llegar a Mar del Plata. En el navío había 44 tripulantes a bordo.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Buscan al submarino San Juan: la Armada confirmó que no fue encontrado, como trascendió (II)

(Clarin.com) - El navío habría sufrido un desperfecto técnico el miércoles por la mañana. Hay 37 personas a bordo.
Buscan al submarino San Juan: la Armada confirmó que no fue encontrado, como trascendió
Buscan al submarino San Juan: la Armada confirmó que no fue encontrado, como trascendió
El submarino ARA San Juan habría perdido contacto con base naval durante más de 36 horas. /Ministerio de Defensa

Un operativo de rescate dispuesto por el Comando Naval de Tránsito Marino intentaba localizar desde anoche a un submarino argentino con el que perdió contacto desde el miércoles.

El navío "ARA San Juan", que realizaba ejercicios de vigilancia en la zona económica exclusiva, a la altura de Puerto Madryn, habría sufrido hace más de 36 horas una falla y posterior incendio en el banco de baterías, el sistema que almacena la energía eléctrica abordo. Ese sería el motivo por el cual se interrumpió el contacto entre la tripulación del mismo (37 personas, entre ellas ocho oficiales) y la Base Naval de Puerto Belgrano.

“No se encontró al submarino”, afirmó el vocero de la Armada Enrique Balbi en medio de versiones que decían que ya estaba ubicado y siendo transportado a un puerto.

Las declaraciones del portavoz rompieron el hermetismo que se mantuvo desde anoche, cuando transcendió la noticia. “La última comunicación fue el miércoles”, dijo y aseguró que se desplegó un plan de búsqueda del submarino. “La versión del incendio no es una información oficial, pudo haber una falla técnica”, expresó Balbi. “Aún no tenemos comunicación”, sostuvo.

Las declaraciones del portavoz rompieron el hermetismo que se mantuvo desde anoche, cuando trascendió la noticia. “La última comunicación fue el miércoles”, dijo y aseguró que se desplegó un plan de búsqueda del submarino. “La versión del incendio no es una información oficial, pudo haber una falla técnica”, expresó Balbi. “Aún no tenemos comunicación”, sostuvo.

Para lograr detectar la ubicación de la nave se dispuso un procedimiento de búsqueda y rescate que cuenta con la participación de dos corbetas y una avioneta del ejército para rastrear la zona.
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