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jueves, 22 de junio de 2017

La OEA pidió a la Argentina y al Reino Unido reanudar las negociaciones por las Islas Malvinas

(Infobae.com) - En la 47 Asamblea General, la organización llamó a "encontrar una solución pacífica" a un tema que consideró de "interés hemisférico permanente"
La Argentina recibió este miércoles un nuevo respaldo de la OEA al reclamo para que se "reanuden cuanto antes las negociaciones" con el Reino Unido por la disputa de soberanía de las Islas Malvinas.

Durante la Asamblea General 47, la Organización de Estados Americanos (OEA) adoptó por aclamación una declaración que "reafirma la necesidad de que los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido reanuden, cuanto antes, las negociaciones sobre la disputa de soberanía, con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta prolongada controversia".

La iniciativa, que había sido presentada por el canciller de Brasil, Aloysio Nunes, fue apoyada unánimemente por los representantes de los países americanos.

Con la primera participación del flamante canciller, Jorge Faurie, el organismo continental manifestó su satisfacción por "la reafirmación de la voluntad del Gobierno argentino de continuar explorando todas las vías posibles para la solución pacífica de la controversia y por su actitud constructiva en favor de los habitantes de las Islas Malvinas".

En momentos en los que avanzan las tareas para identificar los cuerpos de 123 soldados caídos en la Guerra de Malvinas que están enterrados bajo lápidas sin nombres, la OEA definió a la Cuestión Malvinas como "un tema de interés hemisférico permanente".

En tanto, en el marco de la reunión plenaria que se llevó a cabo en la ciudad mexicana de Cancún, el jefe del Palacio San Martín renovó el "legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes", indicó un comunicado oficial.

Asimismo, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto remarcó "la firme voluntad del Gobierno nacional de reanudar las negociaciones con el Reino Unido a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa, respetando el modo de vida de los habitantes de las Islas y conforme a los principios del Derecho Internacional", agregó el texto difundido.

"No puedo dejar de expresar el reconocimiento de los argentinos por el continuo respaldo de la OEA al pedido de reanudación de negociaciones con el Reino Unido, a fin de encontrar una solución pacífica y duradera a la disputa de soberanía", finalizó el funcionario nacional.

Con información de NA

miércoles, 21 de junio de 2017

Malvinas: El Gobierno suma a la oposición al reclamo ante el Comité de Descolonización

Por Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
La delegación argentina que participó en la sesión del Comité de Descolonización de la ONU, en Nueva York, en 2016.
Malvinas: El Gobierno suma a la oposición al reclamo ante el Comité de Descolonización
En plena campaña para los comicios de octubre, el Gobierno decidió por segundo año consecutivo sumar legisladores y dirigentes del oficialismo y la oposición para la presentación que hará la Argentina el próximo viernes 23 ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas en reclamo de un diálogo por la soberanía de las Malvinas al Reino Unido. Será la primera vez que viaje a Nueva York como canciller Jorge Faurie, quien se encuentra en Cancún en la Asamblea de la OEA.

En los inicios del gobierno de Néstor Kirchner y después de Cristina Fernández, hubo también viajes de oficialistas y opositores.

El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, fue una de aquellas figuras invitadas en los inicios de la administración cristinista, pero al final terminó yendo sólo una vez en la última década. "Lo importante es que tiene que haber claridad en el mensaje de que no se trata de una presentación de un gobierno sino de todo el color político y de que es una política de Estado", señaló Pinedo a Clarín.

El legislador integró también por ejemplo la comitiva multipartidaria que viajó a Gran Bretaña en el contexto del deshielo de las relaciones con el Reino Unido. A ese viaje fueron diputados como Alejandro Grandinetti, del Frente Renovador, entre otros.

La reunión del Comité de Descolonización de la ONU es el único ámbito multilateral que le queda a la Argentina para hacer un reclamo de soberanía semejante, más allá de los otros foros internacionales, y regionales en los que se presta apoyo a este país a través de declaraciones.

Faurie está en Cancún donde negocia además una declaración de los cancilleres de la OEA. Allí espera que se desmarque Canadá, que apoya el "derecho de autodeterminación" que unilateralmente les ha dado el Reino Unido a los isleños-. Incierta es aún la reacción de los Estados Unidos, oficialmente "neutral" ante la cuestión Malvinas.

En la comitiva que viajará a Nueva York esta semana, además de Pinedo y Julio Cobos -aliado de Cambiemos y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta), estarán el senador Omar Perotti, ex candidato a gobernador por Santa Fe, peronista y quien "usó" la marca Frente para la Victoria en los últimos comicios. Pero además, hay un grupo grande de Tierra del Fuego: la gobernadora kirchnerista Rosana Bertone, y legisladores provinciales tanto de la UCR- Cambiemos como del Frente para la Victoria-PJ. Viajarán los veteranos de guerra Walter Batista (Usuahia) y Hugo Núñez (Río Grande) y Florencia Vernet, "peticionante" ante el Comité, como descendiente del gobernador Luis Vernet, que representó a Buenos Aires hasta la ocupación británica de Malvinas en 1833.

Este año la resolución volverá a ser presentada por Chile, miembro del llamado C24, que en realidad integran 29 países. Venezuela preside el comité pero las diferencias entre la administración de Maduro y la de Macri no cambiaron su apoyo a la Argentina por Malvinas. Faurie deberá estar acompañado por el embajador argentino ante la ONU, Martín García Moritán. Y las declaraciones suelen ser parecidas año a año. Esta llama a poner fin a la situación colonial en el caso de las islas Malvinas/ Falkland mediante un diálogo pacífico y negociado sobre la soberanía del archipiélago entre Argentina y el Reino Unido.

Faurie tiene preparado este año una cena con integrantes del Comité a los que recibirá también en un cóctel en la misión argentina en la ONU​

lunes, 19 de junio de 2017

Malvinas: errores de la diplomacia a 35 años de la guerra

Por Claudio Negrete* (Noticias)
De poco y nada sirven las estrategias que adoptó la Argentina, propias del siglo pasado, para con las Malvinas. Pero hay espacio para redefinir la estrategia.

Luego del 82, el Foreign Office llevó adelante una política de congelamiento del reclamo argentino hacia los países centrales y supo producir hechos de valor jurídico y diplomático que debilitó aun más nuestra posición.

El primero de ellos, y quizá más significativo, fue la inclusión de un nuevo y decisivo actor: los isleños. Y lo hizo al reconocerles su autonomía con la sanción de la Constitución del Territorio Británico de Ultramar de las Islas Malvinas aprobada el 5 de noviembre de 2008 por la reina Isabel II. En el primer capítulo, de los 22 que tiene, se establecen los derechos y las libertades fundamentales de los isleños, poniendo énfasis en el derecho de la libre determinación. Y con este reconocimiento legal, la Unión Europea ratificó con el Tratado de Lisboa que las Malvinas son territorio británico de ultramar siendo incluido en los mapas oficiales de la comunidad.

Otro hecho jurídico-político a favor de Gran Bretaña fue el ocurrido en diciembre de 2012 cuando la diplomacia inglesa declaró que “el territorio antártico británico es parte importante y único de los 14 territorios que el Reino Unido tiene en ultramar”, entre los cuales para ellos se encuentran las Malvinas.

Lo hizo con motivo del anuncio de que 271.000 kilómetros cuadrados de territorio antártico fueron bautizados como la “Tierra de la Reina Isabel” como un regalo en honor a los 60 años de la soberana en el trono, área que también asumen como propias Chile y Argentina.

La zona en disputa, que hasta el momento no tenía nombre, aparece ahora como “Tierra de la Reina Isabel” en todos las cartografías británicas y de los países europeos. “Es un gran honor asociar de forma permanente a la Antártica con su Majestad y de esta forma reconocer el compromiso que el Reino Unido tiene con este territorio”, explicó el Foreign Office.

Fracaso

En más de un siglo y medio desde que Inglaterra usurpó las Malvinas, la Argentina sólo puede exhibir una serie de fracasos en su intento de retrotraer la situación a febrero de 1833, cuando ejercía la plena soberanía heredada de España.

A 35 años del fin de la guerra, es decir de una rotunda derrota argentina en todos los campos, la única salida que se presenta a la propia impotencia y a la encrucijada de la constante frustración pasa, ineludiblemente, por la construcción de un dialogo directo, firme, sin ambigüedades con británicos e isleños, al que pueden aportar otros actores internacionales.

Abordar una nueva relación que amalgame confianza abrirá caminos  hacia un futuro acuerdo que necesariamente contemple sesiones y satisfacciones mutuas. O como define el historiador Luis Alberto Romero: “no debemos conquistar su territorio sino a su pueblo, sus corazones y su razón”.
Es desbloquear la tensión con un diálogo franco y sin que ello implique debilidades identitarias. La intransigencia unilateral impuesta por el kirchnerismo por más de una década, que fue absolutamente funcional a los intereses de Gran Bretaña ya que congeló su posición favorable de fuerza por aquello de “ellos no quieren hablar”.

La actual iniciativa del gobierno argentino, que debería ser complementada con una generosa y amplia convocatoria interna para consensuar una política de largo plazo, saca al país de una actitud infantil defensiva y victimizante, instando ahora a Gran Bretaña a exponer su real interés ante la opinión pública mundial. Se empieza así a hablar de muchas nuevas cosas y reaparece, al menos en la formalidad simbólica, la palabra soberanía.

Sin embargo, el comienzo de un nuevo diálogo político entre los gobiernos no alcanza pero sí reconoce lo que venía sucediendo desde hace muchos años en la base social. Hoy los ex combatientes de ambos países se reconocen, se admiran, comparten recuerdos, duelos, experiencias y amistades.
Con la voluntad de las dos partes se acordó construir un cementerio con los restos de nuestros combatientes cuyos familiares viajan libremente a las islas para homenajearlos. La Cruz Roja garantiza el proceso de identificación de restos de soldados argentinos; y se avanza con información argentina en el retiro de las miles de minas diseminadas en todo el territorio. Competencias deportivas unen a isleños y argentinos.

Alumnos del continente viajan para conocer las islas; y contingentes de turistas son recibidos como un hecho natural. Investigadores y periodistas producen en los mismos lugares de la guerra toda clase de documentos testimoniales. Es decir, el diálogo está siendo cincelado por la gente y los mismos protagonistas del conflicto bélico. Un proceso humano que en el fondo tiende a cerrar un pasado doloroso para todos a partir de la convicción de que nadie quiere más una guerra.

Hay un elemento exógeno nuevo que inesperadamente beneficia a la Argentina. Gran parte del sustento de los derechos de los isleños era su condición de nacidos y criados en las islas y por varias generaciones. Pero ese argumento fue perdiendo fuerza con los años. Desde 1985, Gran Bretaña condujo una campaña para atraer y radicar inmigrantes en las islas.

Hoy una porción importante de sus mil habitantes son de otros lugares. Llegaron de países como República Checa, Inglaterra, Irlanda, Alemania, África, Australia, y Nueva Zelanda, entre otros. Todos conservan su propia nacionalidad y logran sus residencias por ser europeos o integrantes de la Commonwealth británica. Además, hay que sumar la inmigración latinoamericana principalmente de Chile y Perú.

En las islas viven alrededor de 1.000 militares retirados que se jubilaron y que se quedan allí por los beneficios sociales que obtienen. Asimismo, existe una enorme base militar que es, de hecho, el principal empleador de los isleños y los residentes extranjeros. Todos los años, las islas atraen a 1.500 soldados que rotan, gastan sus ingresos en alquileres de casas, coches, comidas y turismo.

Junto a los parientes que los visitan constituyen el llamado turismo militar para el cual se usa la base como estructura logística. Entonces, ¿son los mismos derechos históricos que tenían los isleños de la época de la guerra que los actuales que no la vivieron y, además, provienen de otros países? En un futuro, ¿los actuales habitantes querrán ser argentinos y dejar de ser ciudadanos de sus naciones? 

Como se ve, el conflicto por las Malvinas también quedó impregnado por el problema de la inmigración mundial.

Fronteras

El mundo no es el mismo de antes. Como consecuencia del Brexit, Gran Bretaña dejará la comunidad europea en dos años y perderá apoyo político del bloque al aislarse de su continente. Cerca del 70% de la actividad económica de los isleños depende de los accesos al mercado europeo.

El nuevo poder de los Estados Unidos de Donald Trump está poniendo a prueba el statu quo de contención y seguridad internacional. Las instituciones surgidas al fin de la Segunda Guerra Mundial y sus burocracias viven en crisis y han sido superadas por la velocidad de los nuevos acontecimientos.

En política internacional nada es estático como tampoco permanente. El mundo está con una crisis sistémica y en un proceso de transición hacia una nueva organización con otros jugadores y, por lo tanto, una ampliación de espacios de decisión que renueva pujas y tensiones. Con este fenomenal escenario en movimiento, de poco y nada sirven las estrategias que adoptó la Argentina, propias del siglo pasado, para con las Malvinas. Hoy, las relaciones personales son determinantes.

El sujeto toma centralidad, un protagonismo quizá desmedido, en los acontecimientos locales y mundiales, y se instala como un factor decisorio de nuevos liderazgo que prescinden de visiones dogmáticas; son pragmáticos y por eso crecen por fuera de las viejas estructuras políticas conservadoras que los promueven e intentan contener. Un buen ejemplo de ello es la llegada al poder francés de Emmanuele Macron.

Este es el actual escenario internacional sobre el cual la Argentina debe repensar una nueva estrategia de su ubicación mundial y que contemple el tema Malvinas. Por fuera de los laberintos de la burocracia diplomática racionalista se desarrolla una diplomacia humana, de contacto directo, marcada más por vínculos de confianzas personales que por ideologías y prejuicios que ponen límites.

Y en esta dimensión ahora se igualan tanto la influencia del funcionario de un gobierno como la del isleño y de la multitud de individualidades que conforman los nuevos movimientos sociales y una opinión pública que elimina anonimatos y al mismo tiempo presiona a los poderes a escala planetaria con las redes sociales.

Son evidentes los límites de la lógica de la política tradicional para resolver conflictos irresueltos por década o centurias.

Se abre paso la construcción de acuerdos sociales locales y mundiales con los involucrados directamente en cada crisis. En definitiva, el camino hacia una solución al complejo problema de Malvinas es un montaje de conjunto, horizontal, desprovisto de manipulaciones políticas, que permita llegar a acuerdos duraderos en el tiempo basados en la aceptación del otro y también de concesiones mutuas. Porque, en última instancia, las guerras suelen instigarse casi siempre por intereses inconfesables del poder, pero alcanzar una paz justa y permanente desde la verdad histórica sólo es posible de lograr con legitimidad cuando ese proceso lo protagonizan las víctimas.

*Periodista y escritor. Magíster en Relaciones Internacionales (FLACSO) y miembro del Club Político Argentino.

Los caídos en Malvinas: hoy empieza la identificación

Por Alan Soria Guadalupe - LA NACION
Un grupo de especialistas de la Cruz Roja trabajará durante dos meses en las islas gracias a un acuerdo entre la Argentina y el Reino Unido
La expectativa por el operativo no alteró la quieta calma en las islas
La expectativa por el operativo no alteró la quieta calma en las islas. Foto: LA NACION / Hernán Zenteno

PUERTO ARGENTINO.- "¿Venís por lo de los cuerpos?" La pregunta de una isleña en Mount Pleasant, la base militar de las Malvinas donde aterriza el único vuelo semanal desde el continente, es la primera de una sucesión de interrogantes que dan cuenta de la expectativa que se vive por estas horas en las islas.

Hoy empieza aquí un proceso que durará dos meses y que pretende dar una conclusión a uno de los tantos capítulos de la guerra: un grupo de especialistas comandados por el Comité Internacional de la Cruz Roja intentará identificar a los cuerpos de los 123 soldados argentinos caídos en combate y que permanecen, desde 1982, enterrados sin sus nombres bajo cruces blancas en el cementerio de Darwin, al que por estas horas cuesta acercarse por un fuerte operativo de seguridad.

Aunque no es un tema que se discuta a viva voz en los pocos comercios o bares de esta ciudad de poco más de 2100 habitantes, todos están al tanto de qué se trata.

Saben que se va a excavar la tierra, que fue un acuerdo al que llegaron los gobiernos argentino y británico y que se buscó el consentimiento de las familias de los fallecidos para avanzar. Detalles más, detalles menos, eso es lo que se conoce hasta ahora, pues es poca la información que brinda el comité desde la conferencia en la que explicó los trabajos semanas atrás.

"Es muy valioso para los familiares", dice Sarah, mientras cuelga la campera en el perchero, se saca las botas con nieve y barro en las suelas y guarda los guantes en la entrada de un restaurante. La mujer, de unos 60 años, suspira como si estuviera harta del frío, más intenso de lo normal en estos días. "Acá siempre hace frío, pero esta vez es inusual. En la semana estará más cálido", cuenta Leeann, que maneja una camioneta de una empresa de traslados.

Esas temperaturas de las que habla tendrán un rol clave en las exhumaciones. Si el suelo está congelado será más difícil extraer las muestras y el proceso, que ya de por sí durará al menos dos meses, podría demorarse.

"Esperamos poder avanzar todo lo posible, pero no sabemos cómo está el suelo", dice a LA NACION uno de los miembros del equipo que viajó a las islas convocado por la Cruz Roja y que se encuentra hospedado en un pequeño complejo cerca del cementerio, que suele estar abierto en la temporada turística que concluyó en abril, pero que se abrió igual en esta fecha exclusivamente para albergar a los especialistas. Y agrega: "Tampoco sabemos con qué nos vamos a encontrar".

Es que la relevancia histórica de los trabajos tiene otro aspecto determinante, que hasta hoy es una incógnita. En caso de que las condiciones climáticas permitan excavar el suelo, no se sabe en qué estado van a estar los cuerpos, que fueron enterrados dentro de tres capas de bolsas mortuorias.

En el mejor de los casos, dicen, el frío conservó los restos de los soldados como para tomar muestras de las huellas dactilares. En el peor escenario, el paso del tiempo hará imposible la identificación. Se espera que se puedan extraer hasta tres cuerpos por día, que luego de ser analizados preliminarmente en un pequeño laboratorio instalado en el terreno volverán a enterrarse, pero no en bolsas, sino en féretros.

Un trabajo complejo

Las muestras serán cotejadas con las de las familias que accedieron a brindar sus propias muestras, que fueron unas 95. Luego, serán enviadas a Córdoba, donde funciona el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Dos representantes de ese grupo, Mercedes Salado y Luis Fondebrider, trabajarán aquí durante el próximo mes. Después serán reemplazados por otros profesionales.

También viajaron dos forenses desde el Reino Unido. El grupo, que en total está compuesto por 12 especialistas -no sólo forenses-, está a cargo de Laurent Corbaz, que cuenta con más de 30 años de experiencia en trabajos humanitarios.

No todas las familias estuvieron de acuerdo con lo que se hará con los cuerpos y la Comisión de Familiares de Caídos presentó reparos acerca de cómo se llevó adelante el operativo.

Los miembros del equipo con los que habló LA NACION dicen estar al tanto de ello y de la carga emocional que tiene para los parientes la responsabilidad que se les encomendó. "Todas las familias tienen derecho a decir si quieren hacerlo o no", subrayó uno. Otro lo mira, asiente y recuerda cuán emotivo fue el momento en el que vio a unos parientes dejar sus muestras de ADN: "Para los familiares, cuando terminó la guerra el tiempo se congeló".

Datos de una dolorosa misión

Dos meses - Se espera que la misión dure dos meses. Las condiciones climáticas pueden entorpecer y hacer más lento el proceso

Los soldados - 123 es el número de cuerpos sin identificación enterrados en el cementerio de Darwin

El equipo - Tres especialistas prevén exhumar entre dos y tres cuerpos por día. Tras la toma de muestras, volverán a ser enterrados. El equipo de la Cruz Roja lo integran otras 19 personas

domingo, 18 de junio de 2017

Los caídos en Malvinas: la increíble historia del hombre que enterró los cuerpos

Cardozo en las islas, después de finalizada la guerraPor Agustina López - LA NACION
Geoffrey Cardozo, militar inglés, se encargó de la ingrata tarea por pedido de Londres; participará de la identificación de cadáveres.

Cardozo en las islas, después de finalizada la guerra.
El capitán Geoffrey Cardozo pisó por primera vez las Malvinas una vez finalizada la guerra. Como soldado inglés, con 32 años, había estado en otras zonas de combate, pero no peleó esta vez. Sin embargo, su nombre y su libreta pasaron a la historia: fue el hombre encargado de organizar el cementerio de Darwin y de registrar en su anotador todos los datos posibles de los 123 soldados argentinos que hoy yacen allí sólo bajo una cruz blanca. Gracias a esa tarea -que recayó en él casi de casualidad- mañana la Cruz Roja comienza en las islas el proceso de exhumación y localización de los soldados argentinos "sólo conocidos por Dios".

Durante los meses que duró el enfrentamiento, Cardozo trabajó en el Ministerio de Defensa en Londres, ocupándose de tareas logísticas, hasta que recibió un llamado: alguien debía ir a Malvinas y ocuparse de las secuelas del combate y, sobre todo, de mantener la disciplina de esos jóvenes soldados.

"La batalla recién había terminado y las islas estaban en muy mal estado. Hay algo en la psicología de esos que ganan y pierden que es muy fuerte y los une: ellos son los sobrevivientes. No es fácil de sobrellevar", cuenta Cardozo, ahora retirado, a LA NACION, en una conversación telefónica desde Londres, justo antes de partir a Malvinas en donde la Cruz Roja lo contactó como consejero.


Había cartas que debían ser mandadas y muchos prisioneros argentinos todavía custodiados por los ingleses, a punto de ser devueltos a sus familias. Y cuerpos. Cientos de cuerpos enterrados en zonas de combate, rodeados de minas. Cuerpos abandonados en aviones que habían caído solitarios entre los recovecos del archipiélago. Cuerpos destrozados por las bombas.

Las tumbas estaban diseminadas y eran halladas, poco a poco, por un grupo de ingenieros especializados que realizaban tareas de localización de minas. Cardozo se ocupó de ir anotando todos los puntos en los que se encontraban cadáveres. "Decía una pequeña plegaria y anotaba en la libreta", recuerda. Pasaron los meses y cuando Margaret Thatcher ofreció a Leopoldo Galtieri repatriar los cuerpos, la negativa del gobierno argentino planteó una nueva tarea: construir un cementerio y trasladarlos todos a un solo lugar. De eso se ocuparía Cardozo.

"No podía pedirles esa tarea a los hombres que acababan de terminar un combate. Eran cuerpos que llevaban enterrados varios meses", explica Cardozo. Los ingleses decidieron entonces ocupar civiles en la tarea. Por eso, voló de regreso a Londres y se entrevistó con tres casas funerarias. Los requisitos que solicitó eran pocos: necesitaba una docena de personas, mayores de 30 años -porque la tarea demandaba cierta madurez emocional-, pero de menos de 40 y en buenas condiciones físicas. Sólo una de las empresas le dijo que sí y voló con ellos a las islas. Era enero de 1983.

El grupo de expertos en cementerios, pero vírgenes en el combate, recibió uniformes y algunas lecciones de cómo subir y bajar de un helicóptero. El oficial experimentado, las propias sobre cómo organizar un cementerio. Uno a uno, apoyándose en las notas que había tomado Cardozo, los cuerpos fueron recuperados desde el aire entre la caprichosa geografía de Malvinas y llevados al lugar en donde soldados ya preparaban el sitio de entierro.

Antes de ponerlos en bolsas mortuorias y finalmente en tierra, Cardozo debía identificarlos. "Todos los soldados profesionales deben tener una chapa con su nombre colgada del cuello justamente para identificarlos, pero estos eran chicos. A muchos no les habían dado chapa", cuenta Cardozo. De todos modos, antes de enterrar los cuerpos anónimos, registró todo lo que vio en su libreta y, al lado de cada número que representaba una tumba, volcó esos datos: fotografías que llevaban, particularidades del uniforme, detalles. "No enterré ningún cuerpo sin antes haberle dado vuelta todos los bolsillos y cerciorarme de que no podía ser identificado. Miramos a cada uno de esos soldados, pero esto era posguerra: no existían registros dentales o las muestras de AND", jura. Después, hubo una ceremonia religiosa y "eso fue todo".
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Cardozo dio por finalizada su tarea, pero se reencontró con ella muchos años después, ya retirado. A través de búsquedas en Internet se enteró de que gran parte de las familias de los caídos no sabían qué había ocurrido con sus hijos en Darwin: "Habíamos hecho todo para respetarlos y las familias no lo sabían, no sabían qué había pasado".

Cardozo tomó una decisión: viajaría a la Argentina para hablar con ellos, pero antes les haría llegar una copia de su informe. Por ello, en octubre de 2008, cuando un grupo de ex combatientes de Malvinas visitó a sus contrapartes inglesas para aprender de técnicas de sanación después del combate, Cardozo vio una oportunidad. El último día del encuentro, antes de bajar del taxi que compartían, el oficial inglés le entregó a Julio Aro, José Luis Capurro y José María Raschia, tres argentinos que habían estado en la guerra, un sobre de papel madera. Adentro estaba una de las tres copias de todo lo que había ido recogiendo en su libreta. Ya de regreso en el país, traductora mediante, comprendieron lo que habían recibido y fundaron "No Me Olvides", con la idea de acercar esos datos a los familiares de los caídos y, tal vez, lograr identificarlos.

Pasaron ocho años y Cardozo decidió por fin viajar a la Argentina. Así, el año pasado, sin prensa ni apoyo del gobierno de por medio, se reunió con las familias de los chicos que él había enterrado. "Quería estar con ellos y decirles qué había sido yo. Darles un cierre". Ante la pregunta de LA NACION si también fue un cierre para él, contesta: "Yo tuve mi cierre cuando dejé las Malvinas, no pensé que volvería a pensar en esto. Mi rabia surgió cuando me enteré de que había muchas familias que sufrían porque no sabían lo que había pasado. Fue un alivio cuando pude contarles". Cuando se le pregunta por el proceso de exhumación que comienza mañana, responde: "No sé si tendremos éxito, pero al menos podré mirar a los soldados a la cara y decirles: hicimos lo mejor que pudimos".

miércoles, 14 de junio de 2017

Gran Bretaña promueve una reunión entre Mauricio Macri y Theresa May en el G20

Por Martín Dinatale - mdinatale@infobae.com
La diplomacia británica deslizó que Londres busca una "relación moderna" con la Argentina

El gobierno de Gran Bretaña deslizó a la Argentina que ve con "muy buena voluntad" la posibilidad de una reunión bilateral entre el presidente Mauricio Macri y la primer ministro Theresa May en la cumbre del G20 que se desarrollará en Hamburgo el 7 y 8 de julio próximos.

Según confiaron a a Infobae fuentes calificadas de la diplomacia británica, la intención del gobierno de May es mantener un encuentro con Macri en lo inmediato para avanzar hacia "una relación moderna" que trascienda las diferencias que existen entre ambos países en torno al conflicto de las islas Malvinas. De hecho, el nuevo canciller Jorge Faurie ya mantuvo contactos con el embajador británico en Buenos Aires Mark Kent y el embajador argentino en Londres Carlos Sersale Di Cerisano se comunicó en las últimas horas con la diplomacia británica tras los comicios donde el partido Conservador no tuvo una buena performance.

Luego del desastroso resultado electoral del partido conservador gobernante, la primer ministra británica ratificó hoy la continuidad de su canciller Boris Johnson y su vice Alan Duncan, con lo que para la diplomacia de Londres quedó sustentado también el rumbo de las relaciones bilaterales con la Argentina, que incluyen la firma de un ambicioso documento de entendimiento. "Luego de las elecciones del Reino Unido no habrá cambios en las relaciones de Londres con Buenos Aires", dijo una fuente del Foreign Office. De esta forma se buscará avanzar en el texto acordado que prevé, entre otras cosas, acuerdos a futuro en materia de comercio, inversiones, ciencia y tecnología al mismo tiempo que un eventual entendimiento con la Argentina para la restitución de los vuelos de Malvinas al continente.

La intención de la administración de May es reunirse con Macri en la inminente cumbre del G20 para avanzar en lo que la diplomacia británica califica como una "relación moderna". El último encuentro breve y casual de Macri con May se dio en septiembre del año pasado en medio de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. Allí hubo una suerte de desentendimiento diplomático cuando Macri dijo que May estaba dispuesta a dialogar con la Argentina de todo, incluido el conflicto de la soberanía de las Malvinas. 

La diplomacia británica negó esto y luego el gobierno argentino habló de una lectura distorsionada que hizo la prensa de las palabras del Presidente. Para Gran Bretaña ese entredicho quedó superado y ahora pretende avanzar hacia un vínculo profundo con la Argentina más allá de las diferencias por Malvinas. Esto quedó graficado con la intención de un grupo de inversores ingleses de destinar unas 1000 millones de libras para proyectos de infraestructura en la Argentina al mismo tiempo que la búsqueda de una mayor profundización de los vínculos comerciales y científicos.

Por otra parte, se supo que el Reino Unido está manteniendo una "cooperación operacional" con la Argentina en materia de lucha contra el terrorismo. No se sabe exactamente en qué consiste esto pero se sabe que hay un intercambio de información sensible entre los servicios de inteligencia de ambos países. Además, la administración de May ofreció ayuda al gobierno de Macri para la organización del esquema de seguridad de la cumbre del G20 que se realizará en Buenos Aires el año que viene.

En relación al espinoso tema de Malvinas, la administración de May piensa seguir en la misma senda: ratificar su compromiso con los isleños que declararon la autodeterminación de los pueblos. De esta manera, en el Comité de Descolonización de la ONU la semana que viene hablarán los referentes isleños en lugar de los británicos para defender su postura y el único avance que hay en las relaciones bilaterales en torno a las Malvinas hoy estará dado por los trabajos que realiza la Cruz Roja en las islas para la identificación de los 123 soldados NN argentinos que yacen en el cementerio de Darwin. A su vez, Gran Bretaña reiteró a la diplomacia argentina que no existe ningún tipo de abastecimiento militar con el continente y, deslizó, que todos los vuelos que hubo de Malvinas a Brasil fue "por razones estrictamente humanitarias".

Se retrasa el convenio con Londres por los vuelos a Malvinas

Resultado de imagen para vuelos a MalvinasPor Agustina López - LA NACION
La postergación tiene que ver con los recientes cambios en la Cancillería.

Los cambios en el gabinete, el año electoral y las complejidades del caso mantienen retrasados los vuelos de la Argentina a las Islas Malvinas.

Según fuentes de la cancillería británica, en Londres están dispuestos a "ir hacia adelante con todo el contenido del comunicado conjunto" que firmaron el año pasado el viceministro de relaciones exteriores británico, Alan Duncan y la entonces canciller argentina Susana Malcorra. Sin embargo, dejan entrever que las dificultades para avanzar en ciertos puntos -entre ellos, el de los vuelos- están relegados por cuestiones de nuestro país.

LA NACION consultó a las autoridades locales, que prefirieron mantenerse en off the record. "El tema no está congelado, pero es complicado y lento. Hay muchos cambios últimamente", deslizaron.

Puntualmente, el comunicado conjunto contemplaba varios ítems: lucha contra la corrupción y el narcotráfico, intercambios tecnológicos, comercio e inversiones y también "establecer dos escalas adicionales mensuales en territorio continental argentino" desde y hacia las islas.

"Sí se avanzó en cuestiones comerciales y de inversión", señalaron en el cuerpo diplomático británico. Sin embargo, para que no queden dudas, en el Foreign Office se atajan y aseguran que la política con respecto a la soberanía de las islas "no cambiará" con el nuevo gobierno. El Brexit tampoco influirá en este sentido, aunque los ingleses sí pondrán particular interés en que el resto de Europa continúe con el apoyo a Gran Bretaña. Quedará en manos de la Unión Europea definirse en ese sentido.

De todos modos, en Londres destacan la relación entre ambos países y aseguran que se está trabajando en "fortalecer y volver más empático el vínculo", más allá de la cuestión de soberanía sobre las Malvinas. En ese sentido, el embajador británico en Buenos Aires, Mark Kent ya conoció al nuevo canciller, Jorge Faurie.

Posible cumbre

Más allá del breve intercambio que tuvieron el año pasado en Nueva York, Mauricio Macri y la premier británica, Theresa May, no tuvieron una reunión bilateral en profundidad. Si bien no se está gestando nada aún, no hay que descartar que ambos mandatarios tengan un encuentro formal durante la cumbre del G-20 del año próximo, a celebrarse en nuestro país.

En ese sentido, Gran Bretaña también se ofreció a acercar conocimientos "operacionales" en materia de seguridad en grandes eventos en. Tanto la cumbre del G-20 como el encuentro de la OMC, que se producirá en diciembre en nuestro país, acarreará un movimiento de mandatarios y funcionarios que demandará una seguridad de categoría.

viernes, 2 de junio de 2017

Corbyn, el laborista que cree en un acuerdo de paz para Malvinas

Resultado de imagen para Jeremy Corbyn(Clarin.com) - En estas imprevisibles elecciones generales británicas, el líder laborista y pacifista Jeremy Corbyn puede llegar a ser primer ministro si las encuestas tienen razón. La sola idea horroriza a los militares británicos que combatieron en las islas Malvinas y a los isleños, por las posiciones pro negociadoras históricas de Corbyn.

Está convencido de que un acuerdo de paz “modelo Irlanda del Norte”, con poder compartido entre Gran Bretaña y Argentina, es posible y se opuso al conflicto anglo argentino en 1982. Una posición que no coincide con la histórica línea de su partido, que cree en el derecho de los isleños a determinar su propio futuro.

Todo comenzó en el debate entre Corbyn y la primera ministra conservadora Theresa May, que no se enfrentaron sino que fueron entrevistados separadamente. En el interrogatorio del periodista Jeremy Paxman al líder laborista de origen trotskista, le preguntó sobre sus acusaciones de que el conflicto en las Islas Malvinas había “sido una conspiración Tory” para que la entonces primera ministra Margaret Thatcher consiguiera oxígeno político, cuando tenía serios problemas internos en el reino. Entonces Corbyn, que era consejero, dijo que el conflicto “era una nauseabunda pérdida de dinero y vidas” y uno de esos conflictos locos de banderas que se agitan sin sentido”.

El lenguaje de Corbyn se suavizó en estos años, pero no bastó para no enfurecer a los militares británicos. “Creo que es importante que haya una solución negociada a través de las Naciones Unidas. Margaret Thatcher hizo una gran parte de la cuestión, y sentí que estaba explotando la situación”, dijo el líder laborista, en los 45 minutos de debate.

El general Julian Thompson, jefe de las fuerzas terrestres británicas en la guerra en las islas, admitió que “me sentí irritado para decirlo suavemente. Acá hay un tipo que se considera a sí mismo socialista, presumiblemente antifascista, que estaba preparado para ver a gente británica entregada a pasar su vida bajo las reglas de una junta fascista” dijo.

Ante la sola posibilidad de que Corbyn pudiera ser primer ministro, si Theresa May no consigue la mayoría necesaria en el Parlamento en las elecciones del próximo 8 de junio en Gran Bretaña, el general Thompson expresó su “horror”. “Horror, horror. No lo puedo expresar con más fuerza”, dijo el general. No fue el único. Simon Weston, el marino galés herido de guerra con terribles quemaduras luego de que su barco fuera atacado por aviones argentinos en 1982, aseguró que las declaraciones de Jeremy Corbyn son “groseramente estúpidas”.

jueves, 18 de mayo de 2017

Un avión militar británico llegó a Malvinas desde Montevideo

(Cronista.com) - Los datos del vuelo militar británico entre Montevideo y las MalvinasLos datos del vuelo militar británico entre Montevideo y las Malvinas
Los datos del vuelo militar británico entre Montevideo y las Malvinas
Un avión de la Fuerza Aérea británica aterrizó esta noche en la base aérea de Mount Pleasant, en las islas Malvinas, dos horas y media después de despegar del aeropuerto de Montevideo, Uruguay.

Según la información de la página flightradar, el avión recorrió 1897 kilómetros, aunque parte del recorrido quedó “invisible” en el mapa (en la imagen que se ve, es la parte de la línea punteada).

El avión es un KC2 Voyager de la Royal Air Force. Llegó a Mount Pleasan a las 20:48 del miércoles y había despegado a las 18:16 de Montevideo, adonde había llegado ayer a las 6:28 AM.

Los acuerdos de la Argentina con sus vecinos establecen que no debería haber puentes aéreos con las Malvinas para este tipo de vuelos. Sin embargo, hay excepciones –urgencias médicas o meteorológicas-, que fueron las que se esgrimieron en las oportunidades anteriores en las que se conocieron  vuelos de la Royal Air Force desde aeropuertos de Uruguay o Brasil a las Malvinas.

¿Ahora, un avión tanquero se quedo sin combustible? o tuvieron problemas sanitarios -un caso de diarrea- Andá... Humm. estos hermanitos uruguayos, son los típicos ejemplos que no hay nada peor que la astilla de un mismo palo.

martes, 16 de mayo de 2017

Qué argumento dio Brasil para permitir vuelos británicos hacia las islas Malvinas

(Perfil.com) - El gobierno brasileño descarta haber incurrido en irregularidades.
Resultado de imagen para Brasil para permitir vuelos británicos hacia las islas Malvinas
Finalmente el gobierno de Brasil respondió al "pedido de explicaciones" cursado por la Cancillería argentina por haber permitido hacer escalas en sus aeropuertos a vuelos militares británicos que viajaron a las Islas Malvinas, lo que va en contra de los acuerdos firmados por los miembros Mercosur. 

En lo que va de 2017 se detectaron cuatro vuelos de estas características, dos en marzo y dos más en abril, por los cuales la Cancillería y el Ministerio de Defensa realizaron los correspondientes reclamos.

El gobierno brasileño negó que se haya incurrido en irregularidades al dejar aterrizar en sus aeropuertos a aviones militares británicos dado que la autorización tiene que ver con motivos "humanitarios", según dijo a la agencia Télam un portavoz del gobierno brasileño. 

"Brasil sí acepta el aterrizaje de aviones por motivos humanitarios. Los aviones Hércules de la Royal Air Force fueron catalogados de esa forma, porque internacionalmente son aviones de búsqueda y salvataje", consignó. Según la misma fuente, el país vecino no permite transporte ni aéreo ni fluvial británico que no sea considerado humanitario, como envío de tropas o pertrechos militares hacia o desde Malvinas.

Las tres condiciones bajo las cuales Brasil acepta de forma excepcional vuelos militares británicos que hayan pasado o se dirijan a las Islas Malvinas son situaciones de emergencia humanitaria, aeronáutica y médica. "Brasil reconoce desde mediados del Siglo XIX, cuando Brasil era Imperio, la soberanía argentina en las Malvinas", dijo el portavoz, quien precisó que en 2015 los vuelos de este tipo habían sido 15, y que en 2016 se redujeron a la mitad.

viernes, 12 de mayo de 2017

A pesar de las restricciones, dos aviones militares llegaron a Brasil desde Malvinas (II)

El avión Hércules de la Royal Air Force
Según informó el Ministerio de Defensa, los vuelos se registraron a mediados de abril y ya son cuatro en lo que va del año.



El avión Hércules de la Royal Air Force

Entre Argentina y las naciones que integran el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) existe un acuerdo que prohíbe el aterrizaje de aviones o la llegada de buques desde las Islas Malvinas a cualquier país de la región, exceptuando por supuesto a la Argentina. Este acuerdo es en solidaridad con nuestro país por la soberanía del territorio. Sin embargo, el Ministerio de Defensa detectó en abril que dos vuelos provenientes de las Islas llegaron a Brasil. A principio de año ya se habían localizado otros dos, por lo que la Cancillería argentina envío un pedido de explicaciones al Gobierno de Michel Temer.

Según informa el portal Infobae, la Fuerza Aérea argentina descubrió que el 7 y el 12 de abril aviones Hércules de la Royal Air Force, salieron desde la base de Mount Pleasant en Malvinas y aterrizaron en el aeropuerto de San Pablo. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil se limitaron a decir que, al igual que los otros dos vuelos, fueron de "carácter humanitario".

A pesar de ello, desde el Gobierno descreen esta versión, debido a que la base militar británica de la isla Ascención está desactivada desde febrero, por lo que necesitan abastecimiento desde Brasil o algún punto cercano para reequiparse.

La canciller argentina Susana Malcorra aseveró que en 2016 se detectaron al menos seis vuelos desde las islas Malvinas a Brasil, mientras que en 2015 hubo 12 vuelos con esa ruta. Ante las quejas diplomáticas que elevó la Argentina, se anunció que Brasil abrió una investigación entre varios órganos militares sobre los vuelos realizados por aviones de la Real Fuerza Aérea de Gran Bretaña entre aeropuertos de Brasil y las Islas Malvinas.

Fuente: http://www.argnoticias.com/politica/A-pesar-de-las-restricciones-dos-aviones-militares-llegaron-a-Brasil-desde-Malvinas-20170511-0026.html

miércoles, 3 de mayo de 2017

Uruguay da explicaciones sobre el barco de Malvinas

Por Guillermo Pellegrino - Clarin.com
La nave Ernest Shackleton usa en Montevideo una bandera de la marina mercante británica que no es la suya. Y lleva el cartel "Stanley -Falklands Islands".
Uruguay da explicaciones sobre el barco de Malvinas
El buque Ernest Shackleton, que es de investigación y se moviliza habitualmente con bandera de las Islas Malvinas, atracó hace algunas horas en el puerto de Montevideo. En una Cumbre del Mercosur celebrada en la capital uruguaya en diciembre de 2011, se había resuelto que todos los países del bloque prohibieran el ingreso a sus puertos de barcos con bandera de Malvinas. Pero en esta oportunidad el Shackleton ancló con un pabellón de la marina mercante británica.

Al respecto, Clarín.com consultó a Juan José Domínguez, vicepresidente de la Administración de Puertos de Uruguay. “Se resolvió, y eso lo hicieron las cancillerías tiempo atrás, que para prefectura marítima uruguaya (que está en la órbita del Ministerio de Defensa), cualquier barco que venga no va a tener especificaciones de Falkland, sino que fondearán con bandera del Reino Unido”. El jerarca agregó que estos barcos no usan bandera de Malvinas, siempre llegan con una británica.

Al informarle que el Shackleton arribó al puerto de Montevideo con un pabellón de la marina mercante británica (que es de color rojo y tiene en su vértice superior izquierdo la bandera del Reino Unido), Domínguez expresó que “eso está dentro de lo legal” y que “las autoridades del puerto no pueden negarle la entrada”. En cuanto a las alteraciones de banderas, situación que no está del todo clara, dijo que “esa es una cuestión táctica, que habrá que analizarla particularmente”.

En su momento, el tema del ingreso de barcos con bandera de Malvinas a terminales uruguayas llevó a pequeños cortocircuitos entre Buenos Aires y Montevideo. Días antes de la resolución del Mercosur de diciembre de 2011, el ex presidente José Mujica, en la lógica del particular relacionamiento que tenía con su par Cristina Fernández (con la que de a poco intentaba destrabar asuntos pendiente entre ambas naciones) ordenó a la Administración de Puertos que prohibiera el ingreso de buques con emblema de las islas a cualquier terminal uruguaya. Pero al mes trascendió que el ejecutivo oriental estaba dispuesto a admitir a esos barcos, siempre y cuando utilizaran la enseña del Reino Unido. De esa forma no había base legal para cerrarles las puertas.

Este golpe de timón de Mujica tuvo por esos días otros dos objetivos: uno fue el evitar, o en su defecto morigerar, las cuantiosas pérdidas de las empresas uruguayas de distintos rubros que solían -y suelen- abastecen y dar servicio a estos barcos que amarran en la principal terminal portuaria local; y el otro fue para aliviar tensiones con los gobiernos de Gran Bretaña y España, países a los que mayormente pertenecen estos barcos que, como en determinado momento pescan en aguas territoriales de las islas, el gobierno de Malvinas le exige que tenga una bandera suya debido a que las autoridades isleñas tiene en diversos temas bastante autonomía del gobierno británico, por ejemplo las licencias de autorización de pesca se pagan en sus oficinas de administración.

Historicamente, ese país tuvo una conducta mercenaria -lease paraíso fiscal, cueva de ladrones, escondite de opositores políticos, hasta incumplidores de su "aparente neutralidad" -cueva de agentes británicos- durante la IIGM-. No debe olvidarse el envío mensual durante años de un buque con aprovisionamiento a las Islas Malvinas, previamente al conflicto armado de 1982. No se debe esperar nada de esa nación sobre el tema Malvinas...

martes, 2 de mayo de 2017

En las Malvinas quieren imponer visa de entrada para los argentinos

Por Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
Hay consejeros isleños que admitieron la idea. Los ciudadanos argentinos pueden usar el pasaporte desde 1999.
En las Malvinas quieren imponer visa de entrada para los argentinos
El cementerio de Darwin, donde descansan los restos de los soldados argentinos, con una bandera nacional.

Dieciocho años después de los acuerdos entre Argentina y Gran Bretaña que restablecieron el libre ingreso del pasaporte nacional en las Malvinas, y en el medio del fuerte acercamiento actual entre Londres y Buenos Aires, los kelpers imaginan ahora un archipiélago con visa de entrada para los argentinos.

Como mínimo, la idea parece una broma. Y aunque expertos consultados afirman que los isleños no pueden decidir por sí solos sobre este asunto, los consejeros en Malvinas se muestran abiertos a las propuestas más duras, bajo un clima sumamente tenso hacia el continente.

De hecho, el semanario Penguin News, que refleja la voz de la comunidad pero también la del gobierno local, escribió que “el concepto de introducir visas para los visitantes argentinos es una consideración en curso confirmada por miembros de la Asamblea Legislativa” en la última sesión pública.

Uno de ellos es Mike Summers, quien dijo que se encontraba “atraído” a la idea de introducir esas restricciones para los ciudadanos pero que eso debía ocurrir a través de “un sistema de visado”. Más aún, Summers agregó que los consejeros legislativos estaban presionando para elaborar una lista de “personas no gratas”, que no serían más bienvenidas en las islas. Y agregó que ya hay un trabajo terminando al respecto, que será chequeado en estos días por el Consejo Ejecutivo del archipiélago. Summers no especificó si esa lista de PNG sería exclusiva para argentinos. Sólo dijo que es para quienes tengan “antecedentes delictivos”. ¿Desplegar una bandera argentina en Malvinas será considerado un delito en las islas?
En las Malvinas quieren imponer visa de entrada para los argentinos
De acuerdo al Penguin, Summers respondió con estos argumentos a un miembro del público que apuntó contra los grupos de argentinos que visitan las islas. Algunos son veteranos de guerra, otros turistas, y algunos llegan allí en crucero. Quien hablaba con Summers se quejó de que con la llegada de argentinos haya “más banderas argentinas desplegadas y ropa con insignias provocativas”, así como también “más desperdicios alrededor de los memoriales de batallas”. Efectivamente, como ya ha publicado Clarín, los kelpers se irritan con estas demostraciones argentinas, y ya han tomado otras acciones. Por ejemplo, cuando se van los argentinos, corren a romper los recuerdos que dejan.

Según pudo saber Clarín de fuentes en el archipiélago, este debate público se recalentó cuando un isleño llamado Taff Davies escribió una carta al Penguin News proponiendo imponer visas a los argentinos. El caso Davies es muy singular, ya que bajo el mote de Mr Falkland se dedica a hacer bullying a los argentinos en las redes sociales. Actúa junto a otro ciudadano británico que no vive en las Malvinas ni tampoco en el Reino Unido, de nombre Roger Lorton. El problema es que también acosan a quien piensa diferente en las Malvinas. Y tienen influencia sobre la opinión pública local, creando una imagen de Argentina sumamente agresiva. La política de bloqueo hacia las Malvinas que llevó adelante el kirchnerismo sólo acrecentó su habitual rechazo. Y con la administración de Mauricio Macri la tensión no disminuyó.

El pasaporte argentino estuvo prohibido en Malvinas desde 1982 hasta los acuerdos de comunicación que firmaron Carlos Menem y Tony Blair, en 1999. En ese interin los argentinos entraban con pasaportes de otra nacionalidad. El acuerdo de 1999 estableció igual que al entrar a las islas, al documento nacional se le planta un sello que dice Falkland Islands. Cualquier modificación en el régimen de entrada deberían pactarlo Argentina y Gran Bretaña.

La semana pasada, los isleños se quejaron porque aún no hay acuerdo por los vuelos a Sudamérica -al ya existente a través de Chile y que una vez por mes aterriza en Río Gallegos- de acuerdo a lo conversado por los gobiernos de Mauricio Macri y Theresa May. Pero lo que ocurre ahí tiene que ver con las dificultades de Macri para imponer dicho vuelo.

Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia

Por Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
La nave se llama Ernest Shackleton, y es de carga e investigación. En el puerto usa una bandera de la marina mercante británica que no es la suya. Y lleva el cartel "Stanley -Falklands Islands".
Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia
El barco de carga e investigación kelper Ernest Shackleton, atracado en Montevideo. LLeva la inscripción Stanley Falkland Island.

La presencia ayer en el puerto de Montevideo del buque de la British Antartic Survey, Ernest Shackleton, generó la atracción de entendidos. Se trata de un buque que carga combustible y pasajeros, y que también se usa para investigación. Lo singular es que está claramente identificado como un buque que viaja “con bandera de las Islas Falkland”.

El dato lleva a pensar en la utilidad de una resolución que el Mercosur adoptó en 2011, por la cual los países miembros y Estados asociados al bloque se comprometieron “impedir el ingreso a sus puertos de los buques que enarbolen la bandera ilegal de las islas Malvinas”.

La resolución -aún vigente- fue impulsada por el kirchnerismo en el marco de la política de endurecimiento hacia el archipiélago en materia pesquera, petrolera y de comunicaciones aéreas. Sin embargo, a lo largo de estos años, isleños y británicos se las han ingeniado para sortear la prohibición, con el aval de los distintos puertos en lo que sus barcos van o vienen desde el archipiélago.
Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia
Ernest Shackleton Stanley Falkland Island

Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia
Los británicos tienen distintas banderas de la marina mercante, incluso para sus llamados Territorios de Ultramar. La de Malvinas es azul y lleva el escudo local con la emblemática oveja en el centro. 

Sin embargo, como se ve en la foto que obtuvo Clarín del puerto de Montevideo, este entró al puerto con la bandera roja de la marina mercante británica. Y con el guiño de las autoridades uruguayas no tuvo problemas en el puerto vecino. Sin embargo, a los transeúntes les llamaba sumamente la atención que seguido del nombre Ernest Schackleton, el barco llevara la inscripción Stanley- Falkland Islands.



La situación es confusa. La resolución que prohíbe la bandera es precisamente parte de las conversaciones que el año pasado mantuvieron británicos y argentinos, cuando los primeros pidieron la remoción “de todos los obstáculos” que quedan pendientes para el desarrollo de las islas. Clarín intentó sin éxito obtener una opinión del gobierno nacional.



Foto: Ernest Shackleton Stanley Falkland Island

Distinta es la situación de los aviones militares británicos que aterrizan en los países vecinos. Aunque estos vuelos han sido criticados en la prensa, y generaron un intercambio de notas entre Argentina y Brasil -varios de ellos se detectaron en San Pablo-, la situación es más clara. No hay prohibición alguna sobre esos aterrizajes, habituales en Brasil, Uruguay y Chile. Y los países son soberanos a la hora de recibirlos.

domingo, 30 de abril de 2017

En una carta histórica, San Martín mencionó en 1816 a las Malvinas como territorio argentino

Por Eduardo Barcelona - Telam
Es una misiva que el Libertador le escribió al ministro de Guerra, coronel Antonio Beruti.
A tan solo 40 días de haberse declarado la Independencia el 9 de Julio de 1816, el general envió una carta al ministro de Guerra del país en la que hace mención a las Islas, dando muestras de conocimiento del territorio que la Nación recibió de lo que había sido el virreinato del Río de la Plata.
Ese documento se suma a la serie de antecedentes históricos, geográficos y políticos que respaldan el reclamo de soberanía de la Argentina sobre el archipiélago, y Télam accedió al texto al cumplirse este lunes 35 años del inicio del combate en la guerra con Gran Bretaña, el 1 de mayo de 1982.

El Libertador le escribió al ministro de Guerra, coronel Antonio Beruti, el 14 de agosto de 1816 desde Mendoza, y allí le pedía que "disponga que todos los de alta clase que se hallen presos en esa jurisdicción de su mando sentenciados a los presidios de Patagones, Malvinas u otros sean remitidos a esta capital con copias de sus respectivas condenas y a la mayor seguridad posible comprendiendo también en ellos a los desertores contumaces en este delito".

El propósito de San Martín era reunir a la mayor cantidad posible de soldados para integrar el Ejército de Los Andes, que en cinco meses más comenzaría la epopeya del cruce de la segunda mayor cordillera del planeta, con la misión de liberar a Chile y al Perú del imperio español.

El Ejército de Los Andes sumó alrededor de 4.500 hombres en el momento del lanzamiento de la campaña militar, el 17 de enero de 1817 y estuvo integrado por chilenos y argentinos, un millar de ellos negros y esclavos que al integrarse a filas lograban su plena libertad.

La carta de San Martín fue comprada por el gremio de los diplomáticos argentinos en 1988 en una subasta en Londres, Inglaterra, y luego donada a la Cancillería, cuyo original sigue en poder del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

Dice San Martín en la misiva a Beruti que el interés por los condenados en Malvinas lo hace "con el objeto de hacer útiles al Estado estos individuos... retrayéndolos de sus pasados extravíos (y) los conduzcan por las sendas de la probidad y honor con provecho de la causa pública".

Consultado por Télam, el titular del Museo Malvinas, Federico Lorenz, destacó "el conocimiento de San Martín sobre el territorio de lo que hoy es la Argentina", pero aclaró que en las islas nunca hubo un presidio, sino "que se enviaba allá a las personas condenadas, que permanecían en condición de reclusos".

También subrayó el hecho de que el prócer más importante del país se haya referido en una carta manuscrita a las Islas Malvinas, lo cual constituye un antecedente de gran valor a favor del reclamo de soberanía.

Otro antecedente histórico favorable al reclamo argentino remite al 28 de febrero de 1810, cuando el brigadier Goyeneche, comisionado por el virrey Cisneros, pronunció una sentencia contra Isidoro Zegarra y José Ximenes Pintado a seis años de presidio en las Islas Malvinas.

Las sentencias y sus consiguientes condenas fueron oficializadas y publicadas en Buenos Aires por la Imprenta de los Niños Expósitos, con la autorización del virreinato del Río de la Plata.

El 15 de junio, días más tarde de producida la Revolución del 25 de Mayo de 1810, la Gazeta de Madrid publicó un fragmento del fallo dictado por Goyeneche, donde se remitía a los condenados a las Islas Malvinas.

El 29 de diciembre de ese año, Ximenes Pintado, agradeció al gobierno de Buenos Aires por haber sido liberado de su destino en las Malvinas. Manuel Moreno, hermano de Mariano, primer secretario de la Junta Revolucionaria, recordó el antecedente en una publicación editada en Londres en 1812, adonde había llegado tras la muerte en alta mar de su entrañable familiar.

El Gobierno admite que el reclamo por Malvinas "está en punto muerto"

Por Santiago Dapelo - LA NACION
Si bien la relación con Londres es "muy buena" no hay progresos en relación a las islas, más allá de la identificación de los NN.

Se avanzó en todo, menos en todo lo que involucra a las Islas Malvinas. Si bien la relación con Gran Bretaña es "muy buena", el Gobierno reconoció que aún no logró ningún progreso para debatir la reanudación de los vuelos del continente a las islas y la explotación conjunta de pesca e hidrocarburos en la zona marítima del conflicto.

La firma del acuerdo de cooperación entre la Argentina y Gran Bretaña en septiembre último, muy criticado por la oposición y los ex combatientes por no incluir el reclamo de la soberanía argentina sobre el archipiélago, era para el Gobierno un paso fundamental para comenzar una nueva relación con Gran Bretaña. Pero hasta ahora no hubo definiciones.

"Estamos en punto muerto", admitieron a LA NACION fuentes calificadas del Palacio San Martín.

En la Cancillería aseguran que "intentaron avanzar" y que el gobierno británico está dispuesto, pero hasta ahora la negativa de los isleños dinamitó cualquier posibilidad de acuerdo. Uno de los objetivos del Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo de Susana Malcorra, fue acercar posiciones con los habitantes de las Islas Malvinas, pero algunas experiencias de las últimas semanas generaron mayor recelo.
foto: Archivo Mauro V. Rizzi / LA NACION
Foto: Archivo / Mauro V. Rizzi / LA NACION
En el Gobierno cayó muy mal el comportamiento que tuvo en las islas la comitiva de la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires, que encabezaron el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el padre Pepe Di Paola. "Fue provocativa, algunos pintaron grafitis en las paredes y desplegaron pancartas", se quejaron fuentes de la Cancillería. Como represalia, diez días después, los isleños suspendieron todas las actividades que tenía previsto un grupo de estudiantes de El Chaltén. "No les permitieron tener contacto con las escuelas y los locales", explicaron fuentes oficiales.

Entre los puntos que habían firmado Malcorra y el vicecanciller británico, Alan Duncan, se destacaban la reanudación de los vuelos para ampliar el vínculo entre el archipiélago y el continente. La Argentina ofreció servicios desde Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Ushuaia o Río Gallegos. Pero en todos los casos la respuesta fue negativa. "Queremos mejorar las comunicaciones con los habitantes de las islas, pero no a cualquier costo. Tenemos que convencerlos de que no somos un monstruo. Pero sin la voluntad de los isleños es muy difícil", dijeron fuentes oficiales.

Hoy son 2500 los habitantes radicados en Malvinas. "Se trata de una sociedad que está muy manipulada por unos pocos", agregaron desde el Palacio San Martín.

En lo que sí hay avances concretos es en la identificación de los soldados caídos en combate en las Islas Malvinas.

De un total de 123, la Cancillería logró que los familiares de 95 soldados enterrados en el archipiélago -el resto no fue localizado porque los familiares ya fallecieron o no pueden ser hallados- firmen su consentimiento para que la Cruz Roja pueda comenzar su trabajo de identificación de los restos de ex combatientes que yacen en el cementerio de Darwin.

Según informaron a LA NACION fuentes de la Cancillería, el 19 de junio comenzarán las tareas de investigación en el territorio por parte de la comisión especial de la Cruz Roja Internacional. Una vez tomadas las muestras, se enviarán al Equipo de Antropología Forense, en Córdoba, para realizar cruces de datos, y luego a un laboratorio en España, para que no haya ninguna duda sobre los resultados. "Antes de fin de año estará listo el informe final", anticiparon en el Palacio San Martín.

Después de la polémica por el acuerdo con Gran Bretaña, funcionarios de la Cancillería recibieron a representantes de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur y de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina para aclararles que la iniciativa de identificación de los soldados "es de estricto carácter humanitario".

Para el Gobierno, los soldados caídos son "héroes de guerra" y sus restos no serán trasladados al continente "salvo expresa voluntad de la familia directamente involucrada y una vez concluido el proceso". Fernanda Araujo, presidenta de la Comisión de Caídos, aseguró a LA NACION que con la identificación los familiares "cerrarán una etapa" y anticipó que ningún familiar pedirá el traslado de los restos ya que están en suelo argentino.

Pese a la falta de resultados, en la Cancillería argentina se mostraron conformes con los avances que consiguieron en otras áreas, como comercio, infraestructura e intercambio científico.

Durante el conflicto bélico de 1982 entre la Argentina y el Reino Unido murieron 649 soldados argentinos, de los cuales 234 fueron enterrados en Darwin, un pequeño poblado ubicado a 68 kilómetros de Puerto Argentino. De esos 234 soldados, 123 son los que aún resta identificar.

sábado, 29 de abril de 2017

En las Malvinas se quejan porque no avanza el acuerdo sobre vuelos

En las Malvinas se quejan porque no avanza el acuerdo sobre vuelosPor Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
Las autoridades de las Islas y de Londres hacen responsables a sus pares argentinos.

Foto: Mike Summers junto a otra legisladora de las Malvinas, hablan ante el Comité de Descolonización de la ONU.

El Gobierno de las Malvinas está molesto porque Argentina no habilita la conexión aérea extra con Sudamérica, que necesitan sumar en las islas a la que ya existe semanalmente con Latam, los sábados a través de Chile. Pero el problema es que en realidad, lo que desnuda la reacción isleña es la dificultad que tiene el gobierno de Mauricio Macri y su diplomacia para avanzar sobre el capítulo del Atlántico Sur en un basto acuerdo de temas que decidió abrir a la negociación con Gran Bretaña.

Fue el consejero Mike Summers quien en declaraciones que reprodujo este viernes la agencia Mercopress, y que luego fueron confirmadas por él a Clarín señaló que la “Argentina no honraba sus compromisos”, sobre la base de sus acuerdos del año pasado con Londres.

“El plan del gobierno de las Islas Falkland ha sido consistente” comenzó diciendo a Clarín Summers. “Deseamos tener un vuelo de media semana a las Falklands desde Brasil o Chile. El Gobierno de Argentina acordó eso (se refiere al comunicado conjunto con el Reino Unido de septiembre pasado) pero pidió que en retribución accediéramos a una parada mensual a algún lugar de la Argentina. Estas han sido las bases de los planes en marcha pero Argentina ha faltado a sus compromisos de asegurarle a los vecinos (Chile y Brasil) que han acordado ésto". 

​Los isleños tienen urgencias en sus vínculos aéreos. El de Latam los sábados es un vuelo insuficiente, como también lo es el que llega a las islas desde el Reino Unido. Es un avión militar que falla, como se vio recientemente por los problemas en el aeropuerto de la isla Ascención, su escala en camino a Malvinas. 

El 13 de septiembre del año pasado, durante la visita del vicecanciller Alan Duncan, los gobiernos de Argentina y Reino Unido firmaron un amplio comunicado (el Gobierno no lo llama acuerdo sino "hoja de ruta") que fijó las bases de sus múltiples entendimientos en esta etapa de la nueva relación de diálogo abierta por Mauricio Macri con David Cameron y continuada bajo la administración de Theresa May.

Acordaron consultas políticas de alto nivel; lucha contra la corrupción y el crimen organizado; Ciencia y Tecnología, Derechos Humanos y cuestiones de género; Arte, Cultura, Educación y Deportes; comercio e inversiones; G20; OCDE; seguridad internacional y Defensa; crisis de los refugiados; y el más conflictivo para la oposición y la opinión pública, Atlántico Sur.

En este último acordaron “adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”. Y expresaron su “pleno apoyo al proceso de identificación de ADN con relación a los soldados argentinos no identificados sepultados en el cementerio de Darwin”, lo que se plasmó en el acuerdo que finalmente firmaron los vicecancilleres Duncan y Villagra Delgado.

El proceso de ADN ya está por empezar el próximo 19 de junio. Y para el resto de temas no hay ni señales para retomar. El tema se pone más complicado en un año electoral. Si bien el tema de los vuelos a las Malvinas puede ser una decisión ejecutiva que no pase por el Congreso, el resto sí. La oposición K, el Frente Renovador, y aliados de Cambiemos como Elisa Carrió quieren que todo sobre Malvinas pasen al menos en consulta por el legislativo. El kirchnerismo ya ha demostrado que bloqueará todo.

viernes, 28 de abril de 2017

Gestos con el Reino Unido

Por Santiago Dapelo - LA NACION
El embajador británico recibió a ex combatientes
El embajador Mark Kent habló ayer de “reconciliación”
El embajador Mark Kent habló ayer de “reconciliación”. Foto: Embajada británica

Con la presencia de ex combatientes de las Malvinas y las autoridades de la Comisión de Familiares de Caídos, el embajador británico, Mark Kent, destacó anoche la relación que atraviesan la Argentina y el Reino Unido.

"Queremos honrar apropiadamente a los caídos, bajo un genuino espíritu de reconciliación. Merecen destacarse los avances en el proceso de identificación de los soldados argentinos sepultados en el cementerio de Darwin, con la asistencia de la Cruz Roja, gracias a un acuerdo alcanzado por nuestros gobiernos", dijo el embajador al celebrar el cumpleaños de la reina Isabel II, en el Palacio Madero-Unzué.

El proceso de identificación de los soldados podría estar finalizado antes de fin de año, según informaron a LA NACION fuentes de la cancillería argentina. Al día de hoy son 95 -en total son 123 los cuerpos de soldados argentinos enterrados- las familias que aceptaron realizar el estudio. "Reconocer a los caídos sería cerrar una etapa para los familiares", dijo Fernanda Araujo, presidenta de la comisión de familiares.

Kent resaltó el trabajo entre ambas naciones en los últimos meses. "Esta relación bilateral tan rica ha tenido en el último año un fuerte impulso, que se vio plasmado en el comunicado conjunto que ambos gobiernos firmaron en septiembre pasado, en una búsqueda constante de abrir nuevos canales y construir nuevos puentes con el Gobierno y con la sociedad de este país", manifestó.

Asistieron a la celebración funcionarios del Gobierno, personajes de la farándula y hasta ex deportistas.

jueves, 27 de abril de 2017

La artillería antiaérea argentina en Malvinas

Por Martín Balza - Infobae.com
De no haber poseído algunos sistemas de armas antiaéreas modernas, particularmente el Ejército, hubiéramos estado totalmente desprotegidos, y los aviones Vulcan, Harrier y hasta los helicópteros artillados británicos habrían atacado con la misma impunidad que lo hicieron los buques enemigos. Más aún, la guerra hubiera finalizado a pocas horas de su iniciación, y no 44 días después, el 14 de junio de 1982”
Sistema misiles Roland 1920
Sistema misiles Roland 1920
En la guerra moderna, el flanco aéreo es tan importante como los flancos terrestres. En Malvinas, a fines de abril de 1982, se encontraba en condiciones de operar un Sistema Conjunto de Defensa Antiaérea, compuesto por armas y radares, coordinado por el Centro de Información y Control (CIC) emplazado en Puerto Argentino, que controló y dirigió la mayoría de las incursiones de nuestros medios aéreos, proporcionó ayudas de aeronavegación y posibilitó operaciones de búsqueda y salvamento.

Por la Fuerza Aérea, el mayor Hugo Alberto Maiorano desplegó sus medios antiaéreos en la zona del aeropuerto y en el improvisado aeródromo de Darwin. La Armada, a órdenes del capitán de corbeta Rubén Héctor Silva, cubrió el área del puerto. El armamento antiaéreo de ambas fuerzas era precario, pero inestimable la experiencia y profesionalidad de los jefes citados. El Ejército, a órdenes del teniente coronel Héctor L. Arias, ubicó sus modernos medios antiaéreos en una amplia zona que se extendía desde Moody Brook (4 km al oeste de la ciudad) hasta el aeropuerto, distante 8 km al este de aquella; además emplazó un sistema Oerlikon-Contraves (2 cañones de 35mm y un radar de tiro) en Darwin.

El sistema fue complementado por armas antiaéreas de menor perfomance. El dispositivo indicado proporcionó una eficaz "sombrilla protectora" a las instalaciones logísticas, al aeropuerto, a los puestos de comando y comunicaciones, a la artillería de campaña y a las unidades de infantería emplazadas en el perímetro defensivo inmediato de Puerto Argentino.

Lamentablemente, la distancia existente entre las islas y el continente, y el no alargamiento de la pista del aeropuerto, hicieron imposible emplear la caza interceptora (principalmente aviones Mirage y Skyhawk), desde las islas, que, en una situación distinta, podría haber cubierto las medias y largas distancias para atacar la aviación enemiga. Esta, según fuentes británicas, poseía los siguientes medios: 28 cazabombarderos Sea Harrier (de la Armada), 10 Harrier GR-3 (de la RAF), 6 bombarderos Vulcan, 4 transportes Hércules C-130, 16 transportes de reabastecimiento aéreo y 140 helicópteros de diverso tipo. En cuanto a su principal material antiaéreo, los británicos contaban con misiles Sea Dart (80km), Sea Wolf (10km), Sea Cat (6km), Rapier (7,3km) y Blow-Pipe portátil (3,2km). Además, misiles aire-aire AIM-9 Sidewinder, provistos por Estados Unidos.

Por nuestra parte, el principal y más moderno armamento consistía en misiles Roland (6 km) y cañones Oerlikon-Contraves de 35mm (4,5km). Contábamos también con cañones antiaéreos de 20 y 30mm y los legendarios misiles subsónicos Tiger-Cat (4,5 km). En síntesis, el enemigo nos superaba en cantidad de aeronaves, y en alcance y cantidad del armamento antiaéreo.
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La artillería antiaérea tuvo su bautismo de fuego el día en que se inició la guerra: el 1º de mayo de 1982, a las 04.42, en que un avión Vulcan de bombardeo de gran altura, que despegó de la Isla Ascensión (5.600 km de las Malvinas), y lanzó sobre la península del aeropuerto 21 bombas de 1.000 libras cada una. La máquina había sido detectada por los dos radares de vigilancia aérea, de la Fuerza Aérea y del Ejército (200 millas de alcance) y por los radares de tiro Skyguard, pero, aún en conocimiento de ello, no entró dentro del alcance de los sistemas de armas propios (6.000 metros). Lanzó las bombas cuando todavía estaba sobre el mar, y viró de regreso hacia el norte.
Cañón antiaéreo de 35 mm Oerlikon-Contraves
Cañón antiaéreo de 35 mm Oerlikon-Contraves
Esas bombas hicieron estragos en el terreno, en las instalaciones y en la torre de control, pero sólo una de ellas dañó la pista, que de todos modos quedó operable hasta la finalización del conflicto. Posteriormente, se supo que esa máquina –Vulcan XMG07—pertenecía al Escuadrón 101 de la RAF, que quince horas antes había despegado de la Isla Ascensión y que en vuelo había sido reabastecido 15 veces. Esta operación de bombardeo fue la más importante realizada después de la Segunda Guerra Mundial.

Esa misma mañana, a las 07.40 y a las 08.25, presencié la incursión de cuatro y cinco aviones cazabombarderos Sea Harrier, respectivamente, sobre la península del aeropuerto, lanzando bombas de 250 libras y abriendo fuego con sus cañones de 20 mm. En esta ocasión abrió fuego toda la artillería antiaérea disponible. En estas acciones fueron derribados, con seguridad, dos Sea Harrier, y un tercero se alejó presuntamente averiado.

A partir de ese día el enemigo realizó incursiones aéreas de ataque y reconocimiento sobre el sector de Puerto Argentino y en Darwin, y se expuso a varios derribos. En mi opinión –según fuentes confiables— los británicos perdieron, en toda la guerra, 14 o 15 aviones Sea Harrier y Harrier FRS-1, y se estima que 30 helicópteros en distintas circunstancias.

Durante todo el conflicto, los medios aéreos británicos exigieron una alerta y accionar permanente de la artillería antiaérea, lo que demandó un gran consumo de combustible para la operatividad de los radares, misiles y cañones antiaéreos, que trabajaban con grupos de generadores.

Otro de los inconvenientes se originaba en la capacidad de responder a la guerra electrónica que perturbaba los radares; contra esa interferencia y engaño la defensa más eficaz era la conocida "agilidad" (cambios) de frecuencia que poseían los equipos más modernos. Otra amenaza del enemigo aéreo eran los misiles antirradiación (destinados a destruir radares, mediante la emisión magnética emitida por el propio radar). Se aprecia que el adversario lanzó 5 o 6 de ellos, pero solo uno, el 3 de junio, en horas de la madrugada, hizo impacto en un radar de tiro del Grupo de Artillería Antiaérea 601 (de Mar del Plata), produciendo la muerte de un teniente, un sargento y dos soldados. Si se hubiera dispuesto de señuelos magnéticos o consolas de control remoto, quizás se hubiera podido proteger a los operadores. La artillería antiaérea del Ejército, en la guerra, sufrió el mayor número de muertos en el sector comprendido entre Sapper Hill (4 km al oeste de Puerto Argentino) y la península del aeropuerto.

El accionar y el rendimiento operativo del más moderno armamento de la artillería antiaérea —compuesta en un alto porcentaje por oficiales y suboficiales— fue ejemplar y uno de los pocos casos de actividad conjunta que se implementó en el nivel táctico en Malvinas. Fue valorado por el estadounidense Thomas Milton, que afirmó: "Los artilleros argentinos, con medios inferiores en número y calidad, demostraron una peligrosidad tal que obligó a sus enemigos a volar a gran altura, fuera del alcance de los misiles (Roland) y cañones rápidos (Oerlikon-Contraves), y se anotaron la mayoría de las pérdidas aéreas que sufrieron los ingleses".

Por su parte, la revista especializada "Armada Internacional" (París, enero-febrero 1983), consignó: "Siempre se supuso que para las fuerzas del Tercer Mundo, con modestos recursos en efectivos competentes, el adiestramiento plantearía serios inconvenientes. No obstante, parece que en lo que respecta al Sistema Oerlikon-Contraves de 35mm y radares Skyguard, las tropas argentinas estaban perfectamente capacitadas y emplearon eficientemente sus medios".

La eficiencia e integración de la Artillería Antiaérea de las Fuerzas Armadas, en Malvinas, fue puntualizado y valorado en el conocido Informe Rattenbach.

Es obvio señalar que, en la desigual lucha por la superioridad aérea, nuestras pérdidas –en vidas y máquinas— fueron considerablemente mayores que las británicas.

Lamentablemente, el vicealmirante Juan J. Lombardo (Comandante del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur) durante toda la guerra permaneció en el continente, y no se preocupó por la seguridad del flanco aéreo en las islas —tan importante como el terrestre, o más—, a pesar de las enseñanzas de la Guerra de los Seis Días (1967), de Vietnam (1965-1975) y de la de Yom Kipur (1973).

De no haber poseído algunos sistemas de armas antiaéreas modernas, particularmente el Ejército, hubiéramos estado totalmente desprotegidos, y los aviones Vulcan, Harrier y hasta los helicópteros artillados británicos habrían atacado con la misma impunidad que lo hicieron los buques enemigos. Más aún, la guerra hubiera finalizado a pocas horas de su iniciación, y no 44 días después, el 14 de junio de 1982.
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