jueves, 25 de agosto de 2011

El Gobierno Nacional decidió que las obras de las Madres pasen a manos privadas


Por Nicolás Wiñazki - nwinazki@clarin.com
Las viviendas serán levantadas por una constructora. Madres firmará los contratos.
La mayoría de las viviendas sociales pensadas e iniciadas por las Madres de Plaza de Mayo serán ahora construidas por empresas privadas . Ese cambio, con efectos políticos, económicos, y sobre todo simbólicos, ya fue decidido por la Casa Rosada. En los próximos días el Gobierno dará el paso final al respecto: las 780 casas que la fundación de Hebe de Bonafini empezó a construir en la Capital Federal pasarán a ser manejadas por una constructora con fines de lucro, confirmaron fuentes que participan de ese proceso.

El Gobierno ya había decidido hace varias semanas que las obras que las Madres tenían en las diferentes provincias y municipios del país pasarían a ser controladas por la dirigencia de esos distritos: los gobernadores e intendentes van encontrando la modalidad de construcción más acorde a sus intereses.

La Casa Rosada marca ahora el camino pero son las Madres las que en rigor pondrán la firma a los nuevos convenios. La obra de las Madres de mayor envergadura que permanece bajo responsabilidad del ministerio de Planificación Federal (las 780 viviendas en Capital Federal) será terminada por privados, confirmaron fuentes del kirchnerismo y también de la jefatura porteña. Mientras tanto, avanza la investigación judicial que intenta dilucidar si el ex apoderado de las Madres, Sergio Schoklender, desvió fondos y lavó dinero con los millones de pesos que recibió del Estado para construir lo que ahora deben hacer otros con nuevas asignaciones presupuestarias.

El Gobierno no delegó el control esas viviendas a Mauricio Macri porque se trataba de un dirigente opositor, admitió el oficialismo. El mismo esquema se siguió en Rosario. La treintena de casas que las Madres empezaron a levantar en esa ciudad, no fueron traspasadas al manejo del intendente Miguel Lifchtiz. Serán terminadas por una cooperativa rosarina en la que influye el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico y Fernando Navarro.

Siguiendo la lógica de la Casa Rosada, en Tigre, el intendente Sergio Massa, acaba de sacarle a las Madres el control de las viviendas que se construían allí. Massa armó un esquema mixto de construcción gestionado por el municipio en el que se involucrará a privados y a cooperativas. Un sistema similar empezó a ser puesto en marcha en Chaco.

En todos los casos, la Casa Rosada impone que las viviendas sigan siendo construidas con el sistema de paneles fabricados por las Madres, lo que garantiza varias cuestiones: las obras seguirán teniendo la confección original, a lo que se suma que la fundación de Hebe de Bonafini continuará generando trabajo e ingresos económicos.

El Gobierno sigue hace varias semanas los posibles conflictos sociales que puedan surgir en el traspaso de las obras de las Madres a empresas privadas y cooperativas. Son construcciones que fueron pensadas con un fin social, por lo que, entre otras características, tienen muchos más empleados de los que una empresa aceptaría para generar ganancias.

Uno de los líderes del Movimiento Evita, Pérsico, realiza trabajos de campo para solucionar los problemas de los obreros afectados. La sugerencia que Cristina Kirchner le habría dado a Bonafini es que las obras tenían que seguir “sin echar a nadie”. Paradojas de la política: el traspaso de las obras de Madres de Plazo a empresas privadas es celebrado por la Jefatura Porteña de Mauricio Macri.
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