lunes, 22 de diciembre de 2008

La Argentina, cerca de la indefensión.

El Ministerio de Defensa pondría en marcha un plan para recuperar la capacidad de combate
Brasil da pasos de gigante, dirigidos a convertirse en un actor de peso en la escena internacional.
La Argentina, en cambio, tiene hoy apuestas realistas en el campo militar. Recuperar la capacidad de defenderse es la premisa en el Ministerio de Defensa, después de recibir a comienzos del año un detallado informe sobre la situación de combate de las fuerzas, que poco podrían hacer en batalla con munición apenas disponible para menos de un día de operaciones.
Por eso fueron trazados programas para recuperar en los próximos cinco años ciertas "capacidades" militares. El concepto de "capacidades" es importante, porque reemplaza al de hipótesis de combate. Esto significa que en la diagramación de un dispositivo de defensa se piensa más en qué misión debe cumplirse que contra quién habrá que enfrentarse.
El hecho relevante de este año fue empezar a recuperar la capacidad de defensa antiaérea de la Armada. No es un secreto que los buques habían perdido la posibilidad de lanzar misiles, situación que los vuelve poco efectivos en el combate aeronaval. Un acuerdo con Francia permitió la repotenciación de los motores de los misiles, probados en noviembre en los primeros lanzamientos reales en los últimos ocho años.

Arreglar importa más que comprar frente al panorama argentino de endémica pobreza militar. El plan más ambicioso para 2009 hace foco en el Ejército, con la primera etapa de reparación de unos 350 tanques TAM y su familia de vehículos blindados. Si eso se cumple podrían escucharse aplausos en todas las unidades de caballería.
En la Fuerza Aérea estaban ya contentos con los repuestos de Mirage comprados a Brasil. Algo es algo, piensan los uniformados, resignados por años a ser los últimos en el reparto de prioridades del Estado. Aunque en el caso de los pilotos en breve deberá decidirse una compra fundamental: aviones de combate.
En 2011 o 2012, dependiendo de la realidad económica, deben quedar fuera de servicios los sistemas de armas Mirage. El reemplazo, entonces, es una necesidad inmediata. Una propuesta francesa está entre las primeras opciones. París ofreció un escuadrón de 12 cazabombarderos Mirage 2000 (de los años 90) por 90 millones de euros. Pero la oferta tuvo como condición francesa que esas aeronaves puedan transferirse a partir de 2015 o algunos años más si se demora la llegada de los nuevos Rafale.
Frente a la urgencia argentina, desde Francia nació como alternativa sumar a Jordania a la negociación. Así, la compra de aviones sería en dos etapas, primero los Mirage F1 jordanos (de la década del 80, pero mejorados por Francia) y después los Mirage 2000 franceses.

Mientras se piensa en los humildes y prácticos planes propios, las autoridades argentinas ven si los proyectos faraónicos de Brasil dejan abierta alguna ventana para sumarse al complejo tecnológico-militar que diseña el vecino rico.

Fotos: Internet
Fuente: Por Daniel Gallo LA NACION
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Comentario: Por Cecilio Bartolome

Brasil, basó el equipamiento militar de sus Fuerzas Armadas, en la fabricación propia de su material de defensa. Para ello, ha desarrollado industrias básicas que en esta fase de su desarrollo tecnológico, están ingresando en otra fase. Desde la fabricación local de turboejes para el helicóptero multipropósito liviano Esquilo, fabricado en Brasil por Helibras -bajo licencia de Eurocopter-, se enfrenta ahora con el desafío de construir -bajo licencia- el helicóptero de transporte EC-725.

La elección atinada de las sucesivas autoridades de la Defensa, sobre el tipo de aeronave necesaria ha sido acertada. El Esquilo SA 350 (Squirrel) es uno de los éxitos comerciales del mundo. El desarrollo tecnológico alcanzado por Helibras ha dado sus frutos, permitiéndole acceder a tecnología que proporcionará un nuevo equipamiento helitransportado a las FFAA brasileñas y un excelente helicóptero de transporte, de ultima generación, al mercado latinoamericano.

La fabricación autónoma de una familia de helicópteros (Esquilo y EC-725) asociado a la adquisición de los helicópteros de ataque rusos Mi-35, le proporcionan una capacidad helitransportada de un nivel inexistente hasta ahora en estas latitudes.
¿Qué experiencia nos deja la visión estrategia aplicada por Brasil?
Podríamos pensar que nuestro país sufre de una profunda miopía. Sabiendo el estado de la situación económica y que no se ha sabido adaptarla a la situación propia de las FFAA Argentinas. El camino elegido ha sido emparchar, reparar y recuperar equipamiento adquirido con mas de 20 años en servicio, siendo piadoso en la cuantificación.

¿Nos preguntamos: Ha sido correcto ese camino?. Una respuesta valida podría ser, es solo uno de los modos de acción para solucionar un problema.

¿Existe otro?.
Podríamos afirmar que sí.
¿Cual sería?
Desde la pruebas realizadas por el Ejercito Argentino con el helicóptero Chino Z-11 y el silencio sobre la decisión aprobar esta aeronave, todo hace indicar que ha sido descartada.

En su momento, la misma fue aprobada por el EA, a pesar de sufrir un inconveniente técnico menor. Trascendió en esa época que el costo era de US$400.000, por unidad. Con la adquisición de cuarenta helicópteros se accedía a la licencia de fabricación por Argentina. Versiones posteriores, elevaron el costo unitario del Z-11 a unos US$ 3.400.000 (?).

En el momento de la evaluación la misma, el Z-11 estaba equipado por un motor de origen francés, pero el producto final que podría haber adquirido Argentina, estaría propulsado por una motorización china -símil a un turboeje francés-.
La fabricación bajo licencia de esa maquina hubiera proporcionado a las Fuerzas Armadas:
- Un helicóptero multipropósito liviano conjunto
- Acceso a tecnología no disponible actualmente a reducido costo
- Independencia tecnológica
- Desarrollo de una nueva industria
- Incremento del polo tecnológico aeronáutico Córdoba
- Es un proyecto humilde y práctico
- Factibilidad de desarrollar otra aeronave con su aviónica y motorización

Este último aspecto es interesante. Uno de los frutos de la gestión del ex JEMGE General Bendini, fue el desarrollo y construcción del prototipo del helicóptero CH-14 "Aguilucho" para instrucción, exploración, y ataque ligero desarrollado por la empresa argentina Cicare Helicópteros.

El Ejército Argentino contribuyó para su desarrollo con la motorización proveniente de otra aeronave y las palas de una tercera. El prototipo construido con materiales compuestos fue prometedor. Con el retiro del Gral Bendini, se desconoce el estado actual del proyecto, que ha volado exitosamente.
Ahora bien, de poseer una planta de ensamble y construcción del Z-11, proporcionaría material para el desarrollo del CH-14, compartiendo la motorización, electrónica y armamento de aquel, unificando la logística del mantenimiento de ambas aeronaves. Esto proporcionaría al país, en corto plazo, contar con una familia de helicópteros que actualmente no se posee. Aparecieron las críticas al material chino, así como los alineamientos con los diversos proveedores entraron en juego. La similitud del Z-11 con el Squirrel, es significativa. La empresa Eurocopter hizo oír su voz rechazando el producto y advirtiendo que no proveería repuestos para el mismo.

Mientras tanto, la realidad nos muestra como transita el mundo actual. Brasil, es ya una potencia económica, próxima ha ser una potencia militar. Nos esta enseñando el camino, no pierden el tiempo, actúan...
Argentina, con galpones sin uso, en la ex-Área Material Cordoba (LMAASA), esperan la futura fábrica de helicópteros que podría haber sido, pero que lamentablemente no fue hasta ahora...

Fuente: Desarrollo y Defensa
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